LO NUNCA VISTO

El error de 'Pasapalabra' al dar por buena una respuesta incorrecta: "Más de uno sigue de resaca"

Los dos concursantes estaban empatados cuando el equipo del espacio de Mediaset se dio cuenta de su fallo.

Por Redacción El 3 de Enero 2018 | 13:42

El pasado lunes 1 de enero sucedió algo que nunca había ocurrido en 'Pasapalabra'. Susana, una de las concursantes de la tarde, acababa su tiempo con el mismo número de aciertos que José Manuel, su contrincante, cuando el equipo del concurso de Mediaset le comunicó a Christian Gálvez un fallo de última hora del que no se habían percatado a tiempo.

Susana García, concursante de 'Pasapalabra'

Los dos concursantes que participaban en el programa de Año Nuevo se quedaron de piedra cuando el presentador les comunicó la inaudita decisión del equipo de 'Pasapalabra'. "Paramos un momentito Susana, espera, que me parece que más de uno sigue con resaca ahí arriba no sólo el presentador", comenzaba Gálvez.

"Me piden si por favor me puedes repetir la respuesta de la jota: choza o casa miserable", preguntaba el presentador a una incrédula Susana. "Jatal he dicho", contestaba la concursante. "¿Has dicho jatal con te?", cuestionaba de nuevo Gálvez dándose a sí mismo la respuesta errónea.

La concursante miró incrédula al presentador que le pidió perdón por el fallo: "Esto me duele casi seguro más a mi que a ti. No lo podemos dar por válido porque con la jota choza o casa miserable es jacal. Tienes un acierto menos y el ganador del programa de hoy es José Manuel que se lleva los 1.200 euros", concluía ante los aplausos del público.

Un gran fallo tras la alegría de dar el bote

El pasado 19 de diciembre y tras muchas semanas de nervios, dudas y fallos, 'Pasapalabra' dio el ansiado bote. El murciano Antonio Ruz logró llevarse el premio acumulado de 1.164.000 euros tras participar durante 126 programas consecutivos, todo un récord de permanencia en el formato. En cuanto al dinero conseguido, el hombre confesó que quería invertirlo en darle a su hija la mejor educación, abrir una librería de ejemplares de segunda mano y, ya "como capricho", viajar con su mujer a Vancouver o Nueva York.