OPINIÓN

Crítica de 'El inocente', el laberíntico thriller de Netflix del que no podrás escapar

La adaptación de la novela de Harlan Coben, comandada por Oriol Paulo, tiene todo lo necesario para engancharse a su propuesta.

Por Alejandro Rodera El 26 de Abril 2021 | 09:52

El giro, ese gran desconocido. Brillante cuando se introduce con precisión y torpe cuando entra a destiempo, el plot twist es indisociable de cualquier relato intrigante, ya provenga del fantasma de tu amigo o de una serie que te enganche de principio a fin a base de volantazos argumentales. En ambos casos, como sucede con un buen gag o chiste en una comedia, lo importante es encajar ese giro narrativo en el momento exacto, y en el panorama actual hay pocos cineastas que están más obsesionados con este recurso y sus exigencias que Oriol Paulo.

El director barcelonés ha hecho de los misterios imposibles su seña de identidad, desde la tétrica desaparición de "El cuerpo" hasta la fantasía temporal de "Durante la tormenta", pasando por el enredo a contrarreloj de "Contratiempo". En esas tres cintas, que le han consolidado como una voz autorizada del thriller, partía de ideas originales, pero en su regreso a la televisión con 'El inocente' ha preferido apoyarse en todo un referente del género, Harlan Coben, cuya novela homónima sirve de base para la contundente nueva serie española de Netflix.

Aura Garrido y Mario Casas en su primer encuentro en 'El inocente'

A primera vista, el protagonista de 'El inocente' es Mateo (Mario Casas), un treintañero que quedó marcado de por vida años antes cuando, en medio de una pelea callejera, mató involuntariamente a alguien. Desde aquel instante carga con los prejuicios de la sociedad y con un vasto trauma, aunque todo eso se atenúa ligeramente cuando despega su relación con Olivia (Aura Garrido). El avance es tal que, por primera vez en mucho tiempo, se imagina en una vida suburbana, sencilla y familiar. Ingenuo de él. Cuando ese sueño está a punto de cumplirse, recibe un mensaje que lo cambia todo y que le empuja a una persecución por desentrañar la verdad, antes de que esta se vuelva en su contra.

Ahí, nada más empezar, nos topamos con el primer giro, el mismo que hacía estallar por los aires la vida del personaje en la novela. No obstante, ese hilo narrativo es tan solo uno de todos los que se despliegan en 'El inocente'. A medida que avanzan los tres episodios a los que hemos tenido acceso, no paran de incorporarse piezas a este rompecabezas aparentemente inconexo, que poco a poco, pero a buen ritmo, se va asentando al trascender a la mirada de su protagonista inicial, ya que cada uno de los capítulos presta especial atención a un personaje diferente.

Alexandra Jiménez lidera la investigación de 'El inocente'

Dos autores en la misma longitud de onda

A través de esa crisálida de perspectivas, 'El inocente' hilvana una atractiva telaraña a la que es complicado no engancharse. Su estructura es muy similar a la de la novela, ya que, por lo visto en su arranque, apunta a ser una adaptación bastante fiel, capaz de saltar de las calles de Newark a las de Barcelona sin que la atmósfera se resienta. Aun así, la serie no se siente restringida por su base literaria, ya que el estilo de Paulo está más que patente.

La sintonía entre la mirada del cineasta y la de Coben hace que los ágiles diálogos y capítulos del libro salten a la pantalla con una fluidez equiparable, que no adolece en ningún momento por el cambio de medio. El misterio sigue siendo el mismo y, aunque la serie organice a sus protagonistas e incógnitas en un orden diferente, funciona igual de bien. Al fin y al cabo no hay nada más universal que un relato de redención, que a grandes rasgos es lo que pretende exponer 'El inocente' con todos sus personajes. No solo Mateo tiene un grave conflicto con las concepciones de culpabilidad e inocencia, lo cual propone una democratización del protagonismo que no hace más que intensificar las ganas de excavar en los traumas del resto del elenco.

En ese aspecto, es vital el desempeño de Mario Casas, Aura Garrido, Alexandra Jiménez, José Coronado, Juana Acosta, Ana Wagener y Gonzalo de Castro, que brindan su talento a la propuesta para que el reparto de minutos sea un punto fuerte y no una debilidad que diluya la intriga. Entre sus sobrias interpretaciones, con ocasionales disrupciones para evitar la monotonía, el buen hacer de Paulo tras las cámaras y en el apartado de guion junto a Jordi Vallejo y la dosis necesaria de giros que empalman unos episodios con otros, 'El inocente' se erige como una apuesta muy sólida por parte de Netflix, que se despoja de la flacidez de títulos más flácidos como 'El desorden que dejas' o 'Alguien tiene que morir', revitalizando un género tan saturado y manoseado en su catálogo con el thriller.