ESPECIAL DESPEDIDAS (Parte II)

'Will & Grace', la última gran comedia de éxito de la televisión norteamericana

Continuamos el especial dedicado a las series norteamericanas que se despiden en este mes de mayo. Con la cancelación de 'Frasier', 'Friends' y 'Raymond', 'Will & Grace' era la última de las grandes comedias creadas en los años 90 que lograron un éxito masivo, un gran contraste con el panorama actual, bastante desolador para el género en EE.UU.

Por Redacción El 18 de Mayo 2006 | 00:21

A comienzos de los años ochenta el productor Warren Littlefield propuso a la NBC hacer una serie sobre la amistad de un hombre gay y una mujer heterosexual, pero los ejecutivos de la cadena se rieron de él. Cuando en 1998 los guionistas David Kohan y Max Mutchnick le propusieron realizar una telecomedia sobre tres parejas, a Littlefield, que para entonces se había convertido en presidente de la cadena, sólo le interesó la que precisamente estaba formada por un gay y su mejor amiga convencido de que había llegado la hora de que la homosexualidad tuviera protagonismo en el prime time.

Un año antes Ellen DeGeneres había salido del armario en la vida real y en la telecomedia 'Ellen', que fue cancelada poco después, lo que creaba dudas sobre hasta qué punto el público masivo podría aceptar a un protagonista homosexual.

En 'Will & Grace' iba a ser el caso de Will Truman (Eric McCormack), un abogado de éxito con dificultades para encontrar una pareja estable y cuya mejor amiga Grace (Debra Messing) tiene un problema similar. Will es homosexual, pero como personaje no sólo está definido por ello. La inspiración para Will fue el propio creador Max Mutchnick, que es abiertamente homosexual y quería con el programa utilizar sus experiencias reales junto a su mejor amiga, una directora de casting. Junto a ellos iba a haber otra extraña pareja igual de poco convencional, esta vez formada por el estrambótico actor gay Jack (Sean Hays) y la millonaria alcohólica Karen (Megan Mullally).

Los años dorados

A pesar de la polémica que rodeó a su estreno, 'Will & Grace' no pasó en su primera temporada de ser un éxito modesto. Sin embargo, su popularidad fue creciendo de manera gradual hasta que, como plato fuerte de la noche de los jueves junto a 'Friends', comenzó a superar de forma regular los veinte millones de espectadores. De esta manera demostró que el programa era atractivo para un público masivo, no sólo para la comunidad gay deseosa de verse representada en televisión. Y es que en última instancia ésta ha sido una relación un tanto tensa. Por ejemplo, Sean Hayes y Eric McCormack, temiendo ser encasillados en sus papeles, nunca han abrazado su status como iconos gays y Hayes (McCormack está casado y tiene un hijo) no ha querido hablar jamás públicamente de su condición sexual.

A pesar de todo, la normalización conseguida por 'Will & Grace' también se ha manifestado en unos premios notoriamente conservadores como los Emmy: en un hecho inédito desde 'Las chicas de oro', los cuatro protagonistas de la serie han logrado triunfar una vez en esta entrega de premios.

La fiebre del artista invitado y el largo adiós

Tras la cancelación de 'Friends', que le daba un rico colchón de espectadores, los índices de audiencia de 'Will & Grace' descendieron de forma notoria, dejando al descubierto lo que muchos espectadores ya habían notado: el programa había perdido mucha calidad en los últimos tiempos. Para intentar contrarrestarlo, los productores habían comenzado a incluir de forma abundante a invitados famosos, deseosos de congraciarse así con el poderoso lobby gay.

Por 'Will & Grace' empezó a pasar casi todo el mundo con nombre en Hollywood, desde Cher a Michael Douglas pasando por Andy Garcia, Alec Baldwin y Sharon Stone. Pero fue humillante para el programa cuando la prensa se hizo eco de las quince nominaciones al Emmy logradas al finalizar la séptima temporada como síntoma de la decadencia de estos premios. A pesar de un publicitado y exitoso capítulo emitido en directo en septiembre de 2005, los productores de la serie comenzaron la octava temporada sabiendo que sería la última. En el capítulo final de que se emitirá en EE.UU. hoy, 18 de mayo, la serie se trasladará en el tiempo para mostrar lo que el futuro depara a Will, Grace y compañía.