DEBUTAN EN DICIEMBRE

Marisa Porcel y Pepe Ruiz serán Elvira y Fermín en 'La familia Mata'

Abuelos paternos de Susana. Ella, universitaria, feminista, de mente abierta y sin pelos en la lengua. Él, un hombre hecho a sí mismo, seductor, al igual que su hijo.

Por Redacción El 14 de Noviembre 2007 | 14:15

Marisa Porcel y Pepe Ruiz se incorporan en diciembre al reparto de 'La familia Mata', la serie que Antena 3 emite en el prime time los lunes. La popular pareja de actores serán en la ficción Elvira Jiménez y Fermín Mata, los padres de Arturo y abuelos de Susana y Marcos Mata.

Los nuevos personajes

Marisa Porcel es Elvira Jiménez

La abuela de Susana y Marcos puede presumir de ser una de las primeras mujeres en estudiar una carrera universitaria, aunque de poco le sirvió, ya que nunca llegó a ejercer. En los últimos tiempos se ha aficionado al esoterismo y le gusta echar las cartas.

Elvira es una mujer fuerte, sin problemas de salud, con una mente abierta y de ideas claramente feministas. Defiende el sexo libre y, sobre todo, el sexo en la tercera edad. No tiene pelos en la lengua.

Adora a su hijo Arturo, al que siempre ha sobreprotegido. No comparte su carácter tradicional, pero le defiende a capa y espada aunque sea evidente que no tiene razón. No soporta a Gloria, su nuera, a la que culpa de todos los males de su hijo.

Pepe Ruiz es Fermín Mata

Fermín es un hombre hecho a sí mismo que desde muy joven ha sido un triunfador en los negocios. Aunque asegura que tiene tres carreras, la realidad es que ni siquiera terminó el colegio.

A sus 74 años, sigue creyéndose un seductor y nunca sale de casa sin su traje a medida y su pañuelo en el bolsillo de la chaqueta. Su mala salud es su principal motivo de preocupación, lo que le lleva a estar siempre en la consulta del médico y atiborrándose a pastillas.

Tradicional hasta la médula, al igual que a su hijo, está orgulloso de ser español y de todo lo que conlleva: toros, jamón, mus... Le gusta presumir de que se codea con la élite política, social y económica del país y de parte de Europa.

Siempre ha considerado a su hijo Arturo un empresario de segunda. Hace quince años discutieron y desde entonces, su relación no es buena. Su talón de Aquiles es el miedo a que la gente y, en especial, su hijo, descubran que, en realidad, es un perdedor.