
Eduardo acepta divorciarse de Renata
La traicionera
Eduardo acepta divorciarse de Renata
Eduardo acepta divorciarse de Renata a cambio de que Gabriel le done un riñón a Esteban, y le pide a ella que no se lo cuente a su hijo, porque lo rechazaría. Renata accede, aunque teme que la separación eche por tierra el plan que le debe a su madre. Esteban se presenta sin avisar en casa de su tío, rechaza sus supuestas buenas intenciones y se desmaya; en la clínica le dicen que ha rozado una septicemia y que solo un trasplante lo salvará, pero se niega a deberle nada a Gabriel y pide probar unos antibióticos experimentales. Mientras, Gracia invoca a las ánimas para que Esteban desaparezca. Bárbara retira la denuncia contra el Almirante pese a la insistencia de la policía, y Hernán y Hugo la acompañan en el duelo. Gracia se burla de Esmeralda por haber encontrado a su familia.