LO QUE TÚ SIENTES...

Las cartas de "obsesión" de Julián Muñoz a Isabel Pantoja: "Me muero por ti, gitanita"

El exalcalde de Marbella ha desvelado en su entrevista con Paloma García-Pelayo la "adicción" que sentía por la tonadillera.

Mediaset

Por Almudena M. Lizana El 15 de Enero 2022 | 09:30

El primer episodio de 'No es la hora de la venganza, es la hora de la verdad' emitido en abierto el 14 de enero de 2022 en Telecinco nos presenta a un Julián Muñoz con ganas de hablar sobre todo lo que vivió junto a Isabel Pantoja. El expolítico lo hace de la mano de Paloma García-Pelayo, quien conduce la entrevista que supone el groso del formato.

Julián Muñoz en su docuserie

En ella, Muñoz lee sin ningún pudor un diario que escribía durante su estancia en la cárcel. "Me muero por ti, gitanita. No sabes cuánto te amo", comienza leyendo el entrevistado. "Tenía una obsesión con Isabel Pantoja, mi único desahogo personal era podérselo contar a un papel, porque no podía a nadie más", explicaba a cámara Julián Muñoz. "Me produce vergüenza el haber querido a una persona tanto", sentenciaba antes de seguir leyendo lo que le dedicaba en sus escritos.

"Yo quería hablar por teléfono. Estaba como si tuviera una caja en la cabeza y solo veía Pantoja, Pantoja, Pantoja. Más que una obsesión era una adicción. Esa adicción acabó destruyéndome", desvelaba Muñoz, contando también cómo algún guardia de prisiones le permitía llamar a Isabel Pantoja a pesar de que ya no tuviera más minutos para hacerlo. "

Más escritos

"Otro día más esperando su voz. Sentado en el poyete de la garita de los funcionarios. Siempre acabo llorando. Me da igual que me vean llorar", leía también Muñoz de su diario y sus cartas. "Le he dicho que estoy escribiendo cosillas, que estoy intentando hacerte una cancioncilla. Me vuela la mente hasta su corazón y me siento cerquita de ella", proseguía. "Le escribo todos los días. Yo lo que quiero saber es cómo está ella. Quiero saber dónde está cuando me llama. Me gusta imaginármela. (...) Pienso vivir hasta los 100 años para estar siempre contigo. No dejes de quererme ni un minuto, por favor te lo pido", rezaban sus escritos a la tonadillera.