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Marta Torres, guionista de 'Un príncipe para...', resuelve las dudas: ¿Son actores? ¿Está guionizado?

Como parte del encuentro de guionistas de programas organizado por ALMA, la guionista de Cuatro explicó cómo se trabaja en estos formatos.

Por Mary Pastor El 15 de Marzo 2016 | 13:57

Los guiones no solo estructuran formatos más clásicos como pueden ser los programas de entrevistas, sino que también lo hacen con los dating shows. Para explicar en qué consiste todo el trabajo que hay detrás de estos productos, ALMA, el sindicato de guionistas españoles, contó en su evento con el testimonio de profesionales que se encuentran tras las cámaras.

Marta Torres, guionista principal de 'Un príncipe para 3 princesas' y '¿Quién quiere casarse con mi hijo?', fue la encargada de acercar el difícil proceso de casting y de unión de historias que programas de este estilo requieren.

Además, aprovechó su intervención para responder dudas como si todos los pretendientes tienen guionizadas sus intervenciones o si las princesas tienen que aguantar a determinados príncipes porque den más juego que el resto.

Marta Torres es la guionista principal de los dating shows más destacados de Cuatro

Los guionistas de grabación, el contacto con los pretendientes

Con una historia con tantos protagonistas, como es el caso de los dating de Cuatro, el trabajo se hace mejor si se divide por equipos. Y eso es exactamente lo que sucede con 'Un príncipe para...', que cuenta con tres grupos de guionistas muy diferenciados: "Tenemos los guionistas de grabación, los que preparan las escaletas y saben qué tienen que grabar, los guionistas de edición, entre los que me encuentro, y el guion de mesa, con elementos de continuidad".

El primer grupo de ellos es el que tiene el contacto directo con los pretendientes y princesas, los que tienen que reaccionar al momento: "Son los que graban con los personajes, por llamarlo de alguna forma. Saben generar cosas en el acto". Llegan, incluso a ejercer de "psicólogos" para lograr exprimir lo mejor de cada uno de ellos: "Saben de psicología porque manejamos a gente con 'peculiaridades'. Son gente que tienen algo que decir y cosas dentro. Estos guionistas saben sacarlo y, además, manejarse muy bien y reaccionan para que lo que está sucediendo tenga una historia que contar".

Las intervenciones de Luján Argüelles forman parte del denominado guion de mesa

Los guionistas de edición y de mesa, los grupos encargados de unir

Una vez que la historia ha comenzado y ya está todo en juego entra un factor determinante en este tipo de emisiones: la edición. Para ello, además de los encargados de montaje, tienen mucha importancia los guionistas de edición, el segundo grupo en la lista. Son ellos los encargados, tal como comento Torres, los que hacen "un caldo de pollo concentrado". En definitiva, lo que hacen es "concentrar todo en algo muy pequeñito y que lleva mucho".

Y, a esta tarea tan dificultosa se une una herramienta más: la continuidad. Para ello cuentan con el trabajo del tercer y último grupo de guionistas, el de mesa, que se centra "en el guion de continuidad con las entradillas de Luján Argüelles, la presentadora, y todo eso".

Los participantes, como las princesas de la última edición, no tienen como profesión la de actuar

Sin actores y sin guion

Si hay una duda que puede llegar a generar 'Un príncipe para...', sobre todo por el comportamiento de algunos pretendientes, es si lo que se está viendo no es fruto de una brillante actuación. Algo en lo que el dating son muy conscientes: "Aunque la gente no se lo crea, no hay guion. Si nosotros escribiéramos todo lo que dicen, estaríamos en Hollywood hace mucho. Dicen unas cosas en la televisión que ¡cómo se nos va a ocurrir sobre la marcha eso!".

Al igual que no son actores, no pueden actuar como tal y es imposible obligar a ninguno de los participantes a forzar historias que no sienten: "No tratamos con actores. A una princesa o soltero le dices lo que tienen que hacer y pasan de ti. Si a un protagonista le obligas a mantener a alguien o ese quiere irse...es imposible. Lo que sí puedes intentar es que no se vaya de golpe, pero no a forzarles. Estarían incómodos y se crearía tensión". Algo que además, a la larga sería muy perjudicial pues "imagínate si estás al lado de alguien en torno a 12-14 horas diarias que grabamos".

La elección de los participantes es lo más dificultoso del proceso de un dating show

Un casting que marca todo el proceso

El casting es, sin lugar a duda, el elemento diferenciador de los dos formatos anteriormente mencionados. Y para nada es un proceso sencillo de realizar ni de comenzar: "Es un casting muy difícil de hacer porque no todo el mundo vale para este tipo de programas. Estos son unos realities que no van a buscar el conflicto. Ven el mundo de otra forma, digamos. Gustan porque creo que la gente ve lo que otros vemos pero de otra forma".

De hecho, cuando se está realizando la selección ya se puede atisbar quién es capaz de entrar, o no, en la dinámica: "Buscamos muy bien a la gente pero no les decimos lo que tienen que decir. Les hemos buscado, precisamente, porque sabemos que lo van a decir, que es distinto. Guion y casting estamos muy en contacto porque, sino, sería imposible. Es un programa que lo hacen todos, que todo el mundo se junta".

Lo que sí tiene una planificación clara son los exteriores donde las historias van a fluir

El plan de rodaje y grabación

Lo que sí está claro, al igual que sucede en un formato que tenga exteriores como protagonistas secundarios de las historias, es que el plan de rodaje tiene que estar presente: "Obviamente sabemos hacia dónde vamos a ir grabar un día porque no te levantas por la mañana y piensas lo que quieres hacer. Eso está escrito por producción".

Con los dating dentro de la parrilla, los espectadores han podido ser conscientes de la existencia de varios tipos de guiones, alejados a los clásicos de ficciones donde el diálogo y las acciones están medidas: "Un guion es contar una historia, entonces la puedes contar escribiendo, manejando todos los elementos. Aquí la mitad del material la tienes y la otra sale de tu cabeza. Tienes que contar una historia que además a la gente le interese".