
Esteban graba las obras de San Jorge
La traicionera
Esteban graba las obras de San Jorge
Esteban, Hernán y el periodista Mateo se cuelan en la obra de San Jorge para grabar con una cámara que no hay nada de lo prometido en los planos y que los materiales incumplen las normas, pero Francisco, que debía ayudarlos, no contesta al teléfono. Con el Almirante en el calabozo, Eduardo vuelve a su despacho de presidente y Renata lo recibe, hasta que su hermano reaparece en libertad: asegura que el día del crimen estaba en Perú y ahora insinúa que Eduardo mató a su propio padre. Después recuerda a Renata que es él quien decide cuándo se ven. Alguien insiste en que Eduardo debe saber toda la verdad sobre Gracia. Renata pide perdón a Esmeralda por haberla descuidado y ella le habla de la alegría de tener un hermano.