Muchas gracias por vuestras palabras. Me alegro que os esté gustando. Lo de la madre de Ainhoa era porque necesitaba un narrador, y pensando, recordé esa pedazo de frase de Max. Las chicas como Ainhoa tienen ángel. Entonces caí en su madre, que igual al final en la serie está viva, pero como aquí me venía de perlas que no, pues aquí está muerta y listo.
~Travesía de Max y Ainhoa~ Día 131 [Parte 2]Max apoyó su frente en la de Ainhoa, mirándose los dos, perdidos en su mundo…Ainhoa giró, por fin su cabeza para ver más allá de él, y ahí estaban, todos y cada uno de los tripulantes del Estrella Polar observándoles.
[Ainhoa] – Max…todos nos están mirando.
Max miró hacia ellos, volvió a mirar a Ainhoa y dijo:
[Max] – Tenemos espectadores.
Sonrío con picardía, alzó con mucho cuidado a Ainhoa en sus brazos, y se la llevó de allí hasta su camarote. La dejó con suavidad en una de las camas, y se sentó a su lado.
[Max] – Tenemos que hablar. Escúchame con atención Nhoa, y por favor, no me interrumpas hasta que termine.
Ainhoa asintió, y él prosiguió.
[Max] – Sé que te han herido, que estás dolida. Por una mentira. Yo no quiero mentirte, porque sería incapaz, y sobretodo, porque no te lo mereces. Pero hay algo de mi pasado, que afecta también a mi presente, que no te puedo contar, al menos no en su totalidad. ¿Lo entiendes?
[Ainhoa] – Sabes más de lo que dices, no sé por qué, pero algo me hacía intuirlo…y si me lo cuentas todo, yo estaría en peligro, ¿es eso, verdad?
[Max] - Es eso. Sabes que esto es todo parte de un proyecto, un plan. Yo soy amigo de la persona que ideó todo, la persona que os eligió, Roberto. Él me incluyó en todo esto, y mi misión era proteger a su novia y a los elegidos. Hay dos bandos en todo esto. Los que querían activar el acelerador de partículas a pesar de sus consecuencias, y los que no. Yo estoy en el segundo. Sé más sobre el proyecto, más de lo que te estoy contando, pero no puedo decirte más, solo que por estar en él, no significa que sea malo, no lo soy. Solo soy una persona que ayuda a un amigo, nada más. Pero por formar parte de esto, tengo información sobre todo y sobre todos, incluido Ulises. Nhoa…yo dejé la foto sobre tu cama. Pero no con el propósito de que terminases con él, simplemente necesitaba hacerte saber la verdad. No mereces vivir engañada, tú no. Tienes que saber también, que conozco todo tu pasado y el de los elegidos, sé que hacías cada día al levantarte, conozco al detalle tus gustos, tus aficiones, todo. El día que te presentaste en el hotel, para mí ya era como si te conociera de siempre. Además, Roberto Schneider, también era tu amigo, aunque con otro nombre, porque el nombre que utilizó para el proyecto no es su nombre real. Y eso es todo lo que puedo contarte. Si me preguntas más allá de lo que te he dicho, no podría responderte. Y eso es lo que hace que esto no pueda ser. ¿Lo entiendes ahora?
Ainhoa se quedó en silencio mirándole, mientras Max esperaba una respuesta, una respuesta que, buena o mala, cambiaría su vida por completo.
[Ainhoa] – Tienes tus motivos para no contarme más, y lo entiendo. No voy a preguntarte nada. Te creo, confío en ti. Me quedo con que tu amigo es mi amigo también, aunque por el momento no sepa quién es, y que solo intentas ayudarle, a él y a todos los elegidos. ¿Qué puede haber de malo en eso? Me quedo con que creas que no me merezco que me mientan, y que hayas hecho algo por evitarlo colocando esa foto en mi cama. Es mucho más de lo que Ulises ha hecho, has venido de frente, y has aclarado todo desde un principio, así que no puedo reprocharte nada. Y si no puedes contarme más, yo tampoco quiero saber más. Para estar contigo solo necesito sentir, y que tú sientas lo mismo, y que siempre, siempre, seas sincero conmigo, como lo estás siendo ahora. Aunque solo sea para decirme que sabes algo que no puedes contarme, si no me lo cuentas sé que será por un motivo razonable y sabré entenderlo. ¿Esas son todas las escusas que tienes para no estar conmigo? ¿O hay alguna más?
[Max] – Ninguna.
[Ainhoa] - ¿Entonces? ¿Estamos juntos?
[Max] – No.
La cara de Ainhoa era un poema.
[Max] – ¿Cenas conmigo esta noche?
Ainhoa no entendía nada. Ese no la había descolocado por completo. Pero se aferró a esa cena, esperando que en ella, pudiera entenderlo todo.
[Ainhoa] – Vale.
Ella se levantó y caminó hasta la puerta, él la siguió para salir también, y una vez en el pasillo…
[Max] - ¡Espera!
Con un brazo la agarró por la cintura y con su otra mano apartó el pelo de su cara, mientras le decía:
[Max] - A las 8 en la bodega. No me falles.
Ainhoa sonrió.
[Ainhoa] – Allí estaré.
Y él sujetó la mano de Ainhoa, se despidió de ella con un beso en la frente y se fue alejando muy despacio, mientras se dedicaban miradas repletas de amor e ilusión, y sus manos iban separándose una de la otra.
Las ventajas de verlo todo desde arriba, es precisamente eso, que lo veo todo. Hasta cuando mi hija y Max escriben en sus diarios, cosa que están haciendo en este momento. Por eso tengo la certeza de que los sentimientos de Max por mi niña son sinceros, por eso sé lo que va a hacer y decir esta noche, y no puede haber muestra de amor más inmensa que esa, ni siquiera la que Ulises ha hecho quedándose en el hotel. Porque, dejando a un lado el motivo de quedarse allí, a veces no quiere más el que se queda y huye del problema o del compromiso, sino el que permanece y lucha por la mujer a la que quiere, y se aferra a ella y a hacerla feliz toda la vida. Y eso es lo que hará Max, comprometerse a no abandonarla nunca, a hacerla feliz para siempre. ¿Hay prueba de amor más grande? ¿Hay una relación más fuerte y madura? No se trata de estar juntos, de ahí el no de Max, se trata de prometer amarse, respetarse y hacerse felices mutuamente. Y tras esa promesa, estar juntos pero de otra manera…Max busca una compañera de vida, no una compañía del momento, que es lo que hasta ahora ha tenido Ainhoa. Que lo primero que vea al despertar, y lo último que vea al cerrar sus ojos vencido por el sueño, sea siempre Ainhoa. Que los pequeños detalles, que no solemos apreciar, sean con ella; comer, bailar, pasear, sonreír, hablar, o simplemente, mirarse en silencio. Lo quiere compartir todo junto a ella. Para él no vale estar por estar, y es comprensible, él mismo lo ha dicho, para Max, es como si conociese a Ainhoa de siempre. Va un paso por delante, y eso lo complica todo, porque tal vez mi hija no reaccione como él quisiera.