¡MUCHO AMOR!

Lágrimas en 'Maestros de la costura' de jurado y concursantes con la emotiva visita de los familiares

El pasado 26 de marzo se vivió la mágica noche de los reencuentros donde destacaron Mahi y su padre y la sinceridad de la madre de Eduardo, que le pedía al jurado mucha exigencia con su hijo.

Por Mary Pastor El 27 de Marzo 2018 | 01:50

Si hay una noche especial en los concursos es cuando los familiares van a visitar a los concursantes. En 'Maestros de la costura' esta noche tan especial fue en el programa del 26 de marzo y llenó de emoción a todos los que estaban en el plató. Con semanas y semanas de trabajo a sus espaldas los aprendices no esperaban que, tras recibir un mensaje de la familia de manera virtual, fueran a tener un ratito con sus personas más cercanas.

Mahi corrió a los brazos de su padre tras verle en 'Maestros de la costura'

Como es habitual las lágrimas llenaron los ojos de todos que, uno a uno, iban saludando y abrazando a sus familiares. Un ejemplo de esa emoción no tan contenida fue Palomo Spain, que no paró de llorar y que incluso bromeaba con que trajeran también a su madre. Uno de los momentos que más destacó fue el reencuentro de Mahi y su padre. Los dos siempre han sido uña y carne pero la joven había tenido una espinita clavada con que no terminaran de comprender a qué se dedicaba.

Lo cierto es que eso ya era cosa del pasado y ahora solo hay orgullo y orgullo: "nunca ha habido un padre más orgulloso que yo. He querido que estudiara lo que yo sabía, pero ella ha tenido la fortaleza de hacer lo que le gustaba". Hubo también tiempo para una visita "doble" como hizo saber Raquel Sánchez Silva, y con la que bromeó, para Sergio con su mujer embarazada: "no te quejes que es la única visita doble que hemos permitido".

La madre de Eduardo le da carta blanca al jurado

Demostrando que el carácter es cosa de familia, Eduardo dio la bienvenida a su querida madre, con la que demostró tener gran conexión. Tras el momento del reencuentro hablaba con ella el equipo y esta, sin dudarlo, les dejó todo el margen de actuación que necesitaran para que su hijo aprendiera, para sorpresa y risas de todos: "¡Dadle caña!, toda la disciplina que le pongas será poco para él".