MÁXIMA TENSIÓN

Las prostitutas del centro de Madrid agreden al equipo de 'El programa de verano'

Los reporteros fueron golpeados, insultados y perseguidos mientras intentaban grabar un reportaje.

Por José Gómez El 24 de Julio 2014 | 18:17

Lo que parecía un típico reportaje de denuncia en el espacio de Telecinco 'El programa de verano', casi acaba en tragedia. Este jueves, el programa veraniego producido por Cuarzo ha emitido un vídeo en el que los reporteros han vivido verdadera tensión a costa de las escorts que trabajan en las céntricas calles de Madrid.

El equipo de investigación de 'El programa de verano' se desplazó hasta el distrito de Centro (Madrid) para conocer en primera persona lo que allí sucede, tras las denuncias que habían emitido los vecinos por la gran cantidad de prostitutas que ejercen la profesión en las calles Desengaño, Valderde y Montera.

Una prostituta lanza una botella de agua al reportero de 'El programa de verano'

La primera parada de los reporteros de Telecinco en la calle Desengaño, paralela a la Gran Vía, ha sido la más tranquila de las tres. Mientras que numerosos vecinos han aprovechado la ocasión para criticar el trabajo de las meretrices, muy pocas se han atrevido a hacer declaraciones. "La calle está muy mal", decía una de ellas.

Las prostitutas lanzan objetos y los proxenetas persiguen a los reporteros

Tras esta tranquila visita a la calle Desengaño, los reporteros se han desplazado a la calle Valverde, lugar donde suelen trabajar las mujeres transexuales. A partir de este punto, la tensión ha ido aumentado por momentos y una de las prostitutas no ha dudado en lanzar un objeto al cámara de 'El programa de verano'. Tras este suceso, el equipo de investigación ha decidido abandonar este lugar y continuar su grabación por la calle Montera.

Sin embargo, lo peor estaba por llegar. Al ver aparecer la cámara de televisión, la tensión se apoderó de las prostitutas y comenzaron a insultar a los reporteros. Tras ello, algunas de las trabajadoras de la profesión más antigua del mundo comenzaron a lanzar botellas de agua para intentar detener la grabación contra el equipo, que acabaron completamente empapados. Finalmente, los reporteros se vieron obligados a suspender la grabación tras ser agredidos físicamente por dos prostitutas y ser advertidos de que estaban siendo seguidos por dos proxenetas.