
Eduardo habla a Esteban de Renata
La traicionera
Eduardo habla a Esteban de Renata
Eduardo propone a Esteban sentarse juntos a diseñar estrategias para llevar la constructora adelante y le pide que acepte su relación con Renata: no le pide permiso, sino que lo entienda, porque siente por ella lo mismo que Esteban siente por su familia. En la oficina, el supuesto romance entre el presidente y Renata desata los chismes: los empleados se preguntan si empezó antes o después de la separación y hasta cruzan apuestas. Martina, al quitarle unos puntos a un hombre que no quiere fingir que entre ellos no ha pasado nada, insiste en que nunca pasó nada y asegura que vive el mejor momento de su vida, con un Esteban más cariñoso que nunca. La búsqueda en una vieja agenda no da resultado y deciden poner un anuncio clasificado.