
Un testigo incrédulo
Te voy a enseñar a querer · 8,6
Un testigo incrédulo
En la plaza de tientas, Deborah se ensaña con Isabel, que agoniza, ante el espanto de Luis Carlos, y solo cuando su amante huye se pone a pedir auxilio. Isabel muere, y Alejandro, fuera de sí, carga con su cuerpo, se lo lleva en la camioneta y desaparece sin que nadie pueda detenerlo. Pablo, con Diana a su lado, lo busca desesperado junto al río, mientras Milciades manda a sus hombres armados decidido a acabar con él. Helena acusa a Tulia de haber dejado morir a su madre por callar su enfermedad, y Deborah aprovecha para ganarse su confianza. Don Félix culpa a Rodrigo, Camila recuerda que su hermana citó a Luis Carlos en la plaza y Empera sospecha que la muerte de Isabel no ha sido natural. Junto a la cascada, Alejandro le dice a Isabel que no quiere vivir sin ella.