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Aulas: The Return

Subforo de Los juegos de Villa Dorita

Aulas: The Return

Aulas: The Return

alvprodz
14/03/2015 14:04
aulas the return

aulas the return

Primera Temporada

1x01: Comienza el curso.
1x02: Primeras Impresiones.
1x03: Enamorado Locamente.
1x04: El Baile de las Rosas.
1x05: Cosas Inolvidables.
1x06: Quiero Cambiar.
1x07: Dulce Navidad.
1x08: Pajaro Libre.
1x09: Bajo la Nieve (Especial Navidad).

Segunda Temporada

2x01: Fénix

aulas the return

Principales

Sara: Angy Fernandez. BlackManiiaTiCa
Izan: Antonio Garrido. xuxecita
Javier: Luis Fernandez. alvprodz
Olivia: Marta Torné. Xavii4210
Dani: Hugo Silva. leo10

Secundarios

Sonsoles: Gracia Olayo. alvprodz
María: Marina Salas. BlackManiiaTiCa
Jose Luis: Iñaki Miramón. leo10
Ivan: Jaime Olías. xuxecita


aulas the return

Aulas - Primera Temporada.
Aulas - Especial Navidad: Bajo la Nieve.
alvprodz
30/03/2015 18:48
aulas the return


CAPÍTULO 2x01: Fénix



Izan esboza una amplia sonrísa y observa bocabajo a Sara.

Izan: ...Comencemos una historia interminable...


1 AÑO Y 9 MESES DESPUÉS...



La vida cambia, a mejor o a peor, pero siempre cambia con el tiempo. Un año y meses han pasado y ya nada es lo mismo. Tras la navidad en la que tanto Sara e Izan como Javier y María empezaron una relación el curso volvió y con el, los exámenes finales. Sara pareció mejorar sus notas, con Izan de su lado todo era mas fácil para ella, había recuperado la felicidad que había perdido cuando Olivia desapareció de sus vidas. Junto a ella se graduaron otros compañeros incluyendo a Dulce, que a pesar de la repentina muerte de Juan y la inminente vuelta de su padre, el cual la maltrataba, parece haber conseguido centrarse en los estudios. Sin embargo, Javier no ha corrido su misma suerte, los gastos en casa aumentaba y su trabajo en el hospital por las tardes no daba de mas, por lo que tuvo que dejar las clases y empezar a trabajar por la mañana. Pero no todo era malo para el, su relación con María iba sobre ruedas. Por su parte, Sonsoles, tras terminar el curso vendió el instituto a un nuevo propietario ganando bastante dinero y marchándose al Caribe con José Luis, con el que terminó casándose allí.

Pero en ese verano, en el que parecía ser el mejor de todas sus vidas, todo se fue al traste. Alguien anónimo había denunciado a Izan y este tuvo que ingresar en la carcel, dejando a Sara destrozada. Pero eso no fue todo. Un fantasma del pasado volvió, su madre Olivia parecía haber dado señales de vida, pero no a ella si no a Javier. Sara pilló mensajes y llamadas de Javier a Olivia y de Olivia a Javier, rompiendo su relación de amistad con Javier. Por otro lado, tras la vuelta de sus vacaciones, Sonsoles pilló a José Luis con otra mujer en la cama.

Ahora, un año despues, intentan seguir con sus vidas. Intentando renacer de sus cenizas.
BlaCkmaNiiaTiCa
31/03/2015 00:22
Las luces del antro revotaban en los espejos y teñían de un tono violeta los cuerpos que se movían en la pista de baile. La música estaba tan alta que hacía vibrar los altavoces e incluso las copas parecían temblar en las manos de los jóvenes.

