Monseñor Antonio Algora, el obispo de Ciudad Real, ha utilizado en su última pastroral la canción "Que la detengan" del cantante David Civera para denunciar la manipulación que la televisión ejerce sobre los niños.
En una carta titulada "¡Que la detengan... Es una mentirosa, malvada y peligrosa!" afirma que "no hay derecho a la manipulación que se está haciendo de los niños y niñas con series y fotonovelas que, por lo que sé, enganchan a padres e hijos educándolos en los peores sentimientos: en el rencor, en la venganza, o en la temprana aventura amorosa".

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"No, no estoy tratando de promover una campaña contra nadie. Pero sí creo que tenemos en nuestra Iglesia los mejores elementos para parar los pies a esa pretendida cultura invasora de la intimidad de la persona a tan tempranas edades", añade.
Monseñor Algora denuncia, primero, la actual tendencia de la "presión mediática y de la cultura bufa", que "insiste en que la Iglesia le come el coco a los niños en la catequesis, o cuando no, y con cierta frecuencia, se abren los 'Telediarios', como si fueran noticia de hoy, abusos cometidos por eclesiásticos en el pasado en América o Irlanda".
En segundo lugar, se vale de la canción de David Civera para concretar su denuncia contra la televisión "al ver la trayectoria anterior y los derroteros con los que ha comenzado su nueva programación Televisión Española".
El obispo de Ciudad Real añade en la pastoral otro estrofa de la canción que dice "maldita sea la noche en la que la conocí, ahora vivo atrapado, esa mujer no me deja vivir...", para acusar a la pequeña pantalla de manipular las conciencias infantiles.