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Sinopsis
D. Ignacio explica a Urrutia su plan para negociar con los rebeldes. Carolina sigue angustiada y Manuela le sugiere escribir a su madre, Doña Begoña, al sanatorio Austriaco donde reside, pero Carolina lo ve inútil. Pablo y Encarnación encuentran una nota en la que D. Ignacio informa de sus intenciones y al Capitán Huertas le parece una irresponsabilidad y un peligro exponerse tanto. D. Ignacio y Urrutia, consiguen infiltrarse y se presentan ante Juan el "pata liebre". El empresario trata de que los asaltantes reflexionen, les sugiere que cedan y liberen a los secuestrados. Los llevan junto al resto de rehenes D. Ignacio comprueba que sus hijas están bien y conoce a Adolfo.
Mauricio despacha con el Capitán Huertas noticias sobre el secuestro e irrumpe la marquesa exigiendo mano dura y comunicándoles que cree, que su hijo Adolfo, está entre los secuestrados y necesita estar informada de cualquier novedad. Antoñita comenta con Maqueda lo preocupada que está por la marquesa y el devenir del secuestro, teme que la cosa empeore y su señora sufra. Le debe mucho y no quiere verle mal. La marquesa está nerviosa y enfadada al saber que D. Ignacio e Urrutia se han infiltrado para negociar. Pide a su hijo Tomás que haga algo, pero éste le recuerda que sería un error y no está dispuesto a arriesgarse. Cosme pregunta a Maqueda sobre su carta de recomendación y el capataz, evitando la verdad, le da largas. Tomás visita a Marcela y le comenta que se ha negado a intervenir en el secuestro como pretendía su madre, algo que la posadera aplaude.