Sara recogía la guitarra eléctrica en su vieja funda mientras tarareaba las últimas notas de la canción que se colaba por debajo de la puerta. De uno de los bolsillos sacó varios folios desordenados y la llave del cuarto en el que se encontraba. No era el camerino con el que siempre había soñado, de hecho tenía que compartirlo con varios productos de limpieza y alguna que otra caja polvorienta, pero le valía para hacer sus cambios de vestuario en las actuaciones de la noche, y aún así sentía que era suyo.
Echó una última ojeada al suelo para ver si se dejaba algo olvidado y después se detuvo ante el espejo que colgaba de la puerta. No parecía la misma que años atrás. Las facciones se habían vuelto más duras, su estilo era más punk y ahora su pelo lucía un rojo intenso que su madre nunca le hubiese dejado llevar. Pero no le importaba porque, aunque seguía recordándola, se obligaba cada día a odiarla un poco más, y eso comenzaba a reflejarse en su forma de ser y de actuar.

Abandonó la estancia para colarse en el local abarrotado. El Infierno se llamaba. El nombre no era muy original, pero le hacía justicia. Si querías vivir una noche desenfrenada entre alcohol, drogas y sexo, ese era el lugar adecuado al que acudir. Parecía gracioso que ella no buscase ninguna de esas perversiones como anteriormente había hecho, ahora simplemente se conformaba con dar a conocer su música y recibir los 100 cochinos euros que le entregaban semanalmente. Lo suficiente para hacer frente a sus caprichos, puesto que la universidad y la casa las seguía pagando "anónimamente" Olivia. ¿Quién sino iba a ser? Si su ex novio no podía siquiera hacer frente a la fianza que le pedían para salir de la cárcel.

Sara: Garrido, ¿me das hoy lo de esta semana?

Detrás de la barra el encargado de El Infierno, un tipo chungo de unos 50 años, contaba un fajo de billetes. Sin levantar la vista del dinero se dirigió a Sara:

Garrido: Vuelve mañana, muchacha. Hoy apenas me llega para los camareros.

Seguro. Genial. Otra semana que se retrasaba.
Salió a la calle maldiciendo en voz baja y apretando los puños. Ya amanecía fuera, lo que solo podía significar una cosa: llegaba tarde a las clases.
Apresuró el paso para salir de aquellas callejuelas y pillar el primer autobús que pasase. Los apuntes se tambaleaban en sus brazos y ahora sus pensamientos repasaban a toda velocidad las lecciones que había estado estudiando esas semanas para el examen.

La música de los siglos XV y XVI...
El Renacimiento y el Humanismo...
La música religiosa...
Orlando di Lasso...
alvprodz
31/03/2015 00:52
La pantalla del móvil se iluminó mientras que sonaba una canción.



La vida de Javier nunca fue fácil, aunque siempre tuvo a alguien a su lado en quien apoyarse para salir del bache. Primero fue su madre, después de que su padre se marchara un día de su casa cuando era pequeño, su madre había sido su mayor apoyo, ambos se cuidaban mutuamente y Javier la adoraba. Pero entonces ella enfermó y todo se complicó para el, a pesar de que jamas paró de cuidar de ella. Pero su madre se fue para siempre, dejando a un adolescente solo que tuvo que madurar y buscarse su propio pan a pesar del dolor que le suponía la perdida de su madre. Entonces apareció Olivia, su salvadora, la persona que le dio un hogar y una familia, Sara. Olivia les abandonó, dejando una carta, como hizo su padre años atras. Javier tenía a Sara, en la que poco a poco a pesar de las peleas entre ambos se convirtió en la hermana que jamas tuvo. También la perdió. Y ahora tenía a su lado al amor de su vida, María... ¿la perdería a ella también?

Trás haberse levantado, Javier se metió en la ducha, al salir se colgó una toalla por la cintura y se dirigió a la cocina. Era pequeña, como el resto de la casa, pero su sueldo no le daba para alquilar un piso mas grande. Se calentó un café y cogió una rebanada de pan, tostándola con la sartén. Acto seguido se tragó el café de un lado y se metió el pan en la boca, corriendo esta vez hasta el salón. Se colgó la mochila por el hombro y cogió las llaves de su coche. Cuando iba a salir, se fijó en el espejo de la entrada.

