POSESIÓN EN MEDIASET

'Sálvame': Paz Padilla, muy cabreada tras descubrir la traición de Antonio Montero

Las traiciones a los colaboradores y presentadores del programa se está convirtiendo en un fenómeno común.

Por Julio Marín El 4 de Julio 2018 | 10:56

El tema de las traiciones parece estar a la hora del día en 'Sálvame'. El viernes 29 de junio se destapaba la dolorosa traición que sufría Kiko Hernández por parte de uno de los colaboradores del programa, Gustavo González, que vendió ciertas fotos privadas del tertuliano cuando Kiko Hernández siempre ha querido mantener su vida privada al margen de la televisión. La decepción al descubrir que dichas fotos procedían de un compañero fue algo doloroso para él. La pasada tarde del 4 de julio, debatiendo de este tema, Antonio Montero reconoció vender fotos en topless de Paz Padilla.

La postura de Antonio Montero respecto a la polémica de las fotos es algo diferente a la de sus compañeros: "Si tu eres mi amigo os protegería si os hicieran algo complicado o conflictivo. Yo he tenido fotos tuyas en topless (refiriéndose a Paz Padilla) y las he vendido. Y he tenido fotos de Terelu Campos toda mi vida". Este era el comentario que desató el cabreo que poseyó a la presentadora del programa por unos segundos.

Momento en el que Paz Padilla pierde los estribos

Cuando Antonio Montero, en defensa de lo sucedido respecto a Gustavo González, desveló la noticia, Paz Padilla no pudo contenerse y se lanzó contra él en un ataque de ira. Se subió a la mesa e intentó agarrarle del cuello mientras emitía ligeros gritos. La confesión tampoco pasó indiferente entre los compañeros del programa.

Todo era una broma

Por suerte todo era una broma, algo que no es de extrañar en Paz Padilla, que suele tener a menudo este tipo de reacciones. Lo que el colaborador quiso dar a entender, es que los fotógrafos tienen que ganarse la vida, y que solo si se tratara de fotos excesivamente delicadas actuaría como un amigo, pero tratándose de fotos topless, o fotos sin importancia, pues no cree que sea necesario quitarle el pan que ese fotógrafo gana haciendo su trabajo.