
Bella, más astuta que nunca
Doña Bella
Bella, más astuta que nunca
Dolida al saber por Alcides que Evangelina espera un hijo de Antonio, Bella quiere regar de champán las calles al paso de la procesión de la Virgen; el padre Arteaga se lo prohíbe y ella lo reparte entre la gente, que acaba aplaudiéndola. También apadrina a la hija de Horacio, que lleva su nombre. Evangelina se marea y se instala con Antonio en casa de los Segovia. Consuelo elige a Fidel y Gaudencio lo golpea. Silvia acepta una cita con Benjamín. En la capital, Román pregunta a David si se acostó con Bella y asegura a Sofía que él mismo acabará con ella antes de que Pedro acuda a la inauguración. La víspera, con el palacio terminado, el comisario acude a solas por invitación de Silvia y Bella se declara lista para ser doña Bella.