Telecinco ha anunciado a última hora del miércoles que ha presentado ante la Secretaría de Estado de Telecomunicaciones y para la Sociedad de la Información, dependiente del Ministerio de Industria, Turismo y Comercio, un escrito por el que denuncia a RTVE y solicita que se le requiera para que retire la oferta que ha presentado para la adquisición de derechos de emisión de los partidos en abierto de la Liga de Campeones para las temporadas comprendidas entre 2012 y 2015.
Radio Televisión Española no se ha quedado de brazos cruzados y no ha tardado en responder mediante comunicado a la información que la privada ha hecho llegar a los medios de comunicación. RTVE intenta aclarar la situación en 5 puntos:
Filmin estrena el tráiler de 'Millennial Mal', su nueva comedia universitaria de la mano de Lorena Iglesias
'120 Minutos' celebra sus 2.000 programas en Telemadrid con un vídeo del día a día en la redacción
Tráiler de '33 días', la nueva serie de Atresplayer con Julián Villagrán y José Manuel Poga
Tráiler en catalán de 'Ravalear', la nueva serie de HBO Max sobre los fondos buitre
Tráiler de la tercera temporada de 'The Walking Dead: Dead City' de AMC+
Canción ganadora de Eurovisión 2026: DARA con "Bangaranga" por Bulgaria
1- RTVE está legitimada para optar a mantener unos derechos deportivos que actualmente ostenta y lo hace ajustándose a la ley.
2- RTVE entiende que en el cumplimiento de su obligación de servicio público debe emitir acontecimientos deportivos de interés general, ajustándose al marco jurídico que le es de aplicación.
3- RTVE defiende el interés y el valor de la televisión pública. En un nuevo escenario -donde el partido de los miércoles pasará de emitirse en abierto por los canales de la Forta a ser de una plataforma de pago-, TVE ha decidido optar a los derechos para ofrecer en abierto el partido de los martes.
4- La oferta de TVE se hace junto a otra televisión pública autonómica, como es TV3, siempre en el marco de la ley.
5- RTVE aún no ha tenido conocimiento formal de la denuncia de Telecinco, si bien entiende que no puede tener otro objeto que alterar y perturbar el desarrollo de un proceso de adquisición de derechos deportivos que transcurre con toda normalidad en sus diferentes fases y en el que las ofertas que se presentan son secretas, por lo que difícilmente se puede sobrepujar.