OPINIÓN

Crítica de 'Cóndor': Un convincente thriller que indaga en las incoherencias del patriotismo

Max Irons protagoniza un potente thriller político que llega a España de la mano de Calle 13 el 4 de octubre.

Por Alejandro Rodera El 3 de Octubre 2018 | 10:45

El espíritu crítico no suele ser una de las características principales de las producciones estadounidenses. Desde que se consolidó como cultura hegemónica en Occidente, las muestras de chovinismo y patriotismo han abundado tanto en el cine como en la televisión. Sin embargo, durante todo este tiempo ese tipo de contenido ha coexistido con una corriente más inquieta, capaz de plantearse las miserias del pensamiento único. 'Cóndor' pertenece a ese segundo sector, ya que se interna en las entrañas del estado norteamericano para sacar a relucir sus incoherencias sistemáticas.

Max Irons en 'Cóndor'

Amenaza global

El protagonista de este thriller es Joe Turner (Max Irons), un joven analista de la CIA que hace tiempo desarrolló un algoritmo para prevenir ataques terroristas. Un día acude a una gestión de emergencia y comprueba que su trabajo está siendo aplicado para fines más radicales de lo que había previsto. Debido a su idealismo, que está por encima de los dictámenes del gobierno para el que trabaja, se dedica a investigar los intereses que promueven esa resolución, y lleva a cabo un descubrimiento que dará un vuelco a su vida.

Ese es el planteamiento del primero de los dos episodios a los que hemos tenido acceso. Desde el arranque comprobamos la implicación de Joe en su labor por construir un mundo mejor, que contrasta con el mayor pragmatismo de su mejor amigo, Sam, caracterizado por una mentalidad mucho más cerrada y limitada al territorio que encierran las fronteras de su país. El diálogo que comparten ambos es al mismo tiempo el diálogo interno que mantiene la serie con el espectador. Un discurso recubierto de clichés del género, como la amenaza que puede acabar con el mundo y los villanos en la sombra, pero que le aporta algo de frescor a una serie que evita abrumar con eternas escenas de acción para desarrollar más el conflicto de su protagonista.

Precisamente esa es una de las principales virtudes de la ficción que llega a España de la mano de Calle 13. En el primer episodio las secuencias de acción se hacen esperar, permitiendo que se sienten las bases de la temporada a lo largo de todo el piloto sin necesidad de persecuciones y demás excesos formales. Por lo tanto, 'Cóndor' logra crear una red de personajes que interactúan de forma orgánica, sin demasiadas virguerías de guion y sin revolucionar el género, simplemente dándole preferencia a las palabras antes que a los golpes. Aun así cabe destacar la buena factura de las contadas escenas de acción, cuyo número va aumentando de forma exponencial al incremento del peligro que corre la integridad de Turner.

Max Irons y Katherine Cunningham en 'Cóndor'

Versión 3.0

La serie creada por Todd Katzberg, Jason Smilovic y Ken Robinson es una adaptación contemporánea del guion del film "Los tres días del cóndor", que a su vez bebía de la novela de James Grady "Los seis días del cóndor". Esta nueva versión respira el aire de los tiempos actuales, como bien demuestra la implantación de Tinder como medio de contacto sentimental o el papel más independiente de las mujeres. En cualquier caso, el fondo no es muy diferente, ya que es un thriller político al uso, que hasta donde hemos visto no profundiza tanto como para generar ningún tipo de controversia o despertar a la sociedad del letargo generalizado, pero que al menos va más lejos que muchas otras compañeras de género, más ensimismadas en tramas enrevesadas y personajes de mentalidad plana.

Irons hace un gran trabajo a la hora de encarnar al incombustible protagonista, que prescinde del transporte público para desplazarse de casa al trabajo. A su alrededor un notable elenco de secundarios completa un reparto muy equilibrado, en el que cabe destacar al veterano William Hurt. Todos ellos juegan un papel vital en este relato de los Estados Unidos en la era posterior a las filtraciones de Edward Snowden. Porque 'Cóndor' es al fin y al cabo la radiografía de un individuo escéptico en un mundo que penaliza la sinceridad y el verdadero pensamiento global, envuelto en los esquemas de un digno thriller.