Pese a que ganar el Festival de Eurovisión 2015 hace menos de una semana fue uno de los momentos más dichosos de su vida, como él bien afirma, como todos los seres humanos, parece ser que Mans Zelmerlow también ha pasado por momentos de lo más duros.
Según informa El periódico, parece ser que el sueco ha tenido que hacer frente a varias de las más rocambolescas situaciones antes de alzarse con el triunfo del certamen europeo en Suecia. Más allá de las perpetuas acusaciones de homofobia por unas polémicas declaraciones en un programa de televisión local; y ser acusado de plagio de un tema del mismísimo David Guetta; el sueco tuvo que enfrentarse en 2014 a un robo en el barrio del Raval, en el corazón de Barcelona, mientras grababa uno de sus últimos discos.

El sueco, desvalijado en el barrio del Raval

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Barcelona siempre ha sido el refugio perfecto para el último ganador del Festival de Eurovisión, así lo ha confirmado en multitud de ocasiones a la prensa sueca, donde en sus tabloides ha afirmado que la ciudad condal siempre ha sido un refugio de los continuos focos y cámaras a las que tiene que hacer frente en su país natal.
Pese a ello, Zelmerlow también se ha llevado algún que otro susto en la ciudad en la que vivió Gaudí y es que, cuando el sueco metió la llave en el apartamento que este tiene en el Raval, se dio cuenta que le habían desvalijado la casa. Lo único que encontró Mans en su piso, al llegar acompañado con otros músicos con el que grabaría su álbum "Barcelona Sessions", fue unas paredes completamente desnudas.
Más allá del disgusto, que le podría haber pasado a cualquiera, el ganador número 60 del Festival de la Canción ha afirmado en múltiples ocasiones que lo que él tiene con la ciudad condal es "un flechazo" en toda regla.