
Confesiones y sospechas
Flor salvaje · 6,2
Confesiones y sospechas
Rocío, ciega por el amoníaco que le echaron en los ojos, reconoce por la voz al jefe de los detenidos, y Catalina, hundida por la culpa, confiesa a Mariano que Lourdes contrató a esos hombres para asustar a Flor. Lourdes lo convence de soltarlos advirtiéndole que, si hablan, también él perderá la alcaldía, pero Mariano la amenaza con la cárcel. Catalina, celosa, echa a Sacramento de su casa y le recuerda que el hijo que espera es suyo. Amanda se lleva a Rocío para cuidarla y le confiesa a Zahra que, aunque Rafael la ha cuidado sin descanso, sigue decidida a vengarse de él. José María le admite a Inés que Rocío le importa e intenta acercarse a ella, pero Rocío cree que solo siente lástima y lo echa. Al final, Flor espera a Rafael en su casa para pasar la noche con él.