
Azra vence a la enfermedad
No sueltes mi mano
Azra vence a la enfermedad
Azra sobrevive a la operación pese a que su corazón se para dos veces y, tras un mes de tratamiento, Türkan le confirma que se ha curado. Aparece el cuerpo de Barış: Gürkan, que lo mató para tapar sus robos, confiesa y acaba en prisión, y Sumru es condenada a doce años y ocho meses como cómplice; ni Cenk ni Serap la ayudan y sus compañeras de celda, al saber cuánto hizo sufrir a Azra, la convierten en su criada. Azra se derrumba al conocer la muerte de Barış, pero asume la tutela de Tanem, que se queda a vivir con los Çelen. Damla se va dejando una carta y Arda decide divorciarse. Feride bendice el compromiso de Ersoy y Şirin. Tiempo después, Azra y Cenk tienen gemelos pese al diagnóstico, Ersoy y Şirin un hijo, y ambas vuelven a estar embarazadas. En el cumpleaños de Feride, rodeada de su gran familia, la anciana anuncia que deja el resto de su herencia a Yağmur, una joven huérfana.