Javier: Javier, eres un completo imbécil.

No se había vestido. Salió corriendo hacía la habitación, pero no llegó a su destino, ya que se tropezó con el mando de la TV, que estaba tirado en el suelo.

Javier: ¡Maldito mando!

Fue cojeando a su cuarto y se vistió lo mas rápido posible. Al terminar volvió a coger la mochila y sus llaves y esta vez salió de su casa.

Javier llegó hasta donde tenía aparcado su coche, no era un gran coche, pero había trabajado mucho para poder comprarlo y se sentía orgulloso de el, era su coche. Se dirigió a casa de María, la cual estaba a las afueras de la ciudad, en la zona de chalets. Aparcó el coche enfrente de la puerta y esperó a que ella saliese.
BlaCkmaNiiaTiCa
31/03/2015 01:31
Nada le resultaba tan placentero a María como abrir la ventana al despertar, tumbarse en la cama boca arriba y dejar que el aire de la mañana inundase sus pulmones mientras que el canto de los pájaros se colaba en sus oídos.
Adoraba su nueva vida. Después de tachar todas las metas que se había propuesto a la salida de su larga estancia en el hospital; María había pasado con matrícula el instituto, había sido una de las notas más altas de selectividad de su comunidad y ahora estudiaba en una de las mejores facultades de medicina del país.
Sus amigas de la infancia la adoraban, sus nuevos compañeros apreciaban su simpatía e inteligencia y los chicos nuevos le llovían en todos lados. Pero ella solo centraba su atención en uno: Javier.
Llevaban más de un año y medio juntos, y se querían tanto o más que la primera vez que se besaron. Cada uno tenía su vida, ella estudiaba mientras que él había encontrado trabajo, pero intentaban compartir el mayor tiempo posible.

Escuchó el sonido de un coche al atravesar la calle e inmediatamente se levantó de la cama, agarró su bolso y bajó corriendo las escaleras.

María: Ya está Javier fuera. ¡Os veo luego!

Despidió a sus padres con la mano, cogió los dos vasos de café que tenía preparados en la mesa de la cocina y salió a la calle.
Allí estaba él, esperándola con una gran sonrisa. María se montó en el coche, lo besó en la mejilla y le entregó uno de los cafés.

María: ¿Qué tal la mañana?
alvprodz
31/03/2015 01:44
Javier: Pues... ahora mucho mejor.

Javier sonrió y beso en los labios a su novia.

Javier: Tengo que pasarme por un sitio antes de llevarte a clase, no tardaré mucho.

Le dio un sorbo al café y se lo entregó a Maria para conducir. Javier se dirigió hacía una oficina de Correos donde tenía que recoger un paquete. Aparcó en la acera de enfrente, junto a una parada de autobús, apagó el coche y le dio otro beso a María.

Javier: No tardo.

Javier bajó del coche y fue a cruzar la carretera cuando se fijó en una persona que esperaba en la parada de autobús. Sara.
BlaCkmaNiiaTiCa
31/03/2015 01:51
Sara: ¡Oh, no!

El Sin Neurona se estaba acercando desde el otro lado de la calle, y lo que menos quería Sara era un reencuentro familiar. Se acomodó el pelo para taparse un poco la cara y se giró fingiendo que leía el cartel que anunciaba las líneas y sus horarios, pero ya era demasiado tarde.
alvprodz
31/03/2015 02:05
Javier observó como Sara intentaba taparse para que Javier no la reconociera, pero a pesar de su nuevo color de pelo, él la reconoció al instante.

Javier: ¡Sara!

Javier echó una carrera hacia donde estaba Sara, la observó durante unos segundos, ropa, color de pelo y maquillajes nuevos, pero su mirada seguía siendo la de aquella niña asustada que vio hace un año cuando los que mas quería desaparecieron.

Javier: Estas muy guapa.

