Vicenta se encuentra hablando con la compañía telefónica...Vicenta: ¿Oiga?
Teleoperadora: Bueno días, le atiende Rosalia de Montoya ¿En qué puedo ayudarle?
Vicenta: Hola Rosalía, quería preguntar sobre cuando darán un mini-curso intensivo para saber poner las
ñ.
Teleoperadora: Eh…lo siento pero me es imposible ayudarle en ello, si lo desea tenemos una oferta de tarifa plana….
Vicenta:
(la interrumpe) No, es que ya estoy harta de felicitarle el ano nuevo y la feliz entrada de ano a todo el mundo.
Teleoperadora: ¿Ha probado a utilizar los mensajes predeterminados? Por solo cinco euros puede...
Vicenta:
(la vuelve a interrumpir) Porque además luego me dejan de hablar... Mire, estoy tan disgustada que...¡Hasta me voy a dar de baja!...Fíjese lo que le digo
(cuelga)Marisa: ¡Trae, pásamela! Encima será sudamericana, se va a enterar.
Vicenta: No, ya he colgado, que se fastidie.
Marisa: ¿Y así cómo piensas darlo de baja?
Vicenta: No te preocupes
(tira el móvil por la ventana)Esperanza:
(el móvil le da en la cabeza) ¡Ay, caramba! ¡Señora, tenga cuidado!...encima se ha roto, no me lo puedo quedar.
Marisa: Pero Vicenta ¿Qué haces?
Vicenta: ¿Ves?, ahora llamamos al médico, decimos que el móvil se ha lesionado y que le den de baja….
Marisa:
(sorprendida e irónica) Eso, tú vete pidiendo cita, a ver que te dicen….
Llaman al timbre...Trinidad:
(abre) ¡José! ¿Qué haces aquí?
José Antonio: ¿No te acuerdas? Hoy es la noche de reyes, quedamos en pasarla juntos.
Trinidad: Ah, es verdad….Navidad, fin de año, ahora reyes...no salimos de una fiesta cuando ya estamos en otra. ¿Y por qué no te vas mejor con tu madre?
José Antonio: No, pero si mi madre también viene.
Trinidad: ¡¿Qué?!
Esperanza:
(mirando el correo) Facturas...facturas...multa...bag, nada importante
(las tira a la basura) Tome, aquí hay una para usted.
Concha: A ver...
(abre la carta y la lee) Le informamos de que las obras de reconstrucción de su casa tras el pasado terremoto han sido finalizadas. La vivienda ya se encuentra en estado de habitabilidad... ¡Oh! ¡Es verdad, pero si tenemos una casa!
Esperanza: ¿Y de la mía no dicen nada...?
Concha: No…. Bueno, me voy a hacer las maletas, yo no paso ni un segundo más en casa de esta golfa.
Teresa: Uuuuh, una casa, una suegra...este año vienen cargaditos los reyes, ja ja.
Vicenta: ¿Has cogido la dentadura?
Concha: Que sí, que lo llevo todo….
Marisa: Joder, no sé donde he puesto el tabaco. Bueno, da igual, llevo el chinchón, por mi nos podemos ir ya.
Trinidad: Pues venga, ir desalojando. Todavía no me creo que se vayan...estoy tan contenta que hasta me da igual que venga mi suegra.
José Antonio: ¿Por qué? ¿Qué te pasa con mi madre?
Trinidad: Eh...nada, si es un amor de mujer. ¡Anda, mira! ¡Si ya está ahí!
Las chicas salen a la calle...José Antonio: ¡Mamá! ¿Qué tal el viaje?
Adela: Mal, el taxista no ha querido parar ni en una mísera gasolinera, menos mal que llevo pañales. Y venga, paga a este hombre en lo que yo me voy a cambiar.
José Antonio: Vale...
(paga al taxista) ahí tiene, adiós.
Concha: ¡No! ¡No se vaya!
(se monta en el taxi) A la Avenida de la Gran Vía Y116, y rapidito, que no puedo estar mucho rato sentada.
Marisa: ¿Y de pie sí…?
