REPORTAJE

'El caso Alcàsser' y la crítica al circo televisivo basado en el morbo del espectador

La serie documental de Bambú Producciones para Netflix consta de 5 episodios que llegan a la plataforma el 14 de junio.

Por Sergio Navarro El 14 de Junio 2019 | 12:10

España y 1992 no se asocian únicamente a la Expo de Sevilla o a los Juegos Olímpicos de Barcelona, sino que en aquel año también ocurrió un hecho trágico que ya es parte de la historia de este país: el caso de las tres chicas adolescentes de Alcàsser. El 13 de noviembre, Miriam, Toñi y Desirée desaparecieron y, pese a que gente de todo el mundo lo dio todo por encontrarlas, sus cuerpos fueron hallados sin vida el 27 de enero de 1993 tras haber sido violadas, torturadas y asesinadas.

Desirée, Miriam y Toñi ('El caso Alcàsser')

El tema fue tremendamente mediático y todavía hoy en día se sigue recordando y siendo llevado a la ficción, aun así Bambú Producciones y Netflix han apostado por crear 'El caso Alcàsser', una serie documental en la que se cuenta, con la perspectiva del tiempo y contando con testimonios de personas que vivieron el caso de cerca, cómo fue sucediendo todo el caso paso a paso y cómo las televisiones y los periódicos fueron haciéndose eco de los hechos y cómo aprovecharon el tirón de la audiencia.

Ramón Campos, desde la producción ejecutiva y el guion, y Elías León Siminiani, como director y coguionista, firman este documental seriado que algunos ven innecesario después de tanto tiempo mientras que otros estaban deseando que llegue el 14 de junio para tener los cinco capítulos disponibles. ¿Y por qué reabrir este tema? Campos reconoce que "interesaba este caso para hablar de la serialización de noticias de sucesos".

Dentro de esta serie nos encontramos con cinco capítulos divididos en fases clave del caso. En el primero podemos conocer los detalles de la desaparición, la búsqueda y el hallazgo de los cuerpos; en el segundo, la instrucción que duró cuatro años; en el tercero, el surgimiento de teorías alternativas; en el cuarto, una crónica exhausta del juicio; y, en el quinto, la herencia del caso en la sociedad desde entonces hasta la actualidad.

Material inédito sobre el caso

Dato importante: esta serie documental no es una investigación paralela. Cuando escuchamos que hay material nuevo sobre el caso y cargado de datos inéditos, es inevitable que nos imaginemos que dentro de 'El caso Alcàsser' descubriremos detalles clave. Lo que realmente ocurre es que el equipo de la serie ha conseguido unos videos muy preciados: "400 horas de juicio de Canal 9". En su día dejaron meter las cámaras, pero no emitir más de 10 minutos al día. Aun así, el archivo de la televisión valenciana conservaba todas las horas inéditas y han sido cedidas a esta producción.

Imágenes de el juicio en 'El caso Alcàsser'

En septiembre de 2018, Bambú tenía que entregar la serie finalizada a Netflix, pero fue justo en ese momento cuando descubrieron que existía este material. "Nos dejaron retrasar la entrega para poder incluirlo. Entendieron que era necesario porque no podíamos perder esto tan valioso", explican los responsables de la serie, felices de poder finalizar su proyecto mucho más completo de lo que esperaban.

El circo mediático y el mercado de las audiencias

Gran parte del primer capítulo de esta serie se centra en mostrar cómo los medios se hicieron eco de este caso pero, sobre todo, de cómo "usaban el dolor", como explica un psicólogo en el documental, para conseguir impresionantes datos de audiencia. Antes de ver 'El caso Alcàsser' ya surge una duda al espectador: ¿La serie critica que los medios se aprovechasen del morbo que generó el caso pero ahora Netflix lo rescata buscando ese mismo morbo que están poniendo en juicio? Sí y no. Sí, porque es indudable que la mayoría de gente que lo vea va a ser por ese gusto a lo escabroso, pero por otro no, porque el tratamiento es muy distinto.

Programas como 'De tú a tú' (Antena 3, con Nieves Herrero) o 'Quién sabe dónde' (La 1, con Paco Lobatón) siguieron muy de cerca todos los acontecimientos. Los detalles más retorcidos estaban a la orden del día en cada una de sus informaciones y no se cortaban un pelo a la hora de preguntar a los familiares por datos truculentos. Ahora vemos cómo estos espacios buscaban el sufrimiento de la gente cercana a las víctimas y nos llevamos las manos a la cabeza, pero si reflexionamos, es algo que sigue ocurriendo hoy en día. Lo acabamos de ver con el caso Julen: en todas las cadenas y a todas horas nos tenían informados de cómo avanzaba el caso y no nos desprendíamos de las redes sociales para conocer la última hora. ¿Cómo habría sido todo el asunto del crimen de Alcàsser con Twitter?

