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Los 10 momentos de Jesse Pinkman en 'Breaking Bad' que tienes que recordar antes de ver 'El Camino'

Repasamos las secuencias que convirtieron al personaje de Aaron Paul en el corazón de la serie de AMC.

Por Alejandro Rodera El 11 de Octubre 2019 | 11:45

La depravación moral de Walter White habría perdido sentido de no haber posado sus garras sobre Jesse Pinkman, que pasó de ser un traficante de poca monta al segundo mejor cocinero de metanfetamina del sur de Estados Unidos. En ese transcurso profesional, la vida del veinteañero interpretado por Aaron Paul en 'Breaking Bad' se vio desgarrada por pérdidas significativas, palizas, secuestros, adicciones y demás sucesos traumáticos con un denominador común: la manipulación constante ejercida por su socio. Víctima y verdugo forzado, despojo del sistema educativo binario y repudiado por su propia familia, Jesse estableció un inestable vínculo paternofilial con Walt desde el comienzo de la serie.

Aaron Paul como Jesse Pinkman en 'Breaking Bad'

Lejos de ser los protagonistas de una buddy movie, los dueños de la caravana más famosa de la televisión pasaron tanto tiempo unidos como enfrentados, hasta que esa retorcida dinámica culminó con el abrazo que cerraba el arco de redención del personaje de Bryan Cranston, que recibía el impacto de una bala dirigida a su cautivo compañero, finalmente liberado de las ataduras literales y metafóricas que le habían impedido disfrutar de la libertad de su juventud. Tal fue la influencia de Jesse en el despegue de 'Breaking Bad' que su creador, Vince Gilligan, se vio obligado a cambiar su plan original de matar al descarriado personaje al final de la primera temporada, integrándole así en la espina dorsal de la serie como contrapunto moral y humano de Walter.

Ahora, su historia continúa con 'El camino', la primera película ambientada en el universo de 'Breaking Bad', en la que tiene la oportunidad de hacer las paces con su pasado para avanzar a un futuro más luminoso. Pero antes de sumergirnos en este introspectivo viaje, desde FormulaTV hemos querido recordar aquellos momentos que forjaron la personalidad de Jesse, un personaje vital para comprender el fenómeno y las cotas de excelencia narrativa de la serie de AMC.

Aprendiz de químico (1x02)

Jesse hace la compra para disolver un cadáver en ácido

Walt y Jesse no tardaron en afrontar las consecuencias de su irrupción sobre ruedas en el mundo del narcotráfico. Aunque Jesse ya tenía experiencia como cocinero de metanfetamina, no cruzó la línea del crimen organizado hasta que se reencontró con Walt, que había sido su profesor de química en el instituto. Durante la sesión de narcoartesanía en el desierto mostrada en el piloto, ambos socios eran emboscados por Krazy-8 y Emilio. Ese ataque se saldó con la muerte del segundo y la captura del primero. Tras echarlo a suertes, a Jesse le tocó deshacerse del cadáver de Emilio, para lo cual sumergió el cuerpo sin vida en la bañera de su casa, rebosante de ácido. En ese momento, Jesse aprendió que un buen barril puede salvarte el mobiliario, y 'Breaking Bad' demostró su vocación por mostrar tanto la crudeza del crimen como sus sangrientas consecuencias.

Niñero por un día (2x06)

Jesse trata de recuperar su mercancía y se encuentra con un niño descuidado

La trama más memorable de Jesse implicaba a un niño pelirrojo, un cajero automático y una deuda pendiente. Antes de establecer un acuerdo con Gus Fring, Walt y Jesse mantenían vivo su negocio de distribución independiente, cimentado sobre el mercado callejero. Cuando durante una de esas ventas Skinny Pete era engañado y atracado, Jesse recibía la presión de recuperar la droga y el dinero perdidos. Por lo tanto, el joven acudía a la casa de los ladrones, pero en vez de encontrarse a esa consumida pareja, daba con su abandonado hijo. Era entonces cuando Jesse demostraba su sensibilidad, ya que daba de comer al niño y jugaba con él para sacarle durante un momento de su burbuja de miseria. Después, los padres llegaban a la casa con un cajero automático robado y con la promesa de devolver el dinero cuando fueran capaces de abrirlo, pero la mayor apertura fue la de la cabeza del marido cuando su mujer empujó el armatoste metálico sobre su cabeza.

