INAUGURACIÓN

Crítica 'The Good Fight': un reseteo de 'The Good Wife' con mucha más valentía

El spin-off de 'The Good Wife' recupera muchas caras conocidas y mantiene la misma esencia de siempre, aunque introduce algunas interesantes novedades.

Por Diego López El 19 de Febrero 2017 | 14:39

'The Good Wife' es, probablemente, una de las mejores series de televisión de los últimos años. No es por quitarle mérito a otras grandes ficciones que han visto la luz recientemente, pero 'The Good Wife' tiene tres méritos que la convierten en un producto especialmente relevante: era una serie de network, con las restricciones que eso implica a la hora de tratar temas o utilizar un determinado lenguaje; daba a luz a 22 capítulos de una hora por temporada, frente a los 13 o cada vez menos que llegan en las series de cable y plataformas de streaming; y estaba tremendamente pegada a la actualidad, si alguna noticia relevante sucedía no era raro encontrársela en la trama de un episodio dos o tres semanas después.

Además, 'The Good Wife' puede presumir de haber creado uno de los universos de ficción más ricos y con más personalidad de la televisión. Un grupo de personajes secundarios que aparecen cuando menos te lo esperas y que enriquecen una ficción que contó con 156 episodios y, de paso también sea dicho, uno de los peores finales de serie jamás creado, especialmente para un producto de esta categoría.

Menos de un año después de su final llega 'The Good Fight' (Movistar+ Series, estreno 20 de febrero), el atípico spin-off de la serie que pretende mantener vivo su legado. 'The Good Fight' no es, en absoluto, un spin-off al uso. Lo normal en este tipo de productos es coger un personaje, sacarlo del entorno de la serie madre, y rodearlo de nuevos personajes y tramas para crear una serie paralela. 'The Good Fight' es todo lo contrario. El universo en el que desarrolla la serie es el mismo en el que tenía lugar 'The Good Wife', con la salvedad que el centro de atención pasa de estar en Alicia Florrick a dividirse en tres: Diane Lockhart (que es quien lleva el peso del piloto), Lucca Quinn y Maia Rindell. Y las tres están rodeadas de muchos muchos personajes familiares y algunos nuevos.

'The Good Fight' no tiene, por tanto, ningún reparo a la hora de abordar el "elefante en la habitación" de estos spin-offs. A Alicia Florrick se la nombra en los primeros minutos del capítulo piloto, al igual que a otros viejos conocidos de 'The Good Wife'. El universo es el mismo, están ahí, se les trata con normalidad y la puerta está abierta para que vuelvan -o no- en el momento menos esperado.

Christine Baranski, una reina de la interpretación

Pero 'The Good Fight' también pretende ser una serie nueva, un reseteo necesario a la trama de 'The Good Wife' centrada en tres personajes, uno de ellos nuevo, y los otros dos cambiados por las circunstancias. En ese sentido, el capítulo piloto cumple a la perfección su cometido de presentar o representar a los personajes y situarlos en su nuevo contexto. Julianna Margulies bordaba su papel en 'The Good Wife', pero Christine Baranski era esa robaescenas que ahora brilla con luz propia en el centro de la serie. Baranski asume todo el peso del piloto con maestría y pide ya a gritos un puñado de Emmys mientras la vemos decir palabrotas por primera vez. Porque 'The Good Fight' es ahora una serie de streaming que puede permitirse ser mucho más adulta y abordar temas de una forma más cruda.

Sorprendente también la solidez de Cush Jumbo, que en 'The Good Wife' apenas había podido brillar en el seno de Santa Alicia pero que en el piloto de 'The Good Fight' ofrece algunos destellos de un futuro muy prometedor, tanto en la serie como en el mundo de la interpretación. El punto más débil del trío protagonista es Rose Leslie, que da vida a Maia, la ahijada de Diane y abogada recién licenciada. Salta demasiado a la vista que el resto de personajes ya estaban formados y Leslie es probablemente lo más flojo a nivel interpretativo de todo el piloto, en el que sorprenden Delroy Lindo (Robert Boseman) y, especialmente, Erica Tazel (Barbara Kolstad) lo poco que deja verse.

Robert y Michelle King nos dan una lección de cómo hacer televisión en el piloto de 'The Good Fight', que en poco menos de una hora no sólo logra combinar la presentación de nuevas tramas y personajes con guiños constantes al pasado, también mantiene la estructura que tan bien funcionaba en 'The Good Wife', con un caso episódico de máxima actualidad. En el piloto, además de abordar la llegada de Trump al poder, se atreve con la brutalidad policial en Estados Unidos contra ciudadanos negros.

'The Good Fight' es lo más valiente de la TV americana en años

En definitiva, si te gustaba 'The Good Wife', su spin-off es una cita ineludible de cada semana de ahora en adelante. Si no le habías dado una oportunidad a la serie madre, 'The Good Fight' es lo suficientemente sólida como para engancharte aunque no puedas entender todos los guiños hacia su predecesora.

Pero sobre todo 'The Good Fight' es valiente. Es 'The Good Wife' sin la para muchos ya desgastada trama de Alicia Florrick y con una serie de decisiones que pocas cadenas están dispuestas a tomar hoy en día: está protagonizada íntegramente por mujeres independientes que llevan las riendas de sus vidas; la protagonista principal es una actriz de 64 años; y la gran mayoría de nuevos personajes son negros que luchan por los derechos de las minorías. A Donald Trump seguro que no le gusta.