
Criminales sueltos
Te voy a enseñar a querer · 8,6
Criminales sueltos
Con el alcalde quitando de en medio a la guardia, Milciades y Emilio, vestidos de negro, prenden fuego a la alcaldía y los Mejía escapan; uno de ellos asalta a Empera y el juez llega a tiempo de detenerlo. Deborah, que ha oído que Diana está embarazada, convence a Alejandro de que ella y Pablo son pareja y se propone usar al bebé en su favor. Pablo cuenta a Diana que vio a su padre besarse con Deborah, y cuando Alejandro acude a la cabaña preocupado por ella, lo encuentra allí. Pedro y Rufina asumen el embarazo y preparan la llegada del nieto, pero Deborah visita a Rufina fingiéndose su amiga y ella le confirma, sin darse cuenta, que el padre es Alejandro. El juez registra en vano la casa de Milciades, Bernardo lo acusa en la radio y Milciades amenaza al joven.