OPINIÓN

'Santa Evita', el relato de cómo esperaron hasta la muerte para dominar a Eva Perón

Natalia Oreiro protagoniza la historia de Disney+ que narra las vejaciones que sufrió el cadáver de la ex primera dama argentina.

Por Fernando S. Palenzuela El 26 de Julio 2022 | 10:09

El 26 de julio llega a Disney+ 'Santa Evita', una miniserie que adapta la novela homónima de Tomás Eloy Martínez, publicada en 1995 y que narra todo lo que aconteció alrededor del cuerpo sin vida de Eva Perón, una de las mujeres más influyentes de Argentina. Aquí se encuentra el primer punto llamativo de este proyecto: la protagonista es un cadáver.

'Santa Evita' ha sufrido varios retrasos desde que en 2016 la actual Star+ adquiriera los derechos de la novela. Sin embargo, finalmente se va a estrenar coincidiendo con el 70º aniversario de la muerte de la ex primera dama, lo que casi resulta una fecha mágica. Tan mágica como el poder de quedarse pegado a la pantalla que ejerce Natalia Oreiro en su representación de Eva Perón, tanto cuando la interpreta con vida como sin ella. No cabe duda de que esta es una de las grandes bazas de la miniserie, pues el modo en el que se le ha dado tanta fuerza y magnetismo a un cadáver es asombroso.

'Santa Evita'

Este proyecto nos muestra el fallecimiento de Eva a causa de un cáncer de cuello de útero, pero pone el foco en cómo su cadáver fue secuestrado, ultrajado, vejado y poseído por aquellos que la temieron en vida. Para contar estas historia, Ernesto Alterio ejerce de un repulsivo Moori Koenig, cuya fascinación y admiración por el cuerpo inerte de la argentina se entremezcla con el juego de cloacas por parte del Ejército hacia el Gobierno dirigido por Juan Domingo Perón.

Por otro lado, Francesc Orella interpreta al doctor Pedro Ara Sarriá, un español encargado de embalsamar el cuerpo de Eva para que consiga dar la sensación de que sigue viva. Aunque desde otro punto de vista, este médico también muestra una fascinación hacia el cuerpo, ya que lo trata como su gran obra de arte, cosificándolo y despojándolo de toda humanidad. Para aquellos que no conozcan la historia, 'Santa Evita' les va a abrir un mundo increíble en el más firme sentido de la palabra.

No pudieron dominarla en vida

Cuando a los pocos minutos de metraje descubres que la intención es mantener el cuerpo de Eva Perón expuesto de manera sempiterna, resulta cuanto menos inconcebible por mucho que fuera el año 1952. Sin embargo, esta sensación no hace más que crecer cuando te muestran que fue robado como un botín político. La historia del cadáver, que posiblemente sea desconocida para una gran parte del público español, es fascinante y precisamente en este punto surgen tanto el punto a favor como en contra que se encuentra en la miniserie, dado que es posible que a parte de los espectadores les cueste centrarse en un relato que da mucha información por hecho.

Aunque la serie comienza de manera confusa y cuesta situarse, es muy certera en el modo en el que el machismo de la época podía decidir sobre el cuerpo de una mujer. La incapacidad de dominarla mientras estaba viva, se ve reflejado en cómo se disputaron su cadáver una vez muerta y en cómo Moori Koenig llegó a violarlo porque no fue capaz de consumar la atracción que sentía hacía ella en vida. Y es que no hay duda en que el hecho de que fuera una mujer fue clave para sobrepasar la raya de la inmoralidad y no dejarla descansar en paz.

Natalia Oreiro como Eva Perón en 'Santa Evita'

Por otro lado, esta producción está contada con saltos temporales, yéndose unos cuantos años adelante para investigar todo lo que rodeó al cuerpo de Eva Perón. En un momento en el que el personaje del periodista se encuentra con la familia de Moori Koenig, esta no quiere hablar del tema por lo que provocó esta historia en sus vidas, lo que deja entrever cierta culpa que se proyecta hacia Eva por haber sido "capaz" de atraer al militar de ese modo estando muerta.

'Santa Evita' narra un relato que, aunque puede llegar a ser un poco confuso para aquellos que no estén familiarizados con la historia y los personajes, es directo y preciso con lo que quiere contar. No se anda por las ramas y muestra con claridad todo lo que sufrió Eva Perón una vez muerta y cómo todos se creían más que ella y llegaron a despojarle toda humanidad al cuerpo con tal de ser sus dueños. Todo esto queda muy bien reflejado gracias al trabajo de Natalia Oreiro, cuya interpretación es, absolutamente, lo más brillante de la serie.