ESPECIAL

11 motivos por los que debería volver 'Fama, ¡a bailar!'

El talent show de bailarines, por el que pasaron más de 200 concursantes en total, consiguió darle a la danza la repercusión mediática que merecía.

Por César Estévez El 4 de Agosto 2017 | 11:35

Vicky, Sergi, Jonathan, Marc y María; ellos fueron los únicos que consiguieron el premio individual en las cinco ediciones de 'Fama, ¡a bailar!', pero fueron más de 200 bailarines los que pasaron por la escuela de baile más famosa de nuestro país. El programa, que se estrenó en Cuatro un 7 de enero de 2008 y se despidió el 25 de marzo de 2011, contó con cinco ediciones normales, entre ellas 'Fama Revolution' que cambió la mecánica del concurso con poco acierto, una edición de grupos que reunía a bailarines de las dos primeras ediciones y una edición de niños, 'Fama School'. Fue todo un éxito para una joven Cuatro que encontró en el programa presentado por Paula Vázquez y por Tania Llasera en su última edición uno de los formatos que crearon su identidad inicial. Todo un fenómemo que pasó de las galas diarias de sobremesa a emitir una gala en prime time, reunió a millones de fans en el centro de Madrid para una actuación de los concursantes que tuvo que ser cancelada por el exceso de público, las fotos de sus participantes ocuparon las paredes y carpetas de muchos adolescentes e incluso la final de la segunda edición se celebró en la plaza de toros de Leganés ante más de 9.000 personas.

Tres estilos de baile de la primera edición a los que luego se añadirían otros tres para darle mayor versatilidad a los participantes de este talent show. Para enseñar estos estilos grandes profesionales de la danza impartían clase a los alumnos de 'Fama, ¡a bailar!'; Rafa Méndez, Marbelys Zamora, Sergio Alcover, Pau Vázquez, Benji Weeratung, Pepe Muñoz, Gsus Villaú y Maribel del Pino fueron los encargados de formar a los bailarines que pasaron por el programa, todo bajo la dirección de Víctor Ullate y Lola González.

Desde la final de su última edición en 2011, muchas han sido las veces que se ha rumoreado que el programa volvería a nuestras pantallas, incluso el poco exitoso 'Top Dance' de Antena 3 fue presentado como "el nuevo 'Fama'" (salvando las distancias). En FormulaTV repasamos algunos de los motivos que hicieron a 'Fama, ¡a bailar!' un programa digno de recordar. Motivos por los que el talent show de bailarines más exitoso de nuestro país debería volver a nuestras pantallas.

1 Un lugar para la danza en televisión

Aaron y Sabela, pareja ganadora de 'Fama Revolution'

Después de años acostumbrados a talents musicales, con 'Fama, ¡a bailar!' la danza encontró su lugar mediático. Las escuelas de baile se llenaron por la repercusión del formato y, aunque algunos criticasen las formas o el nivel de la escuela, sirvió para dar visibilidad a multitud de bailarines de España y dar a entender al gran público que hay buen nivel de danza en el país. Mientras el gobierno retiraba subvenciones de compañías de danza y proyectos artísticos, día a día los bailarines del programa luchaban por demostrar el valor de la danza en España.

2 La revolución de Cuatro

Los cinco finalistas de la primera edición de 'Fama, ¡a bailar!'

'Fama, ¡a bailar!' llegó a Cuatro pisando fuerte. Aunque desde un principio era un programa bastante humilde (por sus pretensiones y su decorado), pronto se convirtió en una revolución. Además de elevar la media de la cadena mejorándola respecto a los meses anteriores de su franja (alcanzó el 13% de share, cuando lo habitual era un 6%), cambió nuestra forma de ver un reality o talent show. Acostumbrados a galas semanales y resúmenes diarios con 'Operación Triunfo' y 'Gran Hermano'; el talent de baile pasó a ofrecernos un programa diario de sobremesa nunca visto hasta entonces. El seguimiento de la evolución de los concursantes era más constante que en otros talents shows y, aunque también tuvo canal 24 horas y galas semanales en prime time, su mecánica diaria fue un verdadero acierto para el desarrollo del programa.

