EL DETALLE

'Ciega a citas' se convierte en el mejor estreno de la sobremesa de Cuatro desde 'Fama, ¡a bailar!'

En total, la emisión de este primer capítulo anotó un 10,3% con la suma de Cuatro y FDF.

Por Jose Álvarez El 11 de Marzo 2014 | 10:55

Cuatro puede presumir por fin de un gran estreno en una franja tan complicada como la sobremesa. La cadena ha dado en el clavo con el primer capítulo de 'Ciega a citas', que se ha convertido ya en el mejor estreno de la cadena en esta franja desde 'Fama ¡a bailar!' en enero de 2008 con un 7,6% y 902.000 espectadores.

Pero los datos de 'Ciega a citas' son aún mejores si se tiene en cuenta el total de su emisión, que en su primer día se vio arropada por FDF. La suma de las dos cadenas logró un 10,3% y 1.219.000 espectadores. Si este dato se hubiera conseguido solo en Cuatro, se habría convertido en el mejor estreno de la historia de Cuatro en sobremesa.

Octavi Pujades, Teresa Hurtado de Ory y Ramón Pujol en 'Ciega a citas'

'Ciega a citas' destacó especialmente entre el público joven. En la franja de edad entre 25 y 34 años, el nuevo serial de Cuatro logró un gran 16,2% de cuota de pantalla. El target comercial también es muy positivo, un 13,3% de share.

Por regiones, destacaron principalmente los datos de Castilla la Mancha, donde anotó un 9,6%; Madrid, con un 9,3%; Valencia, con un 8,7%; Murcia, con un 9,3%; y Resto (Extremadura, La Rioja y Navarra), con un 11,3%.

La reposición en prime time en LaSiete tampoco fue nada mal. Aunque el dato no fue muy alto, sí consiguió superar la media de la cadena en el día, sumando nuevos adeptos. En total, un 1% y 204.000 espectadores vieron 'Ciega a citas' en la temática de telenovelas de Mediaset España, convirtiéndose en la emisión más vista del día en LaSiete.

Este martes, segundo capítulo de 'Ciega a citas'

Tras el buen estreno de 'Ciega a citas', este martes continúa su travesía, aunque ahora solo en Cuatro. En esta ocasión, comienza ya su emisión regular con tan solo un capítulo. El próximo será el títulado "Un coach, no gracias".

Después de salvar el programa de radio, Lucía se enfrenta al segunda emisión, en la que debe contar cómo ha sido esa primera cita. Agobiada por no tener con quien salir, pide ayuda a un coach sentimental, el doctor Riquelme, que le recomienda que se fije en su entorno cercano para conocer a alguien. Finalmente, Lucía se decanta por Novoa, el contable de su trabajo. Mientras, los preparativos de la boda siguen en marcha, y Maruchi decide casar a su hija en la iglesia a la que acuden todos los famosos, con tal mala suerte de que el párroco que la regenta es un antiguo amante de Piluca.