Javier sonrió, el sabía que Sara le odiaba tras lo ocurrido, pero el solo intentaba protegerla sin pensar en las consecuencias.

Javier: ¿Estas bien?... ¿Como te va?

El instinto de hermano sobreprotector salió sin ni si quiera pensarlo. En realidad Javier solo tenía ganas de abrazarla y de volver a casa con ella. Pero sabía que eso en estos momentos era imposible. Así que se limitó a agarrar su mano derecha.
BlaCkmaNiiaTiCa
31/03/2015 02:18
Ella apartó la mano muy deprisa. Le reconfortaba el contacto con alguien tan cercano después de casi dos años, necesitaba sentir a su hermano cerca, pero su orgullo y el dolor siempre ganaban la batalla.

Sara: Lo siento. No te conozco.

Se echó a un lado sin mirarlo a los ojos, con los suyos entrecerrados.
alvprodz
31/03/2015 02:41
Javier agachó la cabeza ante la reacción de Sara, aunque se esperaba algo como eso, dolía de todas formas.

Javier: Sara... si me conoces, soy Javi, el ''Sin Neuronas'', tu hermano. Siento mucho lo que pasó pero... yo solo quería protegerte de todo eso.

Javier quedó mirando a Sara fijamente, esperando su reacción.
BlaCkmaNiiaTiCa
31/03/2015 02:52
Siguió con el rostro al frente, no se atrevía a mantener el contacto visual. Sabía que si ambos se miraban, sería su perdición.

Sara: Tú elegiste tu bando, y lo hiciste a mis espaldas. No puedo luchar contra eso, así que yo también elegí el mío.

Sara resopló y bajó los ojos al suelo mientras jugaba con sus pies en el asfalto.

Sara: Ahora márchate, por favor.
alvprodz
31/03/2015 02:57
Un puñetazo hubiese sido menos doloroso que las palabras de Sara.

Javier: Yo... Un momento.

Javier descolgó la mochila de sus hombros y sacó de ella una hoja y un bolígrafo. Apunto algo en la hoja y se la entregó a Sara.

Javier: Esta es mi dirección, no rompas la hoja, por favor. Si alguna vez necesitas hablar o necesitas ayuda, ven aquí. Para mi sigues siendo mi hermana, pase lo que pase, siempre estaré en tu bando, digas lo que me digas.

Javier volvió a coger su mochila y antes de irse hacía la oficina de Correos besó a Sara en la mejilla antes de que ella pudiese apartarse.
xuxecita
02/04/2015 11:33
Izan despierta por los fuertes olores que emanaba aquel lugar. Todo estaba lleno de suciedad. Una cama que chirriaba con tal solo el movimiento de un cuerpo al respirar, y unas paredes llenas de rallajos y pintadas blancas, con símbolos repetitivos y sin sentido... Las mismas pintadas que hace año y medio Izan llevaba dibujando con una pequeña piedra que tenía guardada en los pliegues de sus botas, para que los guardias de seguridad que controlaban su reja no se la retiraran.

Se incorpora y se dirige a los barrotes, donde un guardia permanecía de pié desde hace tres horas, lo que significaba que dentro de media hora llegaba su descanso, y vendría el guardia de sustitución.

Izan: ¿Me presta un mechero?

Guardia: Vuelva a su sitio.

Izan: Venga hombre...es solo encender unas velas. ¿Sigo teniendo derecho de cumplir años, o tampoco?

Guardia: ¡He dicho que se retire! Perdió todo su respeto en cuanto le puso mano a aquella menor.

Izan: ¡No le hice nada! ¡Yo la amaba!

Flashback



Izan y más profesores se encontraban en la sala de los profesores, discutiendo los nuevos horarios y los cambios que realizarán entre ellos.

Cabeza de estudio: Bueno sí, podríamos cederte una hora más Izan, si vas más apretado en cuanto a temario.

Izan: Muchas gracias, serán solo un par de clases.