Sin señal (2x07)

Jesse encuentra su alma gemela en Jane

El romanticismo no tenía mucho espacio para brotar en 'Breaking Bad'. La relación sentimental más importante de la serie fue la establecida entre Skyler y Walt, que fluctuaba entre las mentiras y el miedo, por lo que no era un matrimonio precisamente idílico. Sin embargo, Jesse sí que tuvo oportunidad de enamorarse hasta en dos ocasiones, aunque ambas terminaran terriblemente mal. La primera de ellas fue la más intensa, y la que le hizo ver la luz al final del túnel. Después de que sus padres le echaran de casa de su tía, Jesse alquilaba un piso y no tardaba en estrechar lazos con su casera, Jane, con la que compartía habilidades artísticas y un fondo autodestructivo. Pero antes de sumirse en el foso de la heroína, que terminaría con la vida de ella y con las esperanzas de él, los dos tuvieron la oportunidad de vivir un profundo romance. Quizá la escena que mejor representó su nexo fue aquella en la que observaban la pantalla azul del plasma, incapaz de encontrar la señal del satélite, al igual que estos dos jóvenes, tan parecidos como desorientados.

Solo ante el peligro (3x07)

Jesse culpa a Walt de todos sus males

La muerte de Jane vació de emociones a Jesse, que comenzó la tercera temporada alejado de Walt. Mientras su socio se adentraba en el laboratorio industrial ideado por Gale Boetticher y Gus Fring, el descarriado veinteañero decidió cocinar por su cuenta en la caravana. Esta incursión en solitario no hizo ninguna gracia a Walt, que no soportaba la idea de que alguien más utilizara su receta. Tras pasar media temporada de idas y venidas, y con la sombra del cartel mexicano cada vez más cercana, Jesse se convertía en el principal objetivo de la investigación de Hank, que llegó a seguirle hasta la caravana que servía de centro de operaciones. Una vez en el desguace y siguiendo el consejo de Walt, Jesse conseguía deshacerse de Hank, que se encontraba al otro lado de la puerta, haciéndole creer que Marie estaba en el hospital. Al descubrir que había sido una artimaña, el agente de la DEA se presentó en casa de Jesse y le propinó una paliza. Ya en el hospital y consciente de las constantes dinámicas manipuladoras de Walt, Jesse le recitó un monólogo en el que le acusaba de haber arruinado su vida y haberle sumido en una terrible soledad. Un momento imposible de olvidar, recomendado por el propio Aaron Paul para comprender la personalidad de su personaje.

Cuando acaba la fiesta (4x02)

Jesse se queda solo en casa con sus pensamientos

El trauma volvió a ser el hilo conductor de Jesse en la cuarta temporada. Cuando todavía no había superado la muerte de Jane, Jesse tuvo que ejecutar a Gale para que Gus no acabara con su vida y la de Walt. Para dejar claro al público que el joven no era ningún asesino, los capítulos posteriores al disparo exploraron la irreparable herida que había dejado en su existencia aquel acto. Tanto es así que para no tener que pensar en todo eso, Jesse organizó una incesante rave en su casa, que quedó totalmente destrozada. No obstante, cuando se quedaba solo se hacía patente esa angustia, subrayada por la cargante música en la que se había convertido su sentimiento de culpa.

Cuatro días sobrio (4x07)

Jesse vuelve al grupo de apoyo

Convertido en un peón del plan de Gus para deshacerse de Walt, Jesse encontró en Mike la figura paterna que su exprofesor jamás fue capaz de ser. Aun así, el dolor y los remordimientos seguían siendo la constante del personaje, que llegó a confesar el asesinato de Gale durante una sesión en su grupo de apoyo, encubriendo la historia como si relatara el sacrificio de un perro. En esta escena, la posición de víctima de Jesse quedaba desmantelada, ya que él mismo estallaba contra la autocomplacencia que prodigaba el moderador del grupo, reconociendo que no por ser buena persona era menos culpable de sus actos. Debía aprender a vivir con la culpa, no a ser exonerado de ella.

