ANIMACIÓN

¿Por qué funcionan los dibujos animados en las series para adultos?

'BoJack Horseman', 'Rick y Morty', '(Des)encanto', 'Archer', 'Big Mouth'... Desde FormulaTV analizamos porqué cada vez más títulos de ficción incorporan animación para tratar temas de adultos.

Por María P. Bonmatí El 28 de Octubre 2018 | 11:00

654 millones de euros en 2017, mil millones de euros estimados para 2020, empleo de forma directa para más de 7.450 profesionales. Estas son las cifras que maneja la industria de Animación y de los Efectos visuales en nuestros país, según detalla el Libro Blanco de la Industria Española de la Animación y de los Efectos Visuales. Estos datos dejan patente que los "dibujos animados" son una industria en auge, pero ¿por qué ahora? ¿Qué ha desencadenado este fenómeno? La respuesta está en el público al que van dirigidos, ya que, si bien siempre se ha tenido la concepción de que el dibujo animado era un producto para niños, ahora se ha encontrado un nuevo nicho de mercado: los adultos.

'Rick y Morty'

Con sólo mirar el catálogo de ficción de series podemos ver la cantidad de títulos que utilizan el dibujo como medio de expresión: "BoJack Horseman", "Rick y Morty", "Big Mouth", "(Des)encanto", "Archer"... La lista es larga. Y no sólo larga, también popular. Según la clasificación del público de las series preferidas de Nétflix de Rotten Tomatoes, 'BoJack Horseman' se posiciona en un nada despreciable puesto número 20. Por otro lado, observando el ranking por nichos, la misma ficción se cuela en el puesto número 5, como preferido entre los hombres millenials. Además, su capítulo 'Como pez fuera del agua' está considerado por la revista Time como el mejor capítulo de las series de 2016.

De la filosofía a la denuncia social

Pero, por muy nuevo que pueda parecer el fenómeno, el dibujo para adultos es algo que lleva muchos años entre nosotros. Sólo hay que fijarse en la familia animada más conocida del mundo, 'Los Simpson'. Es cierto que entre sus espectadores se cuela el público infantil, pero no es un producto para a ellos. De hecho, la serie tiene mucho de filosofía, al punto de que existe un libro, "The D'oh! of Homer", en el se explican teorías filosóficas con capítulos de la serie. Y tú aprendiendo de filosofía y sin enterarte, eh.

Por ejemplo, según uno de los autores de dicho libro, Raja Halwani, podemos ver ejemplificados los ideales aristotélicos a través de la familia animada. Así, en el capítulo 'Homer y Apu', cuando el padre de familia perdona el hecho de que el empleado del badulaque le haya estado dando comida caducada, a sabiendas de que acabaría en el hospital, Homer representa el ideal de templanza. Y este no es el único ejemplo. Ahí va uno de cosecha propia, -si nos pasamos con las elucubraciones, perdón-. 'Los Simpson' también analizan la maldad a través del personaje de Bart. Según Hobbes, "el hombre es un lobo para el hombre" a no ser que viva en sociedad. Así, lo vemos en el capítulo 'La cosa y yo', cuando se descubre que el hijo del los Simpson nació con el gen del mal y, aún así, al haber vivido en sociedad, su maldad no ha ido más allá que la de un gamberrete. En cambio, su hermano siamés, que no nació con el gen pero sí permaneció apartado de esta, es un psicópata.

'Los Simpson'

'South Park' es otra de las series que podemos citar como antecedente, aunque esta pasa de lo filosófico a lo irreverente, a lo que nadie nunca se habría atrevido a contar con niños de carne y hueso. ¿Puede ser esta la clave? ¿Sirve el dibujo para contar las cosas que no nos atrevemos con humanos? "Los dibujos animados poseen la virtud de mostrar de un modo sencillo lo complejo. De desnudar a todo ser humano, de despojarlo de sus apariencias, de mostrarlo tal cual es, con sus equivocaciones, sus ridiculeces, sus contradicciones y sus miserias. También con sus puntos fuertes, con su carisma y con sus dones", en palabras de María Bustamante, psicóloga especializada en psicología infantil y terapia familiar en el Instituto Centta, para FormulaTV.

Evaluar desde otra perspectiva

La experta da con una de las claves esta industria, algo que ya sabía el director Ari Folman cuando se lanzó a realizar "Vals con Bashir". La película autobiografía es una introspección psicológica a los sentimientos que produjo en el director participar en la guerra del Líbano, y todo el filme está contando a través del dibujo animado. Hay muertes, sangre y mucho dolor. Y, sin embargo, ni una lágrima. No obstante, llega el final, salen imágenes reales y, con un sola fotograma de una niña asesinada, el estómago empieza a manifestarse.

El director utilizó el dibujo para contar al espectador una realidad que no habría podido narrar de otra forma o, por lo menos, una realidad que no habría podido soportar todo el mundo. "Los dibujos pueden tocar los sentimientos de una forma bastante particular, pueden conmoverte y hacerte evaluar la vida desde otra perspectiva, son una bocanada de aire fresco, una forma de recargarte antes de enfrentarte al mundo real", dilucida Bustamente.

'BoJack Horseman'

"Evaluar la vida desde otra perspectiva". La psicóloga da con el otro quid de la cuestión. Son el medio de las cosas incómodas, pero también necesarias. En esta misma línea se expresaba el creador de 'BoJack Horseman', Raphael Bob-Waksberg, en una entrevista para Junkee: "Creo que es peligroso intentar evitar ciertas conversaciones y yo no pienso hacerlo. Nosotros tratamos de hablar de problemas imperecederos. Me encantaría despertar en un mundo donde mi serie no fuese relevante porque todo está mejor, pero lamentablemente no creo que suceda".

'BoJack Horseman' presenta un mundo entremezclado entre humanos y animales que iremos conociendo a través de su protagonista, un antiguo actor de una exitosa sitcom de los 90. Ahora, lejos del mundo de las luces, sólo le quedan las sombras. El caballo es un personaje hundido y no es el único, todo lo de su alrededor también. Es un universo de gente fracasada, pero también de gente -o animales, entiéndase- que tienen mucho que contar, enseñar y denunciar. Además, camuflan estas realidades con un tono cómico que, junto con el dibujo, cautiva al espectador.

"Los dibujos son una oportunidad para asimilar y procesar historias desde un punto de vista totalmente alternativo", sentencia Bustamante, que prosigue: "tienen la capacidad de convertir en sátira cualquier asunto, por muy serio que parezca el tema". Y aquí, justo aquí, todas estas series tienen mucho que decir. Fracaso, desamor, drogadicción, alcoholismo, soborno... Las series de dibujos animados, al fin y al cabo, siguen tratándonos como a niños, como niños que necesitan seguir instruyéndose. Y además de eso, como concluye la experta, "nos invitan a salir durante un tiempo de nuestro sistema lógico racional que nos aprisiona, ofreciendo un lugar en el que descansar, distraerte y ver otras maneras de contar historias y resolver situaciones".