Unos policías comienzan a recorrer el largo pasillo del instituto, en dirección la sala de los profesores. Se escuchan dos portazos muy secos.

Policia: Somos la policía enseñando la placa, Izan, queda usted detenido por abusar de una alumna. Tiene derecho a guardar silencio, si se renuncia a este derecho, todo lo que diga puede y sera utilizado en su contra. Tiene derecho a un abogado y que este presente durante el interrogatorio. En caso de no poder pagar un abogado, el Estado le proporcionará uno sin costo.

Lo cogen por las manos y las esposan a sus espaldas. Izan se resiste pero los dos hombres lo acaban cogiendo sin dificultad.

Izan: ¡No! ¡Oigan! Aquí ha habido un error... ¡Yo no he echo nada! ¡Soy inocente!

Los demás profesores se quedan apartados, mirando atónitos la situación.

Cabeza de estudio: Oigan tiene razón. Ha tenido que haber un error. Confio en mi personal y se que jamás haría algo así. Es imposible que haya po....

El policía lo interrumpe.

Policia: Eso lo decidirá el abogado, hasta ahora queda detenido. Además, tenemos pruebas que lo afirman. Tendrá que cuidar más de sus empleados.

Izan: ¡No! ¡Ayúdeme! Yo... yo.... no puede ser. Todo ha sido un error... yo no quería...

Salen por la puerta y vuelven por el mismo pasillo, por el que escasos segundos venían a detenerle. Miles de punzantes miradas se clavaban en aquello que estaba sucediendo. Una mucho más punzante se filtraba a lo lejos, al lado de una taquilla entre abierta. Sara estaba viendo todo lo que sucedía. Izan la mira fijamente. La mirada más cómplice entre ambos. Una mirada llena de terror, de culpabilidad, de responsabilidad... No puede evitar apartar la vista, hasta que salen por la puerta del instituto. Sara se quedó allí...inmutada...callada.

Actualidad



Izan se vuelve a acostar en la cama. Así ha pasado las 24 horas del año y medio que lleva ahí encerrado. Sin recibir una sola llamada ni una sola carta. Dos cumpleaños han pasado ya desde que está ahí, y mucho se teme que no será el último.

Coloca sus manos sobre el pecho y mira hacia arriba. Cierra los ojos y comienza a recordar un cielo oscuro lleno de estrellas. Mira hacia un lado. Una joven y sonriente cara estaba a su lado. Nota como la mano de esa muchacha busca la suya, entrelazando al fin sus finos dedos en las manos de Izan. Y así se acaba quedando dormido, inmortalizando aquel momento, la única forma de poder sobre llevar aquella situación. Un recuerdo que ya no sabe distinguir si es cierto o producto de su mente, pero que ha conseguido provocar más de una sonrisa a Izan, desde que está allí encerrado.

Y así, estirado en aquel colchón se vuelve a quedar dormido, con la mirada de Sara clavada en la suya, y sus manos entrelazadas, en una noche oscura y llena de estrellas, celebrando así su cuadragésimo tercero cumpleaños.
alvprodz
03/04/2015 00:41
Sonsoles recorría las calles de Barcelona con su nuevo coche descapotable de color rosa chicle. A su lado se encontraba una cesta de bebe en la que se encontraba su perro de raza caniche, Ruanillo.

Tras comprar el instituto y sufrir las consecuencias y deberes que suponía dirigirlo, Sonsoles terminó vendiéndolo a un empresario que estaba interesado en el, no sabía si iban a tirarlo o a conservarlo, pero ella se había llevado bastante dinero, incluso mas del que le había costado. Por ello decidió irse con su novio, Jose Luis, a un viaje por el Caribe.

Flashback


Sonsoles y Jose Luis se encontraban en primera linea de playa, tumbados en unas hamacas mientras que tomaban el sol y bebían algún que otro refresco. Sonsoles trasteaba con su nuevo iPhone 6.

