TRAS EL CASO 'LA NORIA'

"No más crimen pagado en TV", iniciativa para que los delincuentes y su entorno no cobren por acudir a platós

Pretende que que Gobierno y televisiones firmen un código de co-regulación.

Por Víctor Corrales El 21 de Mayo 2012 | 16:50

Pablo Herreros inició su cruzada contra los medios de comunicación que pagaban a delincuentes o su entorno por hablar sobre su delito hace más de cuatro años, aunque su nombre no saltó a la opinión pública hasta el sonado caso de 'La noria' y la masiva fuga de anunciantes que experimentó. Esto fue debido a la entrevista que realizó el programa de Jordi González a la madre del Cuco, implicado en el caso de Marta del Castillo, a cambio de una sustancial suma económica. Una crisis que llegó incluso a acabar con el programa de las noches de los sábados de Telecinco.

Ahora, y tras el apoyo recibido, este periodista ha lanzado la iniciativa "No más crimen pagado en TV" con la que pretende que ninguna televisión acceda a pagar a un delincuente o a su entorno más próximo a cambio de "hablar de su crimen y encima remuevan de forma mezquina el dolor de las familias de las víctimas", según el mismo recoge en su web.

Pablo Herrero cree que esta "puede ser la solución más adecuada al problema: exijamos al Gobierno y televisiones que se comprometan y firmen un código de co-regulación que impida pagar a criminales por hablar de su delito. Libertad de expresión, toda; pero que nunca más un criminal ni sus cercanos puedan ganar un euro por ir a hablar de su crimen a las teles" añade.

TVE y FORTA se han unido a la propuesta

"No más crimen pagado en TV" supera en estos momentos las 46.000 firmas en apoyo de la iniciativa, una lista de firmas entre las que Pablo Herrero quiere que estén las televisiones y el Gobierno. TVE y la FORTA son las primeras que se han sumado a ello, así lo ha confirmado Herreros al diario ABC, "FORTA y TVE ya se han unido de forma no oficial y esperamos que poco a poco se sumen más cadenas. Telecinco ha dicho que no considera necesaria más regulación de la que ya hay, aunque quizás cambien de opinión", afirma.

Los padres de Marta del Castillo, los de Sandra Palo y la madre de Ana Jerez también han mostrado su apoyo a esta iniciativa e incluso aparecen en el video que Pablo Herreros difunde en su web para concienciar a la gente para que se sume a una iniciativa cuyo destinatario final es el Gobierno con el objetivo de establecer un código que regule y evite estas prácticas.

"Yo no maté 'La noria'"

"Yo no he acabado con 'La noria'. Si en el momento en que subrayé que se trataba de una práctica inmoral el programa hubiera reconocido su error, no se hubiera producido tal crisis, incluso hubieran ganado audiencia y prestigio", así de tajante se muestra Pablo Herreros al diario ABC sobre la polémica que le hizo saltar a la fama al promover que los anunciantes abandonasen el espacio de Telecinco por sus prácticas inmorales y falta de ética. En aquella ocasión fueron 33.000 las firmas que secundaron su propuesta, aunque Twitter fue un clamor en contra de la cantidad que había recibido la madre del Cuco por visitar el plató de 'La noria'.

Coalición Canaria presentó una proposición similar

En esta línea, presentó Coalición Canaria el pasado mes de febrero una Proposición No de Ley (PNL) en la que instaba al Gobierno a que acometa las reformas legislativas que sean necesarias para cometer un delito, hoy día, no sea rentable si finalmente un programa de televisión está dispuesto a pagar por llevar al delincuente o a algunos de sus familiares a plató.

El partido canario solicitó al Gobierno que iniciara los cambios normativos precisos, bien por modificación de la Ley de Televisión Privada y la Ley de la Radio y la Televisión de Titularidad Estatal, o por su desarrollo reglamentario, para ilegalizar cualquier tipo de pago o prestación desde medios de comunicación concesionarios del servicio público de radiotelevisión a personas que, habiendo sido condenadas por la justicia, tengan pendientes las restituciones, indemnizaciones o multas económicas que les fueron impuestas.

La prohibición no quedaría únicamente ligada a los delincuentes, ya que alcanzaría también a sus familiares o allegados. El fin es claro: que nadie puede lucrarse de algún acto delictivo, ya sea de manera directa o indirecta.