Notificaciones
ÚLTIMA HORA Muere el actor Gaspard Ulliel a los 37 años tras sufrir un accidente esquiando
Crítica de Brubaker01

Crítica El debate de La 1

MÁS QUE DEBATE, MESA REDONDA AJENA A LA REALIDAD ACTUAL

0 Por: Brubaker01 El: 04/04/2014 13:36

Este programa viene supuestamente a retomar el relevo de otros programas de debate televisivo como 59 segundos, pero a diferencia de éste último en sus primeras temporadas,este espacio que nos ocupa carece de la debida pluralidad que se demanda de este tipo de espacios, algo que por otro lado es una constante en la "nueva programación" y equipo (en muchos programas) que desde hace 2 años y medio se han implementado en la cadena pública, cuyo crédito y credibilidad está en sus niveles más bajos desde que se han producido dichas "reformas" (retomando las palabras de Somoano, el nuevo responsable de informativos, ex de Telemadrid).Este espacio, como se indicaba, a pesar de que pretende poner voz a los ciudadanos, no deja de ser un espejismo engañoso ya que a medida que se desarrolla los supuestos temas a debate (no hay ninguno que escape a la particular visión de la realidad que tienen la inmensa mayoría de [email protected]), cualquier espectador/a tiene la sensación de que se vive una realidad paralela alejada de esa realidad que supuestamente analizan y debaten. [email protected] [email protected] [email protected] hablan de todo, incluso de aquello para lo cual no tienen formación específica alguna (economía, especialmente), pero esto es lo que menos importa, habida cuenta de que la elección de la inmensa mayoría de dichos [email protected], como se ha dicho, carecen de la más absoluta noción analítica objetiva o crítica (esto no es ironía, no a pesar de los tiempos en los que vivimos, cuyo paradigma e incentivo en el periodismo contemporáneo es el pensamiento único y el sectarismo más sonrojante), fiel reflejo por otro lado, de los "nuevos contenidos" y la "nueva línea editorial" que se han impuesto en la cadena pública estatal (esto es lo más paradójico de todo), orientados a pontificar todo aquello que tenga que ver con el pensamiento único, omitiendo (por ser políticamente correcto) la profunda fractura social existente en la actualidad en nuestro país, donde millones de familias viven de Cáritas o del apoyo familiar (habida cuenta del abandono institucional reinante), una vez agotados las recortadas prestaciones sociales supervivientes tras la ola de durísimos recortes sociales acometidos en la legislatura actual. Como colofón a ese estado de paraíso artificial en el que viven muchos medios de comunicación en la actualidad, ayer mismamente sólo uno de los colaboradores, el Sr Escobar (20minutos), dedicó parte de su intervención a matizar los recientes y engañosos datos aportados por el Ministerio de Empleo (que cualquiera sabe, por otro lado, que no son nada realistas, teniendo en cuenta, su mecanismo de análisis estadístico, que sólo analiza a los desempleados registrados en las oficinas del SEPE, omitiendo así al resto de la población activa no registrada y desempleada), para poner el acento en ese estado de exclusión en el que se encuentran esos millones de personas sin ingreso alguno en sus hogares, y que otro de los colaboradores sempiternos en este tipo de espacios, el Sr Marhuenda, relativizó o en el peor de los casos y sin rubor alguno, cuestionó, algo que por otro lado pertenece a esa actitud de cinismo y doble moral que tanto le caracteriza en todos y c/u de los espacios en los que aparece, donde con tal de justificar lo injustificable utilizando con bastante sibilismo el enorme poder de influencia que tiene en dichos medios (de contrario, su participación en los mismos es incomprensible, porque sus intervenciones lejos de servir a la pluralidad informativa o al debate transparente, sólo sirven a la legitimación de la dualización social que mencionó Escobar en un ejercicio de honestidad poco frecuentado en el sector periodístico en la actualidad). Pero llueve sobre mojado, cuando se ignora la realidad social actual por ser "demasiado incómoda" para los telespectadores medios (para aquellos con conciencia crítica y/o ética, claro), o cuando la mejora de algunos datos macroeconómicos le sirve a muchos [email protected] para pontificar las medidas estructurales adoptadas estos últimos años, aún a pesar del estado de excepción democrática en el que viven muchos millones de personas, sólo queda por concluir que estos cambios adoptados en los informativos de la principal cadena estatal no son casualidad, porque más allá de los cambios en los colaboradores o profesionales de dicho medio (cambio de "caras"), a nadie con un mínimo de sentido común se le escapa, que obedecen a una línea editorial radicalizada, monolítica, acrítica, profundamente complaciente y connibente con la falta de pluralidad actual, y del que ni siquiera la tv pública estatal (en paralelo al resto de cadenas autonómicas estatales, cuyos contenidos sirven al interés partidista de sus gestores, sobra mencionar aquí los flagrantes casos de manipulación mediática, casos como el de Canal 9 o el paradigma de la propaganda partidista en una cadena de tv, es decir, Telemadrid), han podido eludir. Un canal público de tv, más allá de beneficiar determinados intereses partidistas o de agradecer los servicios prestados precedentes a [email protected] periodistas afínes (la elección de los [email protected] en este tipo de espacios no es casusalidad, las conclusiones a las que llegan, ocultando o silenciando la voz o la situación de quiénes no tienen ningun interlocutor/a válido/a en este tipo de espacios, tampoco), ha de servir al interés general, más aún en estos tiempos de anestesia colectiva en los que vivimos, porque de lo contrario, el derecho a la información se ve seriamente desvirtuado, y por extensión la libertad de expresión queda en un mero artificio, uno más, de esa Carta Magna que sirvió para cohesionar, pero que en la actualidad sólo sirve como un artificio literario vetusto (retomando las propias palabras del Mtro de Exteriores, una "obra de ciencia-ficción") y desvirtuado, al servicio de intereses ajenos al que en realidad debería servir en una sociedad democrática avanzada, es decir, al interés general. Malos tiempos para "la lírica" y para el derecho de información....

0 0 = 0

Todas las críticas de El debate de La 1

Añadir una crítica