3 Premios profesionales

Coreografía grupal de la primera edición de 'Fama, ¡a bailar!'

Si algo motivaba a los concursantes para darlo todo en las coreografías grupales preparadas por Lola González eran los premios profesionales. Cada semana uno o más bailarines conseguían salir de la escuela para vivir una experiencia profesional actuando en algún musical o show del momento. Esto servía a los bailarines para demostrar su evolución y su capacidad para adaptarse a trabajos profesionales. Además de los premios semanales, había premios especiales como el viaje a Londres de Miguel (concursante de la primera edición) para conocer a Rihanna o el viaje a Los Ángeles que ganaron Nito y Raquel de la segunda edición del programa para conocer al coreógrafo de Britney Spears. A partir de dicha edición, Hugo, concursante de la primera edición, acompañaba a los ganadores en sus premios profesionales.

4 Visitas de artistas

Paula Vázquez presenta a Lady Gaga en 'Fama, ¡a bailar!'

Igual que cada semana uno de los bailarines salía de la escuela para vivir una experiencia profesional en un teatro o un viaje, eran recurrentes las visitas de artistas al programa. No solo cantantes, si no elencos enteros de musicales que utilizaban el programa para promocionar su espectáculo y dar la oportunidad a alguno de los bailarines de formar parte del mismo. Sin duda, si hay una visita que podemos destacar ahora que se ha convertido en una de las mayores estrellas internacionales de las últimas décadas es la de Lady Gaga. La cantante visitó la segunda edición del programa de Cuatro con su primer single cuando aún no se había convertido en la estrella que es hoy en día. Marisa e Iradia tuvieron la oportunidad de acompañarla bailando "Just Dance" junto a ella.

5 Paula Vázquez y... ¡a bailar!

Paula Vázquez presentando 'Fama, ¡a bailar!'

Paula Vázquez ya había demostrado su valor como presentadora de realities con programas como 'La isla de los famosos', sin embargo, su papel de presentadora en 'Fama, ¡a bailar!' hizo que fuera una pieza clave del programa. La cercanía con los concursantes, que en otros formatos no conseguía el presentador por encontrarse siempre en espacios diferentes, hizo que Paula Vázquez fuera una protagonista más del concurso. Se emocionaba con la despedida de los alumnos y se ilusionaba cuando conseguían premios. Y, por supuesto, nadie ha olvidado su peculiar manera de dar paso a la música: "Música y... ¡a bailar!".

6 Tribunal de la convivencia

Nito, concursante de la segunda edición de 'Fama, ¡a bailar!', durante el tribunal de la convivencia

No todo era bailar en 'Fama, ¡a bailar!'; la convivencia también formaba parte del programa. Más allá de mostrar el día a día en la casa en la que vivían los concursantes, cada semana se enfrentaban al tribunal de la convivencia. Cada concursante contaba con un punto positivo y un punto negativo para repartir entre sus compañeros. De esta manera, cada semana había un concursante ganador y un perdedor que se enfrentaban a un premio personal y a un castigo. Los ganadores reciban la visita de un familiar mientras que los perdedores tenían que realizar algún tipo de prueba para resolver el problema que le había llevado a conseguir la mayoría de puntos negativos.

7 La escuela, un elemento más del juego

Cisco y Carol, concursantes de la segunda edición de 'Fama, ¡a bailar!', bailan en la escuela

La escuela de 'Fama, ¡a bailar!' no solo era el escenario en el que tomaban clase los alumnos. También servía de plató para el desarrollo de las galas diarias e, incluso, una de las clases era el set desde donde presentaba Paula Vázquez el programa. La peculiar escuela, que recordaba a las clases de 'Un paso adelante', se convirtió en un elemento más del concurso con sus paredes de ladrillo visto y sus grandes ventiladores. ¿Quién no ha soñado alguna vez con bailar delante de un ventilador gigante? Ventilador que, además, se utilizaba para coreografías como aquella en la que a Sonia (concursante de la primera edición del programa) se le cayó encima mientras bailaba. La misma escuela servía de escuela de 'Supermodelo' y como pista central del ya olvidado 'Circus. Más difícil todavía'.