Nieves Herrero en 'De tú a tú' y Paco Lobatón en 'Quién sabe dónde'

Lobatón es uno de los pocos periodistas que ha querido dar la cara y participar en esta serie. El presentador se excusa asegurando que su labor en el programa sobre gente desaparecida era "pasar informaciones y no jugar a ser policías". Aun así, el exteniente alcalde de Alcàsser critica que "esos programas no beneficiaron a la investigación". Las teles trataban de rellenar sus parrillas con este caso, el pueblo se convirtió en un plató y, ahora, muchos de los que participaron, tanto periodistas como gente vinculada al caso, se arrepienten de haber formado parte de este show televisivo. Una de ellas es la hermana de una de las víctimas, que lamenta haber estado el día después del hallazgo de los cuerpos en un programa en directo, llorando, y atendiendo a preguntas inoportunas.

¿Entonces? ¿Cómo han hecho Campos y León Siminiani para hablar con todos ellos si, en gran medida, acabaron hartos y arrepentidos de todo aquel circo mediático? La respuesta de los responsables es clara y convincente: "No queríamos ir y ponerles el micro a los familiares a traición como han hecho otros". En Alcàsser estaban acostumbrados a que las teles llegaran al pueblo, hiciesen su programa, lograses picos de share impensables y volverse a Madrid. Sin embargo, para preparar esta serie documental se han desplazado durante un largo periodo a esta localidad para conocer a los entrevistados, matizar todos los detalles del caso y conseguir las mejores piezas y documentos para el proyecto.

Las razones por las que unos participan y otros no

En una serie documental de este calibre y en un caso en el que ya se conocen tantas informaciones es innegable que cualquier testimonio es un plus. Querían que las declaraciones fueran de gente cercana que haya tenido un vínculo: "No es lo mismo ver un testimonio de alguien que lo vivió que de alguien que ha estudiado el caso pero sin vivirlo", reconoce León Siminiani. Contar con familiares y amigos de las tres adolescentes, con personas que estuvieron involucradas en el caso y con periodistas que abordaron todo lo sucedido día a día habría sido algo muy preciado, pero, como es lógico, no todos se han prestado pero tampoco todos se han negado.

Elías León Siminiani, el forense del caso y Ramón Campos, en 'El caso Alcàsser'

León Siminiani recuerda que grabando 'El caso Alcàsser' "nos hemos encontrado con los que decían ni de coña y con los que decían que si se iba a contar, querían ser ellos los que lo hiciesen". ¿Por qué la hermana de una de las víctimas o el padre de otra de ellas iba a querer participar y revivir todo aquel sufrimiento? Primero, porque ha pasado ya un tiempo y, segundo, porque el tratamiento iba a ser completamente distinto, pues los creadores informaban a todos los posibles entrevistados que en este proyecto no aparecerían ni recreaciones (o dramatizaciones de los hechos) ni aparecerían en ninguna ocasión los cuerpos sin vida de las chicas.

"Una herida que sigue abierta"

Sin embargo, los responsables de la serie son conscientes de que "es una herida que sigue abierta en el pueblo" y entienden a la perfección que haya habido gente que no quisiese participar ya que es un asunto que les afectó mucho. Es cierto que viendo esta producción, el espectador va a echar en falta declaraciones en la actualidad de Nieves Herrero, una de las periodistas que más aparece en el documental por sus polémicas preguntas, o de Esther, una cuarta amiga de las víctimas que no salió de fiesta con ellas esa noche porque tenía fiebre. ¿Y por qué el espectador querría verlas hablando en pleno 2019? Pues por el morbo del que hemos hablado.

Los propios Campos y León Siminiani reconocen que durante todo el proceso han querido llegar a Miguel Ricard (uno de los dos asesinos) "pero no ha aparecido" y aseguran que, de haber llegado a él, sí que le habrían hecho una entrevista en profundidad. En su día, Ricard fue entrevistado y, finalmente, se decidió no hacer público el video. ¿Por qué ahora sí? Es verdad que sería de lo más interesante para un documental como este, pero quizás se estarían tirando piedras sobre su tejado.