OPINIÓN

Crítica 'Estoy vivo' (2x01): Un reinicio perfecto en el que el misterio es protagonista

La serie protagonizada por Javier Gutiérrez y Alejo Sauras vuelve con acierto con un episodio cargado de tensión y giros dramáticos.

Por Cristian Quijorna El 4 de Septiembre 2018 | 21:23

Si de algo pueden presumir Televisión Española y Globomedia es de haber conseguido que el que según muchos iba a ser el descalabro de la anterior temporada se convirtiese en un auténtico éxito. 'Estoy vivo' aterrizó en 2017, lo hizo conquistando a la audiencia y la crítica, colocándose así como uno de los grandes aciertos de la temporada. Ahora, la ficción vuelve y lo hace con una segunda temporada que lejos de quedar atrás, mejora la anterior tanda y se posiciona en un lugar privilegiado en la ficción de la cadena pública.

Javier Gutiérrez, Anna Castillo y Alfonso Bassave ('Estoy vivo')

El episodio con el que arranca la segunda temporada consigue llevar a lo más alto todas las tramas que quedaron abiertas en el final de la primera. Nos encontramos ante un capítulo plenamente satisfactoria para los fans de la serie puesto que resuelve todas las incógnitas abiertas y abre la puerta a infinidad de nuevas historias que se plantean en este episodio, lo hace sorprendiendo, y mucho. Ese es posiblemente uno de sus grandes méritos en este 2x01: sorprender y dejarnos a todos con la boca abierta porque lo que está por venir es altamente inesperado.

Todo vuelve a empezar

Este episodio es un verdadero reinicio. Aunque la serie no necesitaba este cambio sí resulta todo un acierto. Se evita así un posible desgaste de trama y personajes. Sus creadores se han adelantado a ello y lo hacen de forma sencilla, simple pero muy efectiva. 'Estoy vivo' empieza temporada recomenzando de nuevo, iniciando una nueva historia y partiendo absolutamente de cero. Un inesperado giro hará que todo cambie, que todas las tramas (absolutamente todas) se revolucionen y provocará que todo lo que conocíamos hasta ahora de un giro de 180 grados. El público se va a sorprender mucho de lo que está por venir.

Una misteriosa niña marca la T2 de 'Estoy vivo'

En esta nueva etapa hay un elemento que coge un protagonismo absoluto: el misterio. Si ya en la primera temporada vimos una importante trama (El Carnicero) en la que la intriga y el misterio sí tenían peso, esta vez, con la llegada de una misteriosa niña que no dejará a nadie indiferente, este género crece todavía más convirtiéndose en el eje central de la temporada. El tono adoptado en esa trama es sin duda un verdadero acierto, consigue atrapar (más) al espectador y le deja totalmente enganchado hasta el final del capítulo. 'Estoy vivo' acaba ganando en efectividad con este cambio.

Mantiene su esencia

Vivimos un inicio de temporada con una gran revolución y muchos cambios pero pese a ello, 'Estoy vivo' sí mantiene su esencia y acaba siendo la producción que nos enamoró en su primera temporada. Es una serie de personajes y de sentimientos y sin duda, es algo que sigue patente en esta nueva temporada. De nuevo, más allá de los casos policiales, 'Estoy vivo' se centra en historias humanas, en encuentros y desencuentros; sigue siendo esa serie sencilla pero efectiva que nos ha conquistado. Porque sí, no es necesario grandes escenarios ni repartos con decenas de actores para funcionar y conquistar a la audiencia.

Luz Valdenebro en 'Estoy vivo'

También nos han conquistado ellos, el plantel de intérpretes que una vez más vuelven a funcionar de una forma notoria. Muy reseñable el trabajo de Javier Gutiérrez en este 2x01 puesto que su personaje vive sin duda su particular catarsis. También sobresale a su lado Alejo Sauras y especialmente Anna Castillo, que sin duda ha sabido llevar el personaje de Susanna a su terreno. Al igual sucede con Cristina Plazas que de nuevo convence, y mucho con su cuidado papel de Laura. Destacar además el trabajo de Luz Valdenebro, que se incorpora a la ficción y lo hace con un personaje con un gran potencial; algo que no sucede con Artur Busquets, y es que pese a realizar un gran trabajo poniéndose en la piel de Palacios, nos acabamos encontrando con un personaje mucho más estereotipado que podría no ser necesario en una historia como esta.

Un muy bien inicio

En definitiva, el regreso de 'Estoy vivo' es un claro sí. Nos encontramos ante un episodio trepidante, con una trama central que engancha hasta el último minuto y que es simplemente el inicio de lo que está por venir. Es también un episodio que sirve, de una forma muy certera, como reinicio de la historia, y que además avanza (por fin) en la historia central de Márquez. Efectiva, entretenida y coherente, así es esta serie que sin duda (y permitidme el juego de palabras), está más viva que nunca.