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'Roma' 1x2: Cómo Tito Pullo derribó La República (How Titus Pullo brought down the Republic)

Roma
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Capítulo: Cómo Tito Pullo derribó La República

Título original: How Titus Pullo brought down the Republic

Serie: Roma (Rome)

Temporada: 1

Capítulo: 2 (2)

Puntuar capítulo:

-

Ranking votos: 10 de 22

Sinopsis Guía de episodios

Tras nombrar a Marco Antonio Tribuno de la Plebe, César lo manda a Roma para que llegue a un acuerdo con el Senado. Le acompañan el joven Octavio y sus liberadores, Voreno y Pullo. El nuevo “protector del pueblo” es aclamado cuando entra en la ciudad y la multitud se agolpa a su alrededor para coger las monedas que él arroja. Voreno y Pullo regresan, por fin, a sus respectivos hogares.

Voreno se va a buscar a su familia, mientras que Pullo decide irse a un burdel. Pero las cosas no les salen del todo bien: cuando el primero ve a su mujer, Niobe, ella lleva en sus brazos a un niño, y Voreno monta en cólera. Ella, tambaleándose por el shock de ver a su marido vivo, consigue defenderse. “¡Este bebé es tu nieto!”, dice indignada, antes de llevarle ante sus dos hijas, de trece y ocho años, que retroceden al ver a un desconocido. En cuanto a Pullo, el regreso a casa tampoco ha sido del todo triunfal. Se mete en un bar de ex gladiadores, en lo más profundo del territorio de Pompeyo, y allí pierde todo su dinero jugando; cuando descubre que su oponente ha hecho trampas, le clava su espada en la garganta.

A pesar de estar gravemente herido, se las arregla para llegar a casa de Voreno después de que el Senado desestime la posibilidad de una vuelta heroica de César a Roma, ante el temor de que intente gobernar de forma despótica. Marco Antonio se entera de que Pompeyo ha hecho un borrador de un ultimátum que le quita el poder al General. Ofendido, como César había esperado, Pompeyo explica que sólo está interesado en la dimisión y destierro del General, castigo por “fomentar la tiranía” y por embarcarse en una guerra ilegal, robo, asesinato y traición”, como dice Cato, acusando fieramente a César. “Y cuál será tu castigo, Pompeyo?”, responde Marco Antonio. “Por traicionar a un amigo, abandonar la causa del pueblo, por aliarte con esos que se hacen llamar nobles?”

Pompeyo prepara el ultimátum para desmontar a César, o al menos declararlo enemigo del Senado y del pueblo de Roma. Temeroso de que la guerra se declare, Cicerón se niega a aprobarlo. Pompeyo le responde con una amenaza: si no le apoya, se llevará a las legiones a Hispania, dejándole indefenso, aunque esto signifique dejar la ciudad en manos de César. Una vez en el Senado, Cicerón, a regañadientes, apoya la moción de Pompeyo, y sus numerosos seguidores también lo hacen, a pesar de las tentativas de algunos seguidores de César para no hacerlo. Los senadores se alborotan y responden gritando como locos.

Fuera, la multitud comienza a corear el nombre de César, hasta abrirse paso a través de las puertas del Senado. Aturdido por el caos, Marco Antonio se queda paralizado. Cicerón le insta a que haga algo cuando se da cuenta de lo que ha provocado: “¡Lévántate! ¡Veta la moción!” Cuando lo hace, todo el Senado se enzarza en una pelea y nadie oye el veto de Marco Antonio. Al terminar la pelea, Pompeyo da a conocer su estrategia: a Marco Antonio debe serle permitido vetar la moción en la siguiente sesión, para que César no sea declarado traidor, y no tiene otra opción más que oponerse a él, abiertamente, en una guerra civil.

Cuando Marco Antonio se disponía a negociar con Pompeyo y el Senado, Pullo es atacado por un hombre, en venganza por lo sucedido en la partida de dados; pero el ataque se considera un intento de asesinato contra Marco Antonio y el inicio de la guerra. Los sucesos llegan a oídos de César, éste prepara a sus soldados: “He sido declarado enemigo de Roma… Ellos han declarado, además, que todos vosotros sois criminales… Hemos logrado que grandes naciones se arrodillen ante nosotros, que los reyes se conviertan en nuestros esclavos para servir a Roma. ¿Y consideran esto un crimen?” Marco Antonio y sus hombres, totalmente ensangrentados, llegan poco después al campamento de César; Voreno está todavía inconsciente y César aprovecha la ocasión para provocar a sus hombres. “¡Nuestra querida República está en manos de unos locos! La República se derrumba por culpa de la tiranía y el caos”.

Audiencias

Cadena
Fecha
Audiencia
Cuatro
03/07/2006 - 23:11 (Lunes)
582.000