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El segundo programa de 'MasterChef Junior 11' llegaba a su fin y, con él, Martina, Paco y Constancia dejaban las cocinas. Los tres aspirantes habían vivido unas pruebas llenas de emoción y habían recibido las visitas de grandes invitados, entre los que se encontraban Florentino Fernández, el chef Ángel León, Mario Vaquerizo o María Pombo. Sin embargo, a pesar de la alegría de estas visitas, el final estuvo pasado por lágrimas.
La primera prueba tuvo el mar y el pescado como protagonistas y, en poco más de una hora, los niños elaboraron platos como esencia de camarones y vainilla, cochinillo marino o torta de aceite de camarones con anís. Después, llegó la segunda prueba, en la que María Pombo se puso el delantal y ayudó a sacar las elaboraciones adelante. Una vez acabó esta parte, Martina, Paco y Constancia ya se encontraban en la parte baja de la lista de puntos.

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En la tercera prueba tuvieron la visita de Mario Vaquerizo y de Mario, ganador de 'MasterChef Junior 10', y aprendieron a hacer hamburguesas. No obstante, a los tres expulsados no les fue suficientemente bien como para continuar en las cocinas y tuvieron que ser expulsados. "Qué chica más madura y más valiente", le decía Jordi Cruz a Martina al darle el premio de consolación, a lo que ella decía: "Lo más chulo de 'MasterChef' es su gente, la que te anima, la que te apoya". Por su parte, Constancia, mientras Paco se recuperaba del llanto, comentaba: "Me lo he pasado superbién, pero ahora, obviamente, me da pena irme".
No se van con las manos vacías
Aparte de los videojuegos del programa y de los juegos de mesa que les dieron, cada uno recibió su propio regalo. Martina, por un lado, fue obsequiada con una cama litera con escritorio. El regalo venía fotografiado en un cuadro y un niño le dijo: "Eso es un cuadro, no una cama", a lo que ella aclaraba: "Ya, pero te regalan la cama". Por otra parte, Constancia se llevaba una brillante máquina para hacer algodón de azúcar y Paco conseguía la mesa de ping pong que tanto deseaba.