Vicenta: Bueno, nos vamos. Muchas gracias por todo, me alegro de haberos conocido, ya vendremos a haceros alguna visita.
Trinidad: No, si no hace falta, mejor nos escribimos.
Vicenta: ¿Mensaje o carta? Ah bueno, da igual, si ya no tengo móvil, ja ja….
Trinidad: Eh...venga, ¡Adiós!
Marisa: Pero espera, danos dinero para pagar el taxi cuando lleguemos.
Trinidad: Ustedes gorroneando hasta el último momento ¿eh? Bueno, da igual, con tal de que se vayan...
(les da el dinero) venga, ¡Adiós!
Esperanza: ¡Esperar, qué falto yo! Es que no encontraba el thrombocid.
Trinidad: Nada, que no se van...me cago en san pito pato.
Marisa: ¿Y tú dónde vas?
Esperanza:
(monta en el taxi) Pues con vosotras, yo aquí no me quedo.
Concha: ¡Bueno, venga! ¡Qué el taxímetro ya se ha puesto a contar!
Trinidad: Por fin...¡Adiós!
Concha: Adiós golfa, adiós….
Teresa y Adela se encuentran en el salón de la casa...Teresa: Hola…Adelina.
Adela:
(pasa de ella)Teresa: Bueno...entonces tú eres la madre de José, y José es tu hijo, que a la vez es mi padrastro...por lo tanto eres la suegra de mi madre, y mi madre es tu nuera...¿Entonces yo tuyo qué soy...?
(se queda pensando)...¡Oh! ¡Abuelaaaaaaaaaaaaaaa!
(la abraza) y que...¿Qué tal el reuma?
Adela: No tengo reuma….
Teresa: ¿Problemas de corazón?
Adela: Eh...no.
Teresa: Uuum...¿Colesterol alto?
Adela: Tampoco….
Teresa: Bueno......pues me voy a hacer la cena.
Adela: ¡Ah!, y me llamo Adela, no Adelina.
Teresa: Ya….
Adela se queda viendo la tele y Teresa va a la cocina...Trinidad:
(hablando por teléfono) Oye que no, no vamos a poder quedar......la familia, que se ha presentado por sorpresa......ya lo haremos otro día, uuum...ji ji...
(cuelga)José Antonio: ¿Con quién hablas cariño?
Trinidad: Ah, nada...con el albañil, que había quedado para que nos arreglara lo del huracán...
Teresa:
(entra) Esa mujer es muy rara...no tiene ninguna enfermedad.
José Antonio: Es que mi madre está hecha un toro.
Teresa: Pero algo tendrá que tener viejo.
Trinidad: A mi se me ocurre una cosa, ji ji
José Antonio: ¡Oh, cariño...!
Trinidad: Me refería a la vista...¿No lleva gafas?
José Antonio: No, lo único que tiene viejo es la edad, 76 años. Y venga, ir friendo los langostinos que ya se han descongelado.
Esperanza, Concha, Marisa y Vicenta van a comprar la cena...Esperanza: ¿Pero qué hacemos aquí? Si no llevamos dinero.
Marisa: ¿Y qué te crees? ¿Qué nos va a hacer falta?
Vicenta: Venga, vamos a coger cosas. ¿De angulas dos, no?
Concha: Sí sí
(las esconde en el bolso) a por los dulces voy yo, que los mazapanes tienen que ser sin azúcar.
Esperanza:
(se queda impresionada) Oh...¿Y tendrán estibina sódica?
Marisa: No sé, vete a mirar.
Las chicas roban todo lo que pueden...Marisa: Y ahora se trata de salir como si nada.
Concha: Claro, como quien no quiere la cosa
(le cuela un producto a una señora)Señora:
(la máquina pita) Oh ¿Qué pasa?
Seguridad: A ver señora, deténgase y abra el bolso.
Señora: Pero si yo no he robado nada.
Vicenta: Que poca vergüenza….
Las chicas consiguen salir del supermercado...Esperanza: Pues a mi esto no me parece bien.
Marisa: No te preocupes, con el tiempo te acostumbras.