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10 grandes frases de Mauri en 'Aquí no hay quien viva'

Recordamos algunos de los mejores momentos del personaje interpretado por el actor Luis Merlo.

Por Azucena Pereira El 13 de Junio 2018 | 09:57

Conocido por muchos por sus diversas apariciones en series televisivas, el actor Luis Merlo nacía el 13 de junio 1966 en el seno de una familia de artistas. Hijo de los también intérpretes María Luisa Merlo y Carlos Larrañaga, y hermano de Amparo Larrañaga, creció entre focos y bambalinas, por lo que no es de extrañar que acabara dedicando su vida a la actuación. En su trayectoria destacan trabajos en series como 'Abierto 24 horas', 'El internado' o 'La que se avecina', en la que se encuentra inmerso en la actualidad. Sin embargo, uno de sus personajes más recordados siempre será el de Mauri en la comedia 'Aquí no hay quien viva'.

Mauricio Hidalgo Torres se caracterizaba por ser un hombre excéntrico, pasional, defensor de sus derechos y con una facilidad extraordinaria para montar dramas. Junto a Fernando, al que daba vida el actor Adriá Collado, disfrutamos de una relación de amor con sus altibajos, pero repleta de momentos cómicos. Del mismo modo, junto a Bea, personaje interpretado por Eva Isanta, formó una peculiar familia que nos dejó algunas de las escenas más divertidas. Desde FormulaTV queremos rendir nuestro particular homenaje a Luis Merlo recordando algunas de las grandes frases de su personaje en 'Aquí no hay quien viva'.

1 "Bea, me lo debes, yo te di mi semen"

Bea y Mauri en 'Aquí no hay quien viva'

Tras la marcha temporal de Fernando (Adrià Collado), los guionistas de la serie suplieron esta ausencia con la llegada de Bea (Eva Isanta), con la que rápidamente Mauri hizo buenas migas, hasta tal punto que le propuso compartir piso. Su amistad se intensificó rápidamente, sobre todo cuando descubrieron que ambos eran homosexuales. La soledad que sentía Bea le llevó a querer ser madre, un sueño que se vio cumplido gracias a Mauri, que le donó su semen. Lo que Bea no sabía es que ese semen le iba a costar carísimo, ya que Mauri siempre lo utilizaba como excusa para pedirle favores a la madre de su hijo.

2 "¡Vamos a solucionar esto como homosexuales civilizados!"

Mauri y Fernando discutiendo en 'Aquí no hay quien viva'

Para Mauri su condición sexual nunca ha sido un problema, todo lo contrario que para Fernando, que cuando lo conocimos estaba bien escondido dentro del armario, intentando siempre que sus vecinos no descubrieran que eran pareja, algo que provocó más de una discusión entre ambos. Al final fue el propio Fernando el que decidió comunicar a todos que eran novios, pero cuando tomó la iniciativa ya era demasiado tarde porque sus vecinos lo sabían de sobra. De hecho, en más de una ocasión Mauri mostraba abiertamente su homosexualidad, incluido su radar especial para descubrir a todos los gays del planeta.

3 "¡Envidia de pene!"

Bea y Mauri bautizan a Ezekiel en 'Aquí no hay quien viva'

Tras la marcha de Fernando, Mauri encontró el amor de nuevo gracia a Diego (Mariano Alameda) el hermano de Lucía (María Adánez). Y Bea hizo lo propio con Rosa (María Almudéver). Los cuatro formaban una familia un tanto particular, sobre todo porque por aquel entonces Bea estaba embarazada y Mauri era el padre. El problema radicaba en que Rosa y Mauri no se llevaban muy bien y cada vez que se veían la tensión se podía cortar con un cuchillo. Por el bien de Bea intentaron mantener una relación cordial, pero ambos no podían evitar discutir y, en más de una ocasión, Mauri le reprochó a Rosa que tenía "envidia de pene".

4 "Yo también me he pasado muchas noches esperando a que me llamases para no cogértelo"

Mauri y Fernando rompieron para después volver y casarse

Las relaciones a distancia nunca son fáciles, por mucho que se trate de una pareja consolidada y ambas partes pongan todo su empeño en mantener viva la llama del amor. Cuando a Fernando le propusieron marcharse a Londres a trabajar, Mauri estuvo a punto de acompañarle, pero en el último instante prefirió no hacerlo porque no se veía viviendo entre ingleses y sus estrictas costumbres. Poco a poco la relación fue enfriándose, sobre todo por culpa del orgullo de ambos. El propio Mauri reconoció que se pasaba muchas noches esperando a que Fernando le llamara para no cogérselo.

