Re: FIC~Ricarjulista~ -Y de repente...- ((CAP 3))
#8 
06/01/2013 - 10:58
Feliz día de Reyes para tod@s!! Aquí vengo con un nuevo capitulo, como siempre espero que os guste!
@EresBeatles gracias por la sugerencia!!La tendre en cuenta ;)
CAPITULO 3
- A ver a nuestros amigos del barco mami.- dijo Valeria
- Ni hablar.-
- ¿Perdona?.- dijo Ricardo mirando a Marisa mientras sacaba a Valeria de la bañera.
- Que no es bueno que vayáis allí, cuando les contéis todo lo que hay aquí querrán venir y eso es imposible.- contesto Marisa intentando suavizar la situación.
- Es imposible porque vosotros lo decís, aquí cabemos todos, el día que venga una tormenta fuerte esas cabañas serán historia y lo sabéis, y aun así no hacéis nada por evitarlo.
- Ricardo no voy a volver a discutir esto contigo, no quiero que vayáis pero lo vais a hacer igual ¿verdad?
- Por supuesto.-aseguro Ricardo poniendo punto y final a esa conversación que tantas veces habían tenido.
Desde que él y Valeria vivían en la zona PA, no habían vuelto a ver a la gente del barco, a su familia, cada vez que Ricardo le decía a Marisa que quería verlos esta se negaba, pero que se lo pidiera su hija eran palabras mayores. Si Valeria quería ver a su gente él iría con ella.
Una gran tormenta se avecinaba, los últimos de la guardia de pesca deberían volver del agua, pues no querían arriesgarse a perder a ninguno de ellos. Julián tocaba el silbato para que estos volvieran, tenían la tormenta encima y les era difícil acercarse a la playa con los bandazos de las olas.
Ricardo y Valeria estaban en la cabaña de Salomé y Julián, mientras la niña jugaba con Burbuja, su padre hablaba con Salomé.
- ¿qué son esos pitos?
- Es Julián, se avecina una buena tormenta y la última guardia de pesca debe volver, sino luego les será imposible.
- Y…¿Ainhoa está entre ellos?
- Sí, Ainhoa, Ulises…Julia.- dijo Salomé mirando a Ricardo.
De repente entró Julián en la cabaña, ya había empezado a llover y la barca de Julia y Ainhoa todavía no había llegado a la playa.
- Voy a salir con Ulises a buscarlas.- dijo Julián mientras se ponía el chaleco salvavidas.
- Julián sabes que salir con esas barcazas ahora, en plena tormenta es un suicidio.- intervino Ricardo.
- Ya y que quieres que haga, eh, que tú te hayas olvidado de los que vivimos aquí no significa que no existamos, no pienso dejar que tu hija y Julia se ahoguen.
- De verdad piensas que yo si quiero que se ahoguen, venga Julián por favor! Lo único que digo es que, si se lo digo a Marisa ellos irían a buscarlas, tienen lanchas preparadas para el rescate Julián.
- No me hagas reír Ricardo, si ni siquiera han sido capaces de darnos comida, de verdad piensas que saldrían en plena tormenta a por dos de las nuestras.
- ¿Cómo que…? Marisa me dijo que os habían dado alimentos pero que no los quisisteis.- dijo Ricardo confundido.
- Así que eso te dijo...- Julián iba a seguir hablando cuando Ulises entró con Ainhoa y Julia en la cabaña.
- Ya están aquí.-dijo Ulises.
- ¡¡¡Ainhoa!!!¡¡¡Julia!!!.- gritó Valeria tirándose a los brazos de estas que estaban empapadas de agua.
- Pero bueno, que sorpresa, ¿Cómo estas cariño?.- dijo Julia mientras no paraba de abrazar a la pequeña.
Estuvieron un rato hablando, todos, como hacía tiempo que no lo hacían. Julia y Ricardo no podían evitar mirarse. Era como un imán, aunque no quisieran, al final sus ojos acababan encontrándose. Valeria estaba feliz, todos lo estaban. Ricardo se dio cuenta de lo mucho que había echado de menos a sus amigos y por qué no admitirlo, a Julia.
- Bueno yo me voy a ir a mi cabaña, estoy helada, será mejor que vaya a cambiarme o sino cogeré una pulmonía.- dijo Julia mientras se levantaba. Se despidió de todos y abrazo a la pequeña Valeria prometiéndola que se verían más a menudo. Cuando esta salió de la cabaña Ricardo fue tras ella.
- Julia, espera por favor.- esta se paró pero no se giró.- yo, bueno solo quería decirte que lo siento, siento todo lo que…
- Que sientes qué, sientes haberme dejado, sientes haberte largado sin decir nada, sin dar ninguna explicación, sientes haber separado a tus hijas, sientes estar con los del proyecto, que es lo que sientes exactamente Ricardo.
- Oye no me des lecciones de moralidad quieres, yo no soy de ningún proyecto, tu si lo eras.
- Si tienes razón lo fui, forme parte de ese maldito proyecto, y lo dejé, lo dejé en el mismo momento que comprendí que no era lo que a mí me habían contado, y sabes quién me hizo ver eso, tu Ricardo.- no había parado de llover, los dos se miraban mientras se reprochaban cosas.- mira tienes razón, no soy quién para decirte lo que tienes que hacer, solo te pido que nos dejes ver a Valeria de vez en cuando. Por lo demás…puedes hacer lo que te dé la gana.- y se volvió a girar dispuesta a irse, pero Ricardo la agarro del brazo.
- Espera, por favor. No soporto que me odies, no soporto que tú y Ainhoa me miréis así. Que querías que hiciera, ¡era mi mujer! Ella, ella había muerto y de repente apareció, la había echado tanto de menos. Vi a Valeria ilusionada con tener a su madre otra vez, que querías que hiciera, que la dijera lo siento cariño pero ahora nuestro bando es otro.
- Ricardo, estoy embarazada. Embarazada de ti, lo he sabido esta mañana y…y no sé porque cojones te lo cuento.- y sin más se fue hacia su cabaña, dejando a Ricardo allí, estaba en shock.