La Sonso :) @SonsolesTheBest - 1 min
En la playa con mi churri el @JoseLuis12!


Sonsoles: ¡Jose Luis!, te he mencionado en el Twister hazme un RT de esos.



A pesar del fabuloso y relajante viaje, no todo podía ser bueno para ella, ya que un dia, ya en su casa, al volver de la compra se encontró algo que la destrozó el corazón.

Flashback


Sonsoles volvía de la compra cargada con dos bolsas llenas hasta arriba de comida. La dejó en la cocina y fue a buscar a Jose Luis.

Sonsoles: ¡Churri, ya estoy en casa!

Entonces se fijo en toda la ropa que había desparramada por el suelo, pantalones, chaquetas, etc. Siguió el rastro de ropa como si de migas de pan se tratasen hasta llegar a su cuarto, donde vio a Jose Luis con otra mujer en la cama.

Sonsoles: ¡AHHHHHHHHHHHHHHHHHHHH! ¡JOSE LUIS!, ¿¡Como me has podido hacer esto!?, ¡¡¡Yo te quería!!!

Sonsoles empezó a pegar a Jose Luis sin parar, hasta que se fijó como la mujer recogía su ropa y salía de la habitación.

Sonsoles: ¡TU, FURCIA! ¡No pienses que no tengo también para ti!

Salió corriendo tras ella, la enganchó de los pelos y la arrastró por toda la casa.

Sonsoles: ¡Yo soy Maria Sonsoles de la Concepción Cubero de las Rosas Santiago Rocher del Campo Sierra Reynolds Matamoros... y a mi no se me engaña!



Tras este suceso, Sonsoles echó de su casa a Jose Luis y alquiló el piso, buscando otro lugar donde vivir. Intentó tapar el agujero que Jose Luis le había dejado con ropa, coches e incluso su nueva mascota, Ruanillo, pero ella quería volver a tener a un hombre. Daniel había desaparecido, así que se le ocurrió alguien que estaba encerrado y no podía escapar de ella, Izan.

Sonsoles aparcó el coche en frente del centro penitenciario donde se encontraba encerrado Izan, bajó del coche y se llevó con ella la cesta de Ruanillo. Entró en el centro quitándose las gafas de sol que tenía puestas y se acercó al vigilante de la puerta.

Sonsoles: Buenos dias, vengo a pagar una fianza.
Xavii4210
06/04/2015 16:26
Una maleta de viaje Spinner de color rojo se abre paso entre la muchedumbre, siendo arrastrada, torpemente, por una mujer de estatura media. Avanza sin miramientos, obviando cualquier acontecimiento que suceda a su alrededor. Ni las voces de los transeúntes que deambulan por el ambiente irrumpen en sus pensamientos. Solamente ella en medio de un océano devastador repleto de infortunios.

Un aviso emitido a través de megafonía indicando una incidencia técnica con el vuelo A82-VL la exilia por completo de sus pensamientos, haciendo que se detenga en seco. Se crea el silencio. Observa a su alrededor. Y de pronto, fija toda su atención en una cabina telefónica. Se queda unos segundos pensativa. Pero actúa rápido, impulsiva... cómo si de una máquina se tratara, y acude hacía ella.

Quedando prendada ante las teclas numéricas de dichoso invento, entra en una constante espiral de preguntas sin apenas respuesta. Son tantos los inconvenientes existentes que impiden realizar una llamada telefónica. Entre esos inconvenientes: el miedo. Cualquier clase de miedo entraría a formar parte de esa larga lista de inconvenientes.

Pero de pronto algo se acciona. Un impulso nervioso hace que de repente accione la primera tecla de ese número telefónico. Así hasta terminar con los últimos tres dígitos. El número se reproduce en la pantalla de la máquina. Es ahora el momento de tomar una decisión...

Flashback
Un hilito de sangre recorría levemente el brazo de ese cuerpo inerte mientras se iba formando un charco a su alrededor. El arma homicida se encontraba a un metro de distancia. Y en frente de toda esa escena: Olivia.