5 "Esta chica es de algún grupo integrista de lesbianas, AlBoyera o algo así"

Mauri y Bea en 'Aquí no hay quien viva'

Los rifirrafes entre Mauri y Rosa eran el pan de cada día durante todo el tiempo en el que Bea mantuvo una relación con ella, sobre todo desde la llegada de Ezekiel a sus vidas. Por mucho que intentaran mantener la calma y la paz, el uno o la otra siempre tenían un comentario sarcástico en la boca o un ataque bajo la manga. Esta guerra continua no era de extrañar por la escasez de pelos en la lengua de Mauri y por el fuerte carácter de Rosa. La abogada nunca se callaba ante las provocaciones de Mauri y tenía respuesta para todo, por lo que él no dudó en pensar en que formaba parte de algún grupo integrista de lesbianas.

6 "Pero ¿quién se puede levantar a estas horas? A parte de Iñaki Gabilondo"

Diego y Mauri en 'Aquí no hay quien viva'

Al igual que la inmensa mayoría, Mauri es de los que piensa que dormir y comer son dos de los grandes placeres de esta vida. De hecho, varias veces le hemos visto cocinando platos de lo más suculentos e incluso ejerciendo de chef suplente en el restaurante de Lucía. Pero dormir no se queda atrás y es otra de las aficiones de Mauri, motivo por el que nunca entenderá que algunos, sin incluir a Iñaki Gabilondo, sean capaces de madrugar y levantarse a horas intempestivas, con lo a gustito que se está en la cama y lo placentero que resulta dormir y olvidarse, por unos instantes, de los problemas del día a día.

7 "Yo quiero verle, llevarle al fútbol, ignorarle cuando sea adolescente, lo que hacen los padres"

Mauri y Bea llevan a Ezekiel a la guardería en 'Aquí no hay quien viva'

Cuando Bea le propuso que fuera su donante de semen para poder tener un hijo, Mauri se tomó la noticia un tanto incrédulo por la propuesta que acaba de recibir. No obstante, finalmente decidió ayudar a su amiga, sobre todo porque esta le aseguró que no hacía falta que actuara como padre, ya que solo iba a ser su donante. A la hora de la verdad, cuando Ezekiel nació, Mauri se enamoró por completo de su hijo, pero no podía verlo tanto como le quería porque Bea pasaba más tiempo con Rosa que con él, cuando Mauri solo deseba ejercer como padre a tiempo completo, es decir, "verle llevarle al fútbol, ignorarle cuando sea adolescente, lo que hacen los padres".

8 "¿Me estáis llamando hetero? Se acabó la fiesta. ¡Fuera todo el mundo!"

Mauri en una escena de 'Aquí no hay quien viva'

Como cualquier hijo de vecino, Mauri tiene sus defectos y sus manías, una de ellas es que la gente se empeñe en esconder su homosexualidad. Desde que le conocimos, siempre ha defendido sus derechos de amar libremente y expresar sus sentimientos sin miedo, aunque se haya topado con parejas a las que les costaba reconocer que eran homosexuales. A él nunca le ha importado el qué dirán, más bien todo lo contrario, por eso se enfadó cuando los amigos de Diego dudaron de su homosexualidad.

9 "Seguid conversando tranquilos. Que yo me pongo a leer las cartas del banco y la indignación me abstrae completamente"

Mauri junto a algunos de sus vecinos en 'Aquí no hay quien viva'

A veces sucede que nos encontramos en un lugar y de repente nos damos cuenta de que nuestra presencia comienza a sobrar, por lo que acabamos marchándonos. Sin embargo, Mauri sabe muy bien cuándo sobra en una conversación o en un sitio en general, pero para él no es necesario marcharse físicamente de dicho lugar, para desaparecer solo le hace falta seguir su propia técnica. Esta consiste, nada más ni nada menos, que en dejarse llevar por la indignación que supone leer las cartas del banco, esas que consiguen abstraerte de todo por el mal humor que se te pone al ver los intereses, las comisiones y los números de las cuentas.

10 "Me voy a casa, que se deprime uno mejor estando tumbado"

Belén y Mauri, grandes amigos gracias a los dramas, en 'Aquí no hay quien viva'

De toda la comunidad de vecinos de Desengaño 21 Mauricio Hidalgo era el especialista en montar dramas. Su relación con Fernando o su breve historia de amor con Diego fueron los principales temas que más quebraderos de cabeza le dieron, sobre todo por las inseguridades que siempre ha tenido Mauri con sus parejas. Pero no queda ahí la cosa porque su frustración como escritor o la inesperada relación de su madre con Mariano también fueron algunas de las circunstancias que han conseguido deprimirle. No obstante, encontró una gran aliada en Belén (Malena Alterio), que tampoco se quedaba atrás con sus problemas personales.