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'Motivos personales' 2x8: ¿El fin de Victoria Castellanos?

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Capítulo: ¿El fin de Victoria Castellanos?

Serie: Motivos personales

Temporada: 2

Capítulo: 8 (21)

Puntuar capítulo:

-

Ranking votos: 4 de 26

Sinopsis Guía de episodios

Parece que la pesadilla de Natalia ha llegado a su fin: Victoria Castellanos ha aparecido muerta, ahorcada, en su domicilio. La escena de la muerte deja dudas en Larranz sobre lo que parece un suicidio, así que comienza a interrogar a todos los posibles sospechosos.

Pablo es el primero. Relata a Larranz que, efectivamente, hace apenas unos días, oyó a Natalia acusar a Virginia de ser Victoria Castellanos. Natalia parecía furiosa y... dispuesta a todo. Por otro lado, Federico cuenta a Larranz que cuando Ángeles Martorell estuvo en los laboratorios vio a Victoria Castellanos allí y que Natalia lo sabía... Para Natalia, el cerco se iba estrechando.

Gonzalo ayuda a Berta a diseñar un plan para atacar a Pablo y quedarse con la totalidad de las acciones de la empresa que Pablo puso a nombre de Berta. Tras una hábil estratagema, Berta consigue engañar a su marido y quedarse con las totalidad de las acciones. Pablo odia y admira a Berta a la vez por esta nueva imagen agresiva.

Silvia, por su parte, continúa su investigación sobre los laboratorios Sebic. Convencida de que es Fernando quien está detrás de toda la operación, le investiga... hasta que una noche es descubierta por él en la sala de investigación, mirando donde no debía mirar. Fernando le dice que le va a presentar a la auténtica junta directiva de los laboratorios Sebic. Pero su sorpresa es mayor cuando conoce la identidad de los consejeros de Sebic: Fernando, Pazos, Guillén y... Federico.

En DTV, todos hacen cuentas. Si el asesino va a matar a seis personas de esa lista y ya lleva cuatro, ¿quiénes serán los dos siguientes? Natalia concluye que lo mejor es descubrir qué hace diferentes a esas seis personas de las demás de la lista de periodistas que acudieron a hacerse una revisión médica. El asesino está esperando... una nueva orden, que le viene dada por Gonzalo. Él es el cerebro que está tras el asesino. Pero... ¿cuál es la identidad del misterioso psicópata? Puede que nunca llegue a saberse. Daniel secuestra a Gonzalo, a quien culpa de la muerte de su hija. El plan de Pablo ha surtido efecto: ha hecho mirar a Daniel en la dirección equivocada. Sus dos principales problemas, Daniel y Gonzalo, van a matarse entre ellos.

Pero Daniel no es el único que está tirando de un hilo que puede sacar a la luz cosas demasiado inconvenientes. Esther le cuenta a Jaime que robó la información de la agenda electrónica de Gonzalo para Pablo. Hurgando en los documentos de su padre, Jaime encuentra algo que hace que su corazón de un vuelco: una carpeta con el nombre de Mara.

Mientras, Larranz sigue su investigación. Fernando le da una clave importante: el porqué Natalia llegó a la conclusión de que Virginia era Victoria Castellanos. Le cuenta cómo una antigua empleada de Santos les dio una prueba definitiva: una foto en la que aparece Santos junto a Victoria Castellanos... es decir, Virginia.

Las cosas comienzan a encajar, pero no solo para Natalia. Adriana, la forense, tras realizar nuevas pruebas a los cadáveres de la primeras cuatro víctimas de DTV, descubre finalmente lo que les unía a todos ellos, las causas de sus muertes... Todos estaban infectados con el virus A423, el mismo que mató a la hija de Daniel, el mismo que fue fabricado por aquellos que siempre son la causa de todo: los laboratorios Acosta.

En el matadero abandonado donde Daniel ha llevado a Gonzalo, éste conoce por fin la identidad de su secuestrador y sus motivos: la venganza. Y está dispuesto a llegar hasta el final.

Natalia relata a Larranz que, efectivamente, pensó que Virginia era Victoria hasta que la propia Virginia le demostró que esas fotos eran falsas. Entonces, ¿quién es Victoria Castellanos? Larranz ve que ya ha llegado el momento de desvelarlo: se trata de Diana de Vicente, la consejera de los laboratorios... También estaba en recepción cuando Ángeles Martorell identificó a Victoria, también estaba en la reunión con Aganzo cuando ésta reconoció a su perseguidor...

En una carrera contrarreloj, Tania y Maite consiguen descubrir el paradero de Daniel. Cuando llegan al matadero éste está a punto de suicidarse. Consiguen detenerle y descubren la verdad: no fue capaz de matar a Gonzalo y le dejó escapar. O eso es lo que piensan... Pablo tiene todas las variables cubiertas... aunque se manche sus manos de sangre. Y mata a Gonzalo haciendo que parezca un accidente. No será el único en desaparecer. Daniel decide irse y Maite se queda desconsolada. Martín muestra su apoyo en su floreciente relación amorosa. Pero una sorprendente revelación, que pasa desapercibida a Maite, sale a la luz: Martín es el asesino de DTV.

La última persona a la que Larranz interroga es Virginia. Con su pérfida habilidad para manipular, consigue que parezca que Natalia pudo haber matado a Diana de Vicente, la supuesta Victoria Castellanos. Larranz ha llegado al punto al que quería llegar desde el principio: Diana de Vicente no se suicidó, sino que fue asesinada por Natalia. La prueba principal es el nombre de Natalia, escrito en el vaho del espejo del baño. Virginia insta a Natalia a que huya, pero no está dispuesto a hacerlo, ya que es inocente. Mientras Natalia se enfrenta a la acusación de Larranz, Virginia saborea su victoria. Pero hay algo con lo que no cuenta. A pesar de todas las pruebas, Larranz cree a Natalia y borra la prueba del espejo. Pablo y Virginia no dan crédito a su fracaso.

Ajeno a todo lo que está sucediendo, Nacho trata de reconciliarse con Tania, pero ella aún sigue dolorida por la muerte de David. Sin embargo, su amistad sí tiene posibilidades. Además, Nacho se enfrenta a una nueva situación. Martorell, su falsa madre, gastó todo el dinero que se le iba asignando. ¿Pero en qué? La respuesta abre una nueva vía al terror: Martorell sobornó a la directora de la cárcel para soltar al Arcángel. Ahora el peligro está suelto.