Explosión de ricino (4x12)

Jesse amenaza de muerte a Walt

Las estrategias de Walt siempre tuvieron a Jesse como una sus piezas fundamentales. Superado en número e infraestructura criminal por Fring, el protagonista de la serie tuvo que sacar a relucir su lado más perverso cuando envenenó a Brock para hacer creer a Jesse que Fring había sido el culpable. Antes de introducirse de nuevo en la vorágine de su socio, un furibundo Jesse acudió a su casa con la idea de matarle, ya que había llegado a la conclusión de que Walt había utilizado el ricino para acabar con la persona que más le importaba. Aprovechando la muerte de Tomás, que sirvió para exponer los pocos escrúpulos de Fring, Walt desarmó a Jesse con su mejor sesión de manipulación hasta el momento. Pero como con todo en 'Breaking Bad', esta mentira no tardaría en salir a flote más adelante.

Repartidor nocturno (5x10)

Jesse se desprende de su ensangrentado dinero

La recta final de 'Breaking Bad' llevó al límite a todos sus personajes, siendo Jesse uno de los principales afectados de la debacle que estaba por venir. Antes de perder su libertad y sometido una vez más al sentimiento de culpa, el atormentado cofundador de Vamonos Pest decidió tirar todas sus ganancias ilícitas por la ventanilla de su coche. Como si fuera un repartidor de periódicos, Jesse se dedicó a lo largo de una noche a lanzar fajos de billetes sobre los jardines del vecindario. Este acto ideológico le llevaría a ser detenido y a entrar en contacto de nuevo con Hank, pero al menos se sintió liberado por un momento al saber que no era el reflejo de Walt y que la culpa era lo que le hacía humano.

Confesión a cámara (5x12)

Jesse cuenta su relato ante la cámara de Hank

Poco después, Jesse decidía recurrir al servicio de cambio de identidad para irse a Alaska, pero justo cuando iba a subirse en el vehículo que le llevaría a su nueva vida, se dio cuenta de que había sido Walt quien había ideado el envenenamiento de Brock. Al buscar su marihuana se dio cuenta de que se la había quitado Huell siguiendo las órdenes de Saul, que fue justo lo que había sospechado en su momento con el ricino. Entonces, se dirigió totalmente desbocado al despacho de Goodman y tras golpearle le sonsacó la información. Inmediatamente después, acudió a casa de Walt con bidones de gasolina para prenderle fuego, pero Hank llegó en el momento exacto para impedir el incendio. El plan del agente de la DEA pasaba por recoger el testimonio de Pinkman, el cual consiguió capturar en cámara en una secuencia en la que las emociones de Jesse estaban a flor de piel. Ambos estaban unidos por el deseo de destruir a Walt, y Jesse no tenía que perder...

Venganza y ¿libertad? (5x16)

Tras matar a Todd, Jesse finalmente consigue escapar

... o eso creía él. Tras el tiroteo en el desierto que terminó con la ejecución de Hank, Walt delató la posición de Jesse, que estaba escondido bajo un coche, y le confesó que vio morir a Jane y no hizo nada. Desolado, el personaje de Paul fue secuestrado por el grupo de neonazis liderado por Jack para que diera un uso decente a la metilamina robada del tren. En la base de la banda fue enjaulado en un foso y su único intento de fuga se saldó con el asesinato de Andrea por parte de Todd, que había sido su perturbadora némesis durante toda la temporada. Finalmente, fue la persona que más daños irreparables le había provocado, Walt, quien le liberó de su cautiverio, y se sacrificó por él en el camino. Una vez abatidos casi todos los enemigos, Jesse tuvo la oportunidad de vengarse de Todd, a quien asfixió con sus cadenas ante la incrédula mirada de Walt, que posteriormente le dio la oportunidad a su pupilo de asesinarle, pero este tomó el control de la situación y no permitió ser manipulado por última vez. De esta manera, "Felina" cerraba el arco de ambos personajes, brindándole un final a la altura a Jesse, cuya liberación fue tan relevante como la muerte del protagonista.