Re: FIC RICARJULISTA || Un día dejé caer una lágrima en el océano. El día que la encuentres, será el día que deje de quererte. || Capítulo 5 ||
#17 
14/11/2012 - 14:50
María estoy empezando a pensar en nombrarte fan número uno de mi fic jajajajaj
Os dejo el siguiente:
CAPÍTULO 6 ~
Julia iba de camino a la cocina, llevaba todo el día metida en la enfermería revisando a todo el que había ido para que le hicieran una revisión. Estaba agotada.
Pensaba que estaba sola, era muy tarde y estarían todos durmiendo, pero oyó unos ruidos en dentro de la cocina.Entró silenciosamente y encendió la luz:
-¡Por Dios Salomé! Que susto me has dado. -Dijo con cara de alivio al saber que no había nadie peligroso
-¿Asustarte yo a ti? Yo no soy la que se pasea por el barco con cara de zombi -Contestó la cocinera que no se esperaba a Julia. -Cariño tienes una cara de cansancio que no es normal...
-Ya.. es que llevo todo el día en enfermería haciendo revisiones -Decía mientras se sentaba en una silla.
-Este Ricardo... ¡Nos va a matar a la doctora de sueño! -A Julia se le dibujó una sonrisa en los labios al oír el nombre de Ricardo, de su querido Ricardo y, como no, Salomé se dio cuenta. -Chica se te ha iluminado la cara de repente...
-¿A mi? Pero no digas tonterías -Julia intentaba defenderse y ocultar esa felicidad que sentía estaba demasiado cansada como para contarle a su amiga los cotilleos de última hora entre ella y el capitán.
-¡Ah es verdad! Pero que cabeza la mía... -Julia miraba a la cocinera con interés -Mira que olvidarme de que pasaste la noche con Ricardo... -La doctora se limitó a sonrojarse y sonreír. -Bueno, ¿Y que pasó?
-¿Cómo que qué pasó? -Julia estaba totalmente perdida, no sabía a que se refería exactamente
-Julia no te hagas la tonta que nos conocemos...
-Vale, creo que ya te sigo, y no, no hicimos nada.
-¿Pero como que no? -Salomé se colocó una silla delante de ella y se sentó. -Pero... ¿nada, nada, nada?
-No, nada. Bueno... Le dije que le quería y le besé pero nada mas...
La verdad, es que la doctora si que hubiera querido que hubiera pasado algo mas anoche, pero tampoco tenía prisa... No sabía que hacer. A lo mejor Salomé le aclaraba un poco las dudas...
-Tú le quieres, y él te quiere ¿A qué esperas?
-No se... ¿Y que puedo hacer?
-Pues tener una cena romántica con tu capitán, y ya... pues después de cenar...
Las dos mujeres se reían. Se ayudaban y se daban consejos, la verdad es que en tres meses de travesía se habían hecho muy amigas.
Ricardo no podía dormir, así que decidió ir a despejarse un poco a cubierta, a tomar el aire y a escuchar el mar. El sonido de las olas los ayudaba a dormir, a pensar... Necesitaba pensar en lo que le había dicho su querido amigo Julián.
Tenía razón, Julia le quería y el estaba completamente enamorado de ella, no sabía a que esperaba a dar el paso.
Caminaba cabizbajo por el pasillo, con las manos metidas en los bolsillos y chocó con alguien:
-Vaya, lo siento mucho Julia, no miraba por donde iba... -Si era ella la mujer que ocupaba sus pensamientos día y noche y que conseguía incluso quitarle el sueño.
-Madre mía Ricardo, que torpe estás últimamente... ¿que te ha dado con chocarte conmigo? -Decía riéndose
-Lo siento de verdad...
-Tranquilo que no pasa nada. Prefiero chocarme contigo todas las veces que haga falta a no verte en todo el día... -La doctora se acercaba cada vez mas a él hasta estar a pocos centímetros de sus labios.
Visto así, chocarse contigo no es tan malo... -No podía hablar con Julia tan cerca, no podía casi ni pensar.
Julia se puso de puntillas y besó a Ricardo. Tenía los labios inmóviles, fue un beso cariñoso y tierno, un beso de buenas noches podría decirse.
Julia se despidió de él y lo dejó en el pasillo sonriendo. La verdad es que un buenas noches como ese todos los días no estaría nada mal.