MÁS ALLÁ DE LA TV

De 'Estudio de actores' y chico Disney, a ganarse la vida ladrando en la calle

Este joven actor recuerda con nostalgia su pasado televisivo aunque reconoce que ha crecido mucho profesionalmente interpretando en las calles de Londres y Madrid.

Por Gabriel Arias El 14 de Junio 2017 | 14:00

Aunque su nombre no aparezca todavía en muchos titulares de prensa, Rafael de Diego es actor y ha pisado los platós de casi todas las televisiones nacionales. Con humildad lleva años demostrando su talento en programas tan variopintos como 'Estudio de actores' (Antena 3), 'El intermedio' (laSexta), 'Zona Disney' (Telecinco), 'Tienes talento' (Cuatro) y 'El rey de la comedia' (La 2). Ahora, es en la calle donde ha encontrado un trabajo... haciendo de perro.

El actor Rafael de Diego

Rafael de Diego se caracteriza cada día como si fuera un perro y se pasa las horas frente al Museo del Prado, donde ladra tímidamente a quienes entran y salen de la mayor pinacoteca de España. Con Dog Clown, el perro payaso, este actor de 35 años ha conseguido estabilidad económica, ganando 60 euros al día por ladrar en la calle. Pero su esfuerzo le ha costado. Rafael pasó cinco años en Londres, ciudad a la que se mudó para ampliar su horizonte profesional. Cuando llegó a la capital británica ya había trabajado en Madrid vestido de Sombrerero Loco, el mítico personaje de "Alicia en el país de las maravillas". "En Londres descubrí que hacían un casting en Covent Garden donde suelen participan los mejores artistas perfomance del mundo, y tuve la suerte de ser seleccionado y de que me dieran licencias especiales. Allí he aprendido de los mejores y de allí he traído un nuevo personaje, Dog Clown", relata para FormulaTV.

Rafael de Diego se convierte cada día en Dog Clown

En esta ciudad, aunque las actuaciones en la calle estén reguladas por las autoridades, la competencia es brutal. Hasta las diez de la mañana no empezaba a interpretar pero a las cinco de la madrugada ya estaba en su puesto de trabajo para evitar que se lo quitaran. "El primero que llega se lo queda", comenta. Panorama muy diferente se ha encontrado en Madrid, donde, dentro de lo que cabe, ha tenido suerte. Para poder instalar en la entrada de museo su pequeña oficina (una caja en la que esconde el cuerpo para que solo se le vea la cabeza, transformada en la de un perro) ha necesitado una licencia especial pero ha contado con ayuda de la Policía y del personal del museo. "Al Prado le debo la vida por la oportunidad que me ha brindado", explica agradecido.

Su vuelta a televisión

Tiene estabilidad y hace lo que le gusta, pero el verdadero sueño de Rafael es volver a televisión y no desaparecer de la pequeña pantalla. "No tengo predilección por nada. Soy muy todoterreno y lo mismo te hago una serie que te presento un programa. No me pongo una meta muy concreta porque la vida me ha enseñado a ser realista y me conformo con que me den una oportunidad en el mundo de la televisión. Cogería me ofreciesen lo que me ofreciesen", asegura.

Rafael de Diego, caracterizado como el Sombrerero, junto al actor Pierce Brosnan

En efecto, el actor ha demostrado no cerrarse a nada. Su currículum está plagado de pequeñas apariciones televisivas en las que tan pronto hace reír como llorar. La última vez que pudimos verlo en pantalla fue hace un par de meses, cuando participó en 'Cámbiame'. Cristina Rodríguez, muy emocionada con la historia da Rafael, le cambió el look y lo convirtió en un actor de los años 40-50. Quizá, ese regreso al pasado fue en realidad un viaje al futuro. O al menos así pareció entenderlo Pelayo Díaz, otro de los estilistas del programa: "Algo me dice que tu paso por televisión no se acaba aquí ni se acabó entonces. A ti te está esperando una muy buena segunda oportunidad". A por ella, Rafael.