En mi cabeza hay un huracán de sensaciones encontradas, y hace tiempo que mi afán es el verlas acalladas. En mi casa noto rechazo, porque me niega mi credo y esto es como un mazazo que llena mi ser de miedo. Ahí fuera, la Sociedad, que se abre muy poquito, no me da más que soledad salvo en un huequecito. Y eso pequeño no basta, no nos es bastante eso, que no somos de otra pasta, somos de carne y hueso. Que haya nacido hombre no me prohibe per se para querer a otro hombre sin explicar el porqué. Por mucho que se ha avanzado todavía es un gran reto desvelar lo que es secreto y sentirte observado notar que mira la gente y no lo hace de frente. De pequeño me pegaban por la infantil crueldad, de joven me arrinconaban por la pava pubertad, y de mayor me rehusaban por la adulta vanidad. Sin lágrimas me he quedado para mi diario llanto, pero no soy un derrotado por haber llorado tanto. Es verdad que me han vencido y he perdido la ilusión después de tanto vivido sin encontrar la ocasión para haberlo reconocido. Mas si lucho todavía es porque lucho por algo, lucho por todos aquellos que vienen detrás. A la mínima ocasión que hay, a la calle salgo, grito alto y fuerte concienciando a los demás: "No mires lo que soy, sino mira lo que valgo".
Participa en FórmulaTV con tus comentarios o sugerencias.
Envíanos tus cartas para que las publiquemos o si te
consideras buen redactor, colabora en la web escribiendo tus
artículos.