Re: Lupe y Álvaro, un cuento de hadas
#13 
24/09/2012 - 05:12
El capitan Robles habia accedido a que Miguel recibiera la visita de su familia por lo menos unos diez minutos y que esa visita debia de ser la unica, despues seria trasladado al penal de Sevilla, el joven habia intentado por todos los medios saber si es que don Fausto habia intentado hacer algo en contra de su familia, el unico que podia decirle algo era el Teniente Prado, sin embargo este hombre a pesar de sus amabilidades, cuidaba muy bien su puesto, ya lo habia arriesgado dejando que Lupe viera a su hermano sin permiso del capitan, y no lo iba a hacer una vez mas, si es que Miguel queria saber los pasos que habia dado don Fausto, solo el capitan Robles podia decirselo si el queria, como era de esperarse Luis y Sebastian renunciaron al trabajo, no querian tener nada que ver con don Fausto, ambos jovenes podian desempeñarse muy bien como los nuevos jornaleros de don Ernesto, el ya les habia ofrecido trabajo, y ademas estaba seguro que don Fausto no era merecedor del prestigio del cual disfrutaba en el pueblo, Lupe por su parte iba a la capilla de La Merced a rezar, y aunque la gente habia empezado a mirarla de malas maneras, culpandola de lo sucedido, ella sabia muy bien que era inocente de todo y lo unico que lamentaba era que su hermano fuera trasladado al penal de Sevilla, al dia siguiente, no comprendia porque el cambio de planes si originalmente lo iban a trasladar cinco dias despues de su arresto, ahora seria tres dias despues del arresto, mientras tanto Blas Sarmiento estaba ejecutando parte de la mision que don Fausto le habia encomendado, lo primero que tenia que hacer era convencer a Norma la criada de don Fausto, de que eviitara que Lupe estuviera en su casa a las siete de la noche, era necesario que solo la madre y los hermanos estuvieran alli cuando ocurriera el incendio, sin embargo Norma era un hueso duro de roer cuando se la requeria para un favor, a menos por supuesto que la llenaran de joyas, la muchacha era ambiciosa, y podia volverse desleal con quien mejor la habia tratado, si es que sacaba algun beneficio, se nego en mas de tres ocasiones cuando Blas le pidio que invitara a Lupe a la fonda del pueblo, pero cuando vio el sobre con parte del adelanto por el trabajo, sus ojos se abrieron sorpresivamente y sonriente dijo:
_ No creo que tenga que rechazar esta generosa cantidad de dinero.
_ ¿Entonces?
_ Lupe no estara en su casa como lo tienes previsto. ¿Pero porque quieres incendiar su casa?
_ Son ordenes de don Fausto.
_ ¡Vaya, lo que puede provocar el despecho!
_ Entonces tienes que ir a verla cuanto antes, inventale cualquier excusa.
_ De acuerdo.
Tal y como lo habian planeado Norma invito a Lupe a la fonda, fingiendo que deberia de distraerse un poco despues de todo lo que habia pasado, y que mejor que junto a una buena amiga.
_ Deme un pollo con arroz amarillo _ Pidio Norma a la cocinera.
_ Enseguida le sirvo _ Y dirigiendose a Lupe pregunto _ ¿Y tu que vas a pedir, muchacha?
_ No tengo hambre, de todos modos gracias por su amabilidad.
_ Se que estas muy preocupada por la situacion de tu hermano.
_ No te imaginas cuanto.
_ Por cierto hoy no pude evitar escuchar a don Fausto hablar sobre lo sucedido y me ha dicho que ha pensado en retirar la denuncia, de manera que tu hermano pueda ser liberado, ademas esta dispuesto a pagar una fuerte cantidad de dinero por todos los perjuicios que recibisteis.
_ ¿Estais hablando en serio?
_ Claro que si, fue por eso que te he citado aqui, don Fausto llega dentro de un rato.
Lupe no daba credito a lo que escuchaba, pero viendo la sinceridad en los ojos de su amiga, le parecio una muy buena noticia, de eso esperaba ir cuanto antes a comunicarselo a su familia.
_ Antes que vayas a tu casa tienes que esperar a que venga don Fausto.
Mientras Norma mantenia distraida a Lupe, Blas Sarmiento habiendose enterado que Isabel y sus hijos estaban en casa, decidio realizar la mision que le habian encomendado, prendio fuego a la puerta, para exito de sus planes nadie lo vio, una vez cumplido su trabajo, se retiro, Norma habiendo calculado el tiempo, le dijo a Lupe que lamentaba que don Fausto no acudiera, que seguramente se le habia presentado algun contratiempo que le habia impedido asistir.
Don Fausto no habia ido a la fonda como Norma le habia hecho creer a Lupe si no que se habia presentado a hacerle una visita a Miguel, burlandose de la situacion en que el se encontraba.
_ ¿Que es lo que esta haciendo aqui?
_ No tienes que ser tan mal educado, he venido a darte una muy mala noticia.
_ Ya se que me van a trasladar al penal de Sevilla, antes del tiempo establecido.
_ Entonces no vas a poder evitar lo que tengo planeado, acabare con tu familia.
Miguel se acerco a los barrotes, y expresando furia en la mirada le grito a don Fausto.
_ ¡Si usted se atreve a hacerles algo entonces, le juro que lo mataré!
_ Encerrado en una celda no puedes hacer nada.
_ ¡No tiene idea de como nos arrepentimos de haberlo conocido!
_ Todo hubiera sido mas facil si tu hermana no me hubiera rechazado.
_ A ella ni la mencione.
_ Es una lastima que te quedes en la carcel y que no puedas hacer nada por tu familia.
_ ¡Fuera de aqui!
Cuando don Fausto se fue burlandose de Miguel, el joven se quedo sumamente preocupado, cuando Lupe llego a casa, ya era demasiado tarde, hace rato que el incendio habia empezado.