OPINIÓN

Crítica de 'Better Call Saul' (Temporada 6A), un prometedor plan para cerrar el círculo

La serie de AMC vuelve a Movistar+ el 19 de abril con el estreno doble de esta sexta entrega, que ha sido dividida en dos bloques.

Movistar+

Por Alejandro Rodera El 14 de Abril 2022 | 12:06

'Better Call Saul' siempre va un paso por delante del espectador. Al igual que su predecesora, 'Breaking Bad', este spin-off tiene un plan. Tanto el responsable de la serie original, Vince Gilligan, como el cocreador de esta escisión, Peter Gould, se han especializado en someternos a una tensión constante al sembrar paulatinamente las pruebas de sus respectivas maquinaciones. En el caso de 'Breaking Bad', esa hoja de ruta tenía un amplio margen de maniobra cuando se anunció que la quinta temporada sería la última, mientras que las circunstancias del cierre de 'Better Call Saul' son mucho más particulares.

La ficción centrada en los orígenes (y el devenir) del abogado con menos escrúpulos de Albuquerque está tan maniatada como liberada por su naturaleza de precuela y de secuela. La exploración del pasado está abocada a conectar con la historia de Walter y Jesse en un momento que puede ser catártico para los fans del universo, pero que de ninguna manera debe eclipsar lo realmente importante: hacer justicia al fascinante microcosmos que se ha creado alrededor de Jimmy McGill, ya convertido en Saul Goodman. Ahí no solo entra en juego el pasado, ya que para que la culminación sea plena, se tiene que dejar volar la imaginación en todos los tiempos, incluido el futuro.

Bob Odenkirk en el cartel de la última temporada de 'Better Call Saul'

En el arranque de cada temporada de 'Better Call Saul' se nos ha dado la oportunidad de asomarnos a la mirilla de la vida de Gene Takovic, la identidad que Saul abrazaba al final de 'Breaking Bad' para empezar de cero. Con enigmáticas y angustiosas secuencias en blanco y negro, el spin-off ha ido plantando una trama aparentemente ajena al resto de la serie, pero que resultará determinante en el desenlace, como ya se han encargado de anticipar desde AMC.

De hecho, el póster oficial de la sexta y última temporada juega con este factor al combinar el blanco y negro de Gene con una de las coloridas vestimentas que definen a Saul, en lo que apunta a ser un regreso a las raíces... pero ¿de qué he avisado nada más empezar? Sí, una vez más, Gilligan y Gould van por delante y, tras ver los dos primeros episodios de esta entrega final, puedo confirmar que han sido capaces de subvertir las expectativas con un regreso que rompe con la tendencia de los arranques anteriores para dejarnos, de nuevo, totalmente desconcertados.

Tony Dalton en 'Better Call Saul'

Al borde del caos

Sin entrar en spoilers sobre ese cambio en las viñetas iniciales, la nueva temporada se desarrolla inmediatamente después del explosivo final de la quinta tanda: Lalo busca pruebas que confirmen sus sospechas tras sobrevivir al ataque en su finca, Nacho intenta huir de un territorio hostil, Fring juega sus cartas para conspirar sin desatar una guerra, Mike ve enfrentado su código moral con sus lealtades y Jimmy y Kim hilvanan un plan para desprestigiar a Howard y hacerse finalmente con su parte de la indemnización de Sandpiper.

Hasta aquí, todo está dentro de lo que nos podíamos haber imaginado en los dos años que han mediado entre una temporada y otra, pero no hay que olvidar que muchas de las sorpresas de la serie residen en los pequeños detalles. A medida que se va desenvolviendo el inicio de esta primera parte del final, van desfilando guiños a 'Breaking Bad' y a la propia 'Better Call Saul', ya que se trata de un ejemplar ejercicio de reminiscencia pasada y futura.

Con el paso de las temporadas, se nos ha seguido mostrando, entre otros símbolos, el anillo de Marco, resaltando la evolución de Jimmy y sus imperfecciones, y la sexta entrega eleva esa habilidad de conexión a la enésima potencia. Sin apresurarse por alcanzar el curso de la serie original, 'Better Call Saul' se fija en sus propios inicios, haciendo que este principio del fin sea aún más satisfactorio y, sobre todo, poniendo en valor lo que se ha creado en este spin-off cuya identidad va más allá de los lazos que lo atan a una de las mejores series de la historia.

Rhea Seehorn en 'Better Call Saul'

La transformación final

A fin de cuentas, 'Better Call Saul' es una serie con memoria, en la que las acciones tienen tanto peso como los personajes que las ejecutan. Por eso, desde el momento de su estreno ha sido capaz de preservar el legado de 'Breaking Bad' al mismo tiempo que no se ha dejado hundir por él, llegando incluso a crecer en complejidad con respecto a su predecesora. Si las aventuras de Walter y Jesse tenían elementos de humor, intriga, tragedia y pura adrenalina, que convivían e incluso mutaban de un episodio a otro, las de Jimmy, Kim y compañía son tan diferentes entre sí que en 'Better Call Saul' habitan múltiples series.

Nacho vive una intensa película de acción, Jimmy y Kim son una suerte de Danny Ocean y Rusty Ryan planeando un golpe y Lalo, Fring y Mike están implicados en un thriller de narcotráfico. Más que nunca, en esta sexta temporada se lleva al límite cada una de las tramas, que mantienen la comunión entre sí por el sobresaliente estilo visual y narrativo y unas soberbias interpretaciones que, al entrelazarse, hacen de 'Better Call Saul' una de las mejores series de la televisión contemporánea.

Con esa reivindicación por delante, a partir de ahora solo nos queda confiar en el plan y disfrutar de lo que está por venir.