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Los nervios en la casa de 'GH Revolution' están a flor de piel. Cualquier situación es susceptible de generar un gran conflicto entre sus concursantes. Y es que la final del concurso está a la vuelta de la esquina, y todos los habitantes de la casa de Guadalix de la Sierra desean con ansias llevarse el mítico maletín. La última polémica la ha protagonizado Carlos con un monumental enfado que ha pagado con Maico y Rubén.
El cocinero ha perdido los nervios tras ver un bote de cacao en polvo vacío después de que Maico se prepara una merienda con lo que quedaba en él. Para Carlos lo sucedido es una gran falta de respeto, y con más motivo viniendo del italiano, cuyo perfil se ha asemejado siempre al clásico nómada generoso que comparte lo que tiene con el resto: "¿Dónde está ahora el Camino de Santiago descalzo, sinvergüenza?", se ha preguntado el cocinero haciendo referencia al supuesto egoísmo de su compañero.


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Todo esto ocurría mientras Maico dormía, por lo que Carlos pagó su enfado con Rubén, otro de los responsables del bote vacío: "Para mí esto es una vergüenza, ya está". No obstante, el gallego no hizo más que echar leña al fuego con su reacción: "Que me lo digas así a mí no me gusta. Estás haciendo el tonto. Hacemos una cosa: no hablamos y ya está".
La actitud completamente pasiva de Rubén enervó más a su compañero, con el que parece que la reconciliación no será posible, al menos a corto plazo. Finalmente, y con cierta ironía, Rubén pidió perdón interpretando las palabras que su compañero quería oír, algo que en realidad Carlos se tomó como una verdadera disculpa: "Si al final se ha disculpado es porque sabe que tiene culpa".