
En defensa propia
La sombra del pasado · 8,7
En defensa propia
Jerónimo y Adelina ven llegar a Aldonza manchada de sangre y ella les dice, orgullosa, que es de Severiano. Al día siguiente, el padre se presenta en Las Ánimas y le prohíbe a Severiano volver a acercarse a su sobrina. Candela lo escucha y exige explicaciones: Severiano asegura que solo le advirtió a Aldonza que no buscara a Cristóbal y que la muchacha está trastornada. La abuela de Lola ya le había entregado a Candela una camisa de su marido manchada de sangre. Humberto pide al banco un préstamo de un millón y medio para pagar a Valeria una boda inolvidable, y le dice a Aldonza que no puede rentarle la casa de El Santuario porque probablemente su hija se irá a vivir allí. Aldonza se reconcilia con Lola, a quien confiesa que no quería saber nada de Santa Lucía ni de Cristóbal, y se cruza con Valeria, que presume de su próxima boda.