Permanecía atónita. Inmovilizada. Apenas pestañeaba. Su cuerpo simplemente mostraba diversos síntomas derivados del miedo, como taquicardia o sudoración... Y una respiración acelerada. Intentó cerrar los ojos deseando así poder tranquilizarse un poco. Pero nunca lo logró.

Su estado de pánico aumentaba por segundos. Y de sus ojos empezaron a caer varías lágrimas... No lo pudo evitar. Intentó cerrar los ojos una vez más. Pero no le sirvió. Tenía que tomar una decisión: esconder el cadáver.

Se dirigió a su habitación. Abrió el primer armario y de él sacó lo que andaba buscando: un par de sábanas grandes. Seguidamente las colocó alrededor del cadáver y terminó por envolver el cuerpo.

Pero todavía no podía deshacerse del cadáver. El charco aún seguía intacto en medio del pasillo. ¡No podía dejar ningún indicio que demostrara el crimen! Así que no le quedó más remedio que agarrar varios royos de papel de cocina e impregnarlos al máximo para así facilitar la posterior limpieza. Y a medida que realizaba esas acciones se repetía una y otra vez: soy una asesina.



Los números siguen en pantalla. Olivia no reacciona. El recuerdo de una experiencia traumática la ha dejado completamente anonadado. Casi sin habla... El miedo siempre se apodera de todo su cuerpo... Pero es consciente de que tiene que realizar esa llamada. Él tiene derecho a saber todo lo que pasó. Tiene derecho a saber el porqué se marchó sin decir nada... Tiene derecho a saber el porqué abandono a una adolescente a la deriva... ¡Tiene derecho a todo! Pero sus manos temblorosas se lo impiden...

Flashback
Unas manos temblorosas sujetaban el volante de un coche. Había llegado la hora: Olivia debía deshacerse del cadáver lo antes posible. Pero el pánico empezó a formar parte de ella ignorando por completo sus voluntades. Le costaba respirar... Su cuerpo temblaba... No era consciente de todo lo que estaba sucediendo. Pero una pequeña parte de su cerebro sabía que no podía tardar más. ¡Debía deshacerse cuanto antes del cadáver!

Introdujo la llave en la ranura de contacto sin apenas respirar. Y accionó... Pero el coche no reaccionó. Olivia empezó a tensarse. Volvió a accionar la llave en la ranura de contacto. El coche seguía sin reaccionar. Se maldijo a sí misma.

Olivia: ¡Mierda! ¡Mierda! ¡Mierda! ¡Esto te pasa por tener el coche a terceros! ¡¿Porque no le hice caso a Matías Prats cuando anunciaba Linea Directa?! (Al vehículo) ¡Vamos! ¡Vamos! ¡Arranca, por favor!

Accionó de nuevo. No hubo respuesta. Olivia empezó a golpear el volante con todas sus fuerzas. Cada vez estaba más desesperada... No sabía que hacer... Intentó tranquilizarse cerrando los ojos. Tomó una inhalación profunda... Volvió a accionar la llave en la ranura de contacto... ¡Y BINGO! El coche reprodujo un extraño sonido. Sonido que provenía del motor indicando que se estaba poniendo en marcha. Olivia se llevó las manos al corazón y respiró aliviada. Había llegado la hora de salir... y deshacerse del cuerpo. Pero... ¿Dónde podía esconder un cadáver para que nadie lo encontrara?

xuxecita
08/04/2015 16:22
Guardia de seguridad: ¡Izan! ¡Acompáñeme!

El guardia observa como Izan sigue quieto en la cama.

Guardia de seguridad: ¡Despierte ya, no haga que me arrepienta!

El guardia, molesto, abre el cerrojo con la gran llave que colgaba de un llavero lleno de muchas más piezas como esa, y se acerca a Izan.

Guardia de seguridad: ¡Heeee!

