
Yo no lo maté
El cuerpo del deseo · 7,2
Yo no lo maté
Salvador e Isabel abandonan la casa de madrugada. En la carretera él frena en seco y admite que no puede matar a la mujer que más ha amado; le pide que huya, pero ella le suplica vivir a su lado el tiempo que les quede. Ya a solas, Isabel le confiesa que Andrés le entregó el veneno, que nunca se atrevió a dárselo y que Pedro murió de un infarto mientras tocaba el piano, aunque ella siempre se sintió culpable. Reconciliados, brindan por su amor hasta que él sufre un extraño ataque. En la casa, Ángela no quiere volver a cerrar el estudio y echa a Walter, las criadas quieren marcharse por miedo a los fantasmas, y Rebeca, que se pelea con Gaetana, llama a la policía. Walter dice al inspector que Salvador se llevó a Isabel a la fuerza, pero Abigail y los suyos lo desmienten.