8 Rafa Méndez, sus frases míticas y sus coreografías especiales

Rafa Méndez preparando una de sus coreografías con los alumnos de la segunda edición de 'Fama, ¡a bailar!'

Si alguien del elenco de profesores de la escuela destacó fue Rafa Méndez. Sin duda, la personalidad del coreógrafo canario marcó el concurso convirtiéndolo en un personaje televisivo que llegó a tener su propio programa, 'After Hours' y, a día de hoy, sigue siendo un rostro recurrente en nuestra pantalla. Rafa Méndez nos enseñó la diferencia entre caquita, cagada y súper cagada; de él aprendimos que tomándonos un zumito y mojándonos el pelo se rinde mejor en clase de Funky y que ser un ñu no era la mejor manera de permanecer en la escuela, escuela que, aunque muchos lo pensaran, "no era un parque temático". El que fuera bailarín de Melody en su videoclip de "El baile del gorila" añadió a nuestro vocabulario diario palabras como "energy" y "amazing".

Pero ahí no queda la cosa, con sus coreografías especiales, el eterno profesor de Funky nos mostró todo lo que se puede llegar a hacer en un sofá con 10 bailarines y música de Mónica Naranjo o Madonna. Además, supo sacar algo especial de los concursantes buscando sus "chicos fuego" y sus "chicas boom boom". Grupos con bastante energy que evolucionarían hasta llegar a "Los 7 de Rafa", un show especial que empezó en el concurso y acabó recorriendo los teatros de toda España. Pero si algo quiso transmitir Rafa Méndez con su peculiar manera de dar clase es que debemos disfrutar de la vida y seguir luchando con otra de sus grandes frases: "¡Viva la vida... UHH!".

9 Estilismos que marcaron una época

Coreografía grupal en la final de la tercera edición de 'Fama ¡a bailar!'

Igual que 'Un paso adelante' volvió a poner de moda los calentadores, los concursantes de 'Fama, ¡a bailar!' hicieron que sus estilismos traspasaran las pantallas. Más allá de las típicas camisetas con sus nombres; los pantalones pitillos de colores, las zapatillas deportivas tipo botín también de colores y los pañuelos estilo "palestina", cómo no, también de colores, llenaron los armarios de los seguidores del programa. No podemos olvidar también los vestuarios que utilizaban para las coreografías ni los trikinis de Sara en la tercera edición del programa.

10 Historias de amor

Hugo y Mery, concursantes de la primera edición de 'Fama ¡a bailar!', antes de su primer beso

Si hay algo que engancha a los espectadores en un concurso en el que los participantes conviven son las posibles historias de amor que pueden surgir. En el caso de 'Fama' no fueron pocos los bailarines que compartieron algo más que escenario. Poco tiene que envidiarle a la historia de Chenoa y David Bisbal en 'OT 1' la pareja formada por Mery y Hugo. Aunque ellos no cantaron "Escondidos" convirtiéndolo en casi un himno, bailaron multitud de coreografías juntos ya que, además, eran pareja de baile. Pero no solo ellos; Juan Carlos y Jandro, Lorena y Alex, Eva y Omar, Javi y Víctor y muchos más también nos dieron grandes momentos de amor dentro del programa. En este aspecto, 'Fama ¡a bailar!' fue uno de los primeros realities en mostrar abiertamente relaciones homosexuales en televisión. Cabe destacar, además, el caso de Raquel y Ginés, pareja ganadora de la segunda edición del programa, que, aunque nunca llegamos a verlos juntos como pareja sentimental, sus fans siempre desearon que así fuera.

11 "This is the way you left me..."

La dramática expulsión de Alex y Sonia en la recta final de 'Fama, ¡a bailar!'

No podríamos acabar este especial sin recordar la canción con la que el programa despedía a los alumnos expulsados. Cualquier seguidor de 'Fama, ¡a bailar!' aún hoy canturrea "Happy Ending" de Mika cuando se despide de algún amigo. Si la expulsión de cualquier concursante ya es algo triste, al menos para los fans del concursante en cuestión, dicha canción conseguía hacer que el momento fuera más dramático aún. La expulsión de Esther o de Alex y Sonia en la recta final de la primera edición son a día de hoy algunas de las expulsiones más recordadas del reality.