POLÉMICA

La selección francesa de balonmano destroza un plató de televisión tras su oro en Londres

'L'equipe' cifra en 20.000 euros los desperfectos causados.

Por Redacción El 16 de Agosto 2012 | 11:54

Tras su victoria en los Juegos Olímpicos de Londres, la selección francesa de balonmano acudió al plató de televisión de L'equipe. Lo que en principio iba a ser una entrevista normal, acabó con la destrucción de la escenografía de todo el plató, a excepción del plasma gigante, que fue el único componente del decorado que sobrevivió.

La escena, que costará a L'equipe más de 20.000 euros, empezó cuando el entrenador de la selección, Claude Onesta, levantó bromeando la mesa del estudio como un guiño a la victoria del equipo que dirije. Pronto le acompañó el jugador Nikola Karabatic, que a voz en grito y totalmente descontrolado, demostró su fuerza también fuera de la cancha, dejando la mesa totalmente destruida.

¿Exceso de celebración o ajuste de cuentas por las críticas recibidas?

La destrucción del plató, que se produjo el pasado domingo, ha generado una polémica sobre si fue un exceso en la celebración o un ajuste de cuentas por las críticas periodísticas.

"Está tomando una dimensión que me parece desmesurada", declaró a EFE el seleccionador Claude Onesta en respuesta a las críticas a la acción de sus hombres el domingo por la noche en los estudios temporales que tenía montados en Londres L'Equipe TV. Onesta se quejó de que "se está presentando como una agresión vandálica lo que fue simplemente algo desplazado en las formas, pero que en ningún caso tenía voluntad de ser un ajuste de cuentas ni agredir la libertad de expresión de la prensa".

El plató de "L'equipe" tras el destrozo

Recordó también que en los Juegos Olímpicos de Pekin 2008 ya había ocurrido algo similar en los estudios que en la capital china tenían durante los Juegos Olímpicos "Canal+", que sufrieron serios desperfectos. El grupo "L'Equipe", que en las últimas semanas ha mantenido una relación tensa con la selección de balonmano por algunas críticas lanzadas en las páginas del diario al juego y a la estrategia de la formación antes de alzarse con la victoria final, no descarta lanzar algún tipo de acción contra los autores del desaguisado.

"Lo seguro es que hay que pagar una factura. La mesa es muy cara", precisó Benoît Pensivy en nombre de la empresa, que ha valorado el equipamiento destruido en 20.000 euros.

Antes de que los campeones olímpicos -algunos con signos de embriaguez- rompieran la mesa y el escenario delante de las cámaras, Onesta avisó a la presentadora, Gaëlle Millon, de que tenía suerte de ser mujer, y lanzar una consigna a sus jugadores.