Izan pega un bote y del susto se golpea con la lamparita que caía del techo hacia metros más encima de la cama.
Se frota la cabeza mientras con la cara exclama muecas de dolor.

Izan: ¡¡¡Au!!! ¿Qué pasa? ¿Alguien ha venido a verme?

Guardia de seguridad: Al parecer una señorita ha pagado su fianza. Dice conocerlo y le esta esperando en la entrada. Es un tipo con suerte...debe de quererle mucho para pagar tal cantidad de dinero por usted. Vístase rápido y acompáñeme.

Izan: ¿Cómo? ¿Una señorita ha pagado por mí?

Izan sonríe y en seguida se pone de pié. Sara ha debido de estar todo este tiempo reuniendo dinero para poder sacarle de allí, piensa. No puede evitar mantener esbozada una sonrisa todo el rato.

Se quita por fin ese horrible quimono naranja con la identificación "1893", que había tenido que llevar todo este tiempo, y sigue al guardia de seguridad.

Tiene que estar preciosa, y más mayor, y con el pelo, su precioso pelo negro, más largo y con melena. Y sus ojos, podré volver a tenerlos enfrente mio, y sus labios, podré volver tocarlos y...

Deja de figurar todo lo que iba a pasar cuando la ve. Su sonrisa aminora cada vez que se acercaba a ella.

Izan: Son...¿Sonsoles?... ¿Eres tú?... ¿Qué haces tú aquí?
alvprodz
09/04/2015 18:57
Sonsoles: ¡IZAN!, ¡cuanto te he echado de menos!

Sonsoles se abalanzó contra Izan, presionando su cuerpo contra el suyo, sin dejar ninguna oportunidad a Izan de huir. Al minuto, que para el se hizo eterno, se separó y le miró fijamente.

Sonsoles: Los años no han pasado por ti, querido mio.
xuxecita
11/04/2015 18:20
Izan aún sin comprender la situación consigue reaccionar.

Izan: Gr...gracias Sonsoles.

La mira de arriba abajo e intenta responder al piropo.

Izan: Tu también estas igual...

La vuelve a mirar que parece no muy contenta con la respuesta.

Izan: ..iguaaal de guapa y radiante como siempre.

Esboza una sonrisa fingida que Sonsoles parece creerse.

Izan: ¿Has pagado tú mi fianza?
alvprodz
11/04/2015 21:00
Sonsoles: Si, he sido yo, te echaba mucho de menos.

Sonsoles metió su mano por debajo de la camiseta de Izan, subiendola lentamente por su estómago, hasta llegar al pecho.

Sonsoles: Ya lo se, Izan. Me he mantenido joven y bella para ti, grr.

Sonsoles cerró los ojos y sacó morritos, acercándose peligrosamente a los labios de Izan.
Xavii4210
11/04/2015 21:52
Olivia sigue en la cabina telefónica. Otra vez sus manos temblorosas... Otra vez el miedo tomando las riendas de su cuerpo... Otra vez todo. Incapaz de reaccionar por si misma. Sin respiración. Sin apenas parpadeos. Parece estar sola en medio de un montón de gente que deambula por el ambiente.

Sabe perfectamente que si descuelga ese teléfono y realiza la llamada supondría un gran riesgo. El riesgo de explicar demasiadas cosas en tan poco tiempo. Pero de lo contrario podría arrepentirse toda la vida...

Pero de pronto el subconsciente acciona el mecanismo. Y obliga a tomar una decisión. Olivia descuelga el teléfono. El número sigue en pantalla. Así que simplemente... presiona el botón llamada.
alvprodz
11/04/2015 22:15
Javier: ¡Te quiero!

Gritó Javier mientras que María iba hacía el edificio de la universidad, provocando que se girase ella y la mayoría de personas del sitio, poniendo colorada a Maria.

Javier arrancó el coche, de camino a su trabajo. De camino recibió una llamada de un numero desconocido y contestó con el manos libres.

Javier: ¿Si?