ESTRENO

La segunda temporada de 'Hijos de papá' sustituirá a 'Supernanny' en el access prime time del viernes

El docu-reality se estrena este viernes a las 21:30 horas.

Por Adolfo Rodríguez El 10 de Diciembre 2012 | 18:56

Los 'Hijos de papá' más famosos de la televisión en España regresan el próximo viernes al access prime time de Cuatro a partir de las 21:30 horas. El docu-reality, presentado nuevamente por Luján Argüelles, está producido por Plural Entertainment y llegará al access de Cuatro para sustituir a 'Supernanny'.

El programa, que tiene como protagonistas a una serie de jóvenes de la alta sociedad que se ven obligados a prescindir de sus lujos, vuelve al canal de Mediaset España tras los buenos datos cosechados durante su primera temporada.

'Hijos de papá', durante su primera tanda de programas, logró una media de 1.608.000 de espectadores tras sus 8 entregas. El programa arrancó el 18 de febrero de 2011 con un notable 13,5% (2.479.000). Estos datos, sin duda alguna, son los que parecen haber llevado a la cadena y a la productora a apostar nuevamente por el formato, aunque han dejado pasar casi dos años para dar luz verde al retorno.

Concursantes de la primera temporada de 'Hijos de papá'

8 niños pijos que tuvieron que aprender a ganarse la vida

En la primera edición del programa ocho jóvenes guapos, ricos, caprichosos y con un alto tren de vida se enfrentaron por primera vez en su vida a sus temores e intentaron valerse por sí mismos y dejar de ser unos 'Hijos de papá'. Para ello, durante varias semanas, estos jóvenes convivieron en Hoyos del Espino, un entorno rural donde no hay tiendas de marca, chóferes, cocineras ni limusinas.

Los 'Hijos de papá' creían que ellos no necesitan trabajar. La herencia de sus padres podría servir para mantenerles durante muchos años. En su vida sólo han gastado dinero pero a partir de su paso por el programa tendrían que ganárselo. Y para lograrlo tuvieron que desempeñar todo tipo de trabajos: desde limpiar cuadras a poner gasolina, lavar cabezas o formar parte de una cadena de montaje. Supuso un brusco giro de sus vidas, ya que pasaron de las comodidades y lujos de su hasta ahora fácil existencia a tener que luchar por un sueldo mileurista.

Aprendieron a vivir sin privilegios. Tuvieron que pagar por su comida, competir por un puesto de trabajo, colaborar en equipo, pagar las facturas y, en su contra, ni pudieron usar sus móviles, ni sus ordenadores ni tuvieron contacto con